Nadal, un auténtico león, se quedó con el título en el US Open

NUEVA YORK -- Lamentablemente no pude ver en vivo la coronación de Rafael Nadal el lunes en Nueva York, mi asignación para el día era narrar el partido entre los Jets de Nueva York y los Cuervos de Baltimore del otro lado de la Ciudad.

Pero eso no me impidió el dedicarle unas cuantas palabras a tan grande campeón. Más allá de que es el jugador más joven en la historia en completar el Grand Slam, Rafa es como ver al atleta del futuro hoy.

Describir a Rafa como jugador es tarea complicada, porque posee un talento único. Decir que nunca se da por vencido no es suficiente, da la apariencia de que siempre está sobrado de energía y que de alguna manera tiene que sacarla de su ser. Siempre me he preguntado el porque la compañía Energizer no lo ha buscado para que promocione sus productos, su conejito se queda corto en la comparación con el Gran Rafa, ¿o no?.

Nadal me recuerda al guitarrista de AC/DC Angus Young, ambos irradian la gran pasión y arrojo que sienten por lo hacen, simplemente no tienen igual. Hard as a Rock, -tan duro como una piedra- sería su canción.

Sus detractores dicen que no juega bonito, yo les contesto que es un arte diferente y que hay que saber apreciar. Rafa es la versión tenística de Picasso, no todos los entendieron en su momento, pero ambos trascendieron más allá de su entorno. No importa si eres Federista o seguidor de otro jugador, déjate de tonterías y aprecia lo que ofrece el español.

Rafa es como los motores a diesel, son aptos para las tareas más pesadas. La diferencia con cualquier otro jugador no es sólo fuerza, tiene la combinación perfecta.

Rafa me recuerda a la selección española, dicen los enterados que el futbol empieza de atrás para adelante y nadie se defiende mejor que la Roja. SI hablamos de defensa en el tenis, nadie ofrece más resistencia que el matador. Al igual que los campeones del mundo, tiene un ataque vertiginoso y contundente, logra ángulos impensables y apabulla desde cualquier punto de la cancha.

Sus mismos colegas sienten gran admiración por el. Hace unas semanas Serena Williams para la revista Time describió así lo que ve en Rafel: "Quiero ser como él, la actitud que tiene en el momento mismo que sale a la cancha es la de un verdadero campeón. La de un triunfador que tiene el mismo deseo que tiene un león cuando quiere comer, que ataca a su presa con fuerza y velocidad". Serena no pudo escoger una mejor metáfora para describir lo que irradia Rafa.

En pocas palabras, Nadal es el último grito del tenis, felicidades campeón.