Por ahora, esta ha sido una Serie Mundial de pitcheo, condimentada con las inevitables controversias de arbitraje. Lo que quedó del Juego 2:
Mariano Rivera es una leyenda con su recta cortada, un lanzamiento que gira hacia las manos de los bateadores zurdos. Casi sin excepción, y sin importar quién sea el bateador contrario, ha apuntado a enterrar su cutter bien adentro ante los bateadores zurdos en algún punto.
Pero es la primera vez que recuerdo haber visto a Rivera trabajar cuidadosamente alrededor de un bateador zurdo en una situación importante, haciendo todo menos lanzar su cutter hacia adentro. Chase Utley había conectado dos jonrones en el Juego 1 con sus swings terriblemente rápidos, empujando las rectas hacia las gradas del jardín derecho, y en el Juego 2, llegó al bate contra Rivera con la posibilidad de empatar el partido.
¿Así que pensaban que Rivera lanzaría cutters hacia adentro, verdad? ¿Lanzamientos que pusieran en peligro los dedos de Utley, verdad?
Bueno, estaban equivocados. Rivera lanzó hacia la esquina de afuera durante todo el turno al bate, lanzando su recta de cuatro costuras y el cutter. Y, en cada pitcheo, Utley seguramente estaba esperando ese cutter adentro -- al final, terminó estirándose para conectarle a un lanzamiento en la esquina de afuera que produjo un rodado de doblematanza.
Pedro Martínez resultó ser el lanzador perdedor, y Charlie Manuel probablemente haya cometido un error al dejarlo lanzar en la séptima entrada. Pero uno puede comprender por qué los managers (como Grady Little, por ejemplo) tienden a tener tanta fe en él. Lanzó con muchísima inteligencia, controlando el ritmo de los turnos al bate, cambiando constantemente el nivel de los ojos de los bateadores, como pudieron ver Mark Teixeira, Derek Jeter y Alex Rodríguez.
Primera entrada, Teixeira en el plato: Con un conteo de 1-2, Martínez lanzó una curva de 72 millas por hora por debajo de la zona de strikes, Teixeira se inclinó y apenas logró conectar un foul para seguir con vida. El siguiente pitcheo fue una recta de 90 millas por hora por encima de la zona de strikes -- el pitcheo más rápido de Martínez en lo que iba de juego -- y Teixeira conectó un elevadito inofensivo.
Tercera entrada, Jeter en el plato: Con un conteo 1-2, Martínez mandó una recta a la zona de strikes con 88 millas por hora para hacer que el conteo quedara en 2-2. En el siguiente tiro, Martínez apuró su entrega y lanzó una recta al límite inferior de la zona de strikes, y Jeter -- sorprendido por el lanzamiento de Martínez -- se quedó mirando la bola mientras la misma cruzaba el plato para el tercer strike.
Sexta entrada, A-Rod en el plato: Los primeros tres lanzamientos fueron rectas altas y a la zona interior, y pareció que Martínez sólo lo estaba desafiando. El conteo llegó a 1-2. Pero después, Martínez lanzó un cambio al lugar exacto y A-Rod erró abanicó.
De todas maneras, un bate después, Martínez se olvidó de su estrategia y lanzó demasiados tiros sin velocidad. Con un conteo 0-2, Martínez lanzó un cambio bajo de 77 millas por hora y Matsui lo dejó pasar para la primera bola del conteo. Más tarde, Martínez lanzó una curva baja de 73 millas por hora y Matsui le pegó de foul.
¿Lanzaría Martínez una recta alta y adentro con su próximo envío?
No. lanzó otra curva y erró su blanco -- quiso lanzarla abajo y hacia afuera -- y Matsui esperó el lanzamiento de Martínez y lo empujó al muro del jardín derecho para darle a los Yankees una ventaja 2-1.
A.J. Burnett vivó en la zona de strikes, tirando por el plato en el lanzamiento inicial a los primeros 11 bateadores confrontados. Los primeros ocho Filis dejaron pasar el primer lanzamiento en su turno al bate y, más allá de eso, los primeros siete Filis dejaron pasar los primeros dos pitcheos en su turno al bate. Quizá querían obligar a Burnett a lanzar strikes, y probablemente el objetivo era sacarlo del juego con un conteo de lanzamientos que subía rápidamente.
De cualquier manera, Burnett utilizó su fantástico lanzamiento en cambio para sacar ventaja de los conteos de bolas y strikes que consiguió. Ryan Howard se ponchó tres veces, y en todos los casos, el lanzamiento con el que definió fue un cambio -- de hecho, de los 15 lanzamientos que Howard vio de parte de Burnett, los últimos ocho fueron cambios.
La razón por la que Burnett ganó, según Jeremy Mills de ESPN Stats & Information:
Lanzó 22 de los 26 primeros lanzamientos para strikes (95 por ciento), su mejor total de la temporada y una marca muy por encima del promedio de MLB de un 59 por ciento -- 15 de los 22 fueron strikes cantados, sin swing.
Los zurdos batearon de 16-2 con ocho ponches, y fallaron en nueve de 27 swings (33 por ciento -- el promedio de MLB es de 19 por ciento).
Sus curvas fueron dominantes ante los bateadores zurdos -- batearon de 5-0 ante la curva con cuatro ponches en su contra. Burnett sólo lanzó una curva a un bateador derecho toda la noche.
Las fallas de arbitraje en entradas consecutivas probablemente no alteraron el resultado final del juego, pero pudo haber sucedido. Brian Gorman no observó bien la línea corta que Johnny Damon bateó hacia Ryan Howard, y falló que había sido una elevedo atrapado -- y si se hubiese cantado la jugada de manera correcta, los Yankees habrían tenido las bases llenas con un out, y el chance de agregar más carreras a su ventaja de 3-1. Y si Gorman no hubiese fallado mal una doblematanza en la octava -- si hubiese dicho que Chase Utley había llegado quieto -- la entrada habría continuado.
En ambos casos, las jugadas fueron difíciles de decidir. La jugada de quieto o out de Utley estaba muy reñida, un tiro de moneda. Y desde donde Gorman estaba posicionado, no había manera de que pudiera ver si Howard había atrapado la bola, así que hizo una conjetura con la información que pudo acumular.
Pero la cuestión es la siguiente -- no hay necesidad de adivinar. La repetición instantánea mostró de manera definitiva y rápida que Howard había atrapado la bola y durante el tiempo que Joe Girardi corrió al campo para discutir, todos los que estaban mirando el juego en casa ya sabían que el fallo había sido erróneo. Hoy por hoy, tenemos al alcance la tecnología necesaria para definir de manera correcta las jugadas, lo sabemos porque todos los que están en su casa, casi siempre se dan cuenta antes que nadie de cuál es la decisión acertada con respecto a cada jugada. Lo extraño es que la persona más importante no tiene acceso a estos adelantos tecnológicos.
En este momento, la decisión de no usar la repetición instantánea sólo es una determinación obstinada de seguir cantando jugadas de manera incorrecta. Y ya no depende de los árbitros, ahora depende de las elecciones que hace Bud Selig.
Buster Olney
Blog
Buster Olney es escritor senior de ESPN The Magazine. Comenzó cubriendo béisbol en 1989, como reportero del diario Nashville Banner asignado al equipo Triple A Nashville Sounds. Luego, cubrió a los Padres de San Diego (1993-94), Orioles de Baltimore (95-96), Mets de Nueva York (97) y los Yankees (98-2001). Olney se unió a ESPN The Magazine en 2003, luego de haber laborado seis años en el diario New York Times.
Olney colabora además con ESPN.com, ESPN Radio, ESPNEWS, SportsCenter y Baseball Tonight.