Novak Djokovic
APDjokovic tiene un gran desafío en la actual temporada

NUEVA YORK -- Pocos, por no decir que nadie esperaba un ascenso tan fuerte y constante de Novak Djokovic. En los años anteriores mostró que tenía lo necesario para estar entre los tres mejores del mundo. Por talento, sí se podía hablar de un nuevo reinado, pero su inconsistencia en el aspecto físico era su principal obstáculo.

La manera tan contundente de desbancar a Rafael Nadal en todo tipo de terreno y situación no tiene precedentes. El año anterior, Rafa había sido el mejor del mundo, tras coronarse en tres de los cuatro torneos que componen el Grand Slam y fue el primer jugador en la historia en ganar el "Grand Slam rojo", que consiste en llevarse los cuatro torneos más importantes sobre arcilla en un mismo año -Monte-Carlo, Roma, Madrid y Roland Garros-. Y en 2011 el serbio le ganó al español finales consecutivos en arcilla, incluida Madrid, la casa del 'Matador'.

Además de la rapidez de su ascenso al trono, fue su consistencia, ganó tres títulos en arcilla, uno en césped y seis en canchas duras. Sólo le faltó ganar en carpeta. Pocos, muy pocos tenistas en la historia han sido tan dominantes en una misma temporada como 'Nole'. De entrada, les cuento que sólo seis individuos en la era moderna han ganado más Grand Slam en un mismo año que él.

Djokovic, en 2011, emuló las actuaciones de Margaret Court, quien en 1970 ganó el Grand Slam completo y acumuló 21 títulos en total. En 1983 Martina Navratilova sólo tuvo un descalabro en todo el año, perdió en la 4ª ronda de Roland Garros contra Kathleen Horvath. Cabe hacer mención de que en 11 de sus títulos no perdió un set, además de que ganó el Masters en singles y dobles. A su vez, Steffi Graf, probablemente en 1988, nos regaló el mejor año de todos tras triunfar en los cuatro grandes y obtener los Juegos Olímpicos; sólo le faltó ganar el Virginia Slims (torneo de Maestras en aquel entonces), ya que perdió en semifinales con Pam Shriver.

A diferencia de 'Nole', las tres jugadoras comenzaron ese año como la favorita. Y lo mismo se puede decir en la otra rama. En hombres, de no haber sido por Roger Federer, que detuvo a Djokovic en las semis del Abierto Francés, muy probablemente estaríamos hablando ahora de que igualó a Rodney George Laver como los únicos en ganar el Grand Slam en el mismo año en la era abierta. El cohete australiano, en 1969, además de conquistar las coronas en Australia, París, Londres y Nueva York, tuvo 116 victorias y 18 títulos.

En 1974, Jimmy Connors no pudo competir en Roland Garros por que la Federación Internacional de Tenis se lo prohibió por haber competido en World Team Tennis. Aún así, el estadounidense acabó como el número uno del mundo, ganó Australia, Wimbledon y el US Open. Además de que obtuvo títulos en cuatro superficies distintas y su récord contra los top-10 del momento fue un convincente 6-0.

Björn Borg, por tres años continuos, acaparó la atención del mundo con sus dobletes en Roland Garros y Wimbledon. Lamentablemente se quedó corto en el Abierto de Estados Unidos, perdió dos veces en la final. En 1979 su marca contra Connors y McEnroe, que acabaron como dos y tres del mundo, fue impecable: 10-2.

La situación de Mats Wilander en 1988, cuando ganó tres de los cuatro 'Majors' fue especial, a pesar de haber sido el Nº 1 del mundo y de sus victorias en Australia, París y Nueva York, el sueco no tuvo un año dominante, fue más bien inconsistente, no sólo porque perdió 12 partidos, sino porque cayó ante jugadores como Jay Berger (70º), Claudio Pistolesi (154º), Ronald Agenor (45º) y Horacio de la Peña (126º).

El 2011 fue un año 'Federesco' para Djokovic. En 2004, 2006 y 2007, 'Su Majestad' ganó por los menos tres de los cuatro grandes y su registro de ganados-perdidos eran de otro mundo: 74-6, 92-5 y 68-9. Por si fuera poco, el oriundo de Basilea cerró cada una de esas temporadas ganando el Masters.

¿Podrá Djokovic mantenerse? Logró tocar ya el cielo con las manos en 2011. Y mantenerse será casi imposible, pero si quiere ser juzgado como uno de los más grandes de todos los tiempos, la historia apenas comienza. Habrá quienes digan que acabar como el número dos o ganar dos Grand Slam este año, es el equivalente a mantenerse, pero la historia de los grandes no se escribe de esa manera.

En su época, Laver, Borg y Pete Sampras ratificaban año tras año que estaban con firmes intenciones para mantenerse en la cima. Más recientemente lo han hecho así Federer y, hasta cierto punto, 'Rafa'.

El reto para Novak radica en la cantidad de jóvenes que vienen empujando, así como la resistencia de Federer y Nadal.