MÉXICO -- El baño en agua fría y hielo espera, como todos los días aquí en Monterrey. El tratamiento sirve para aflojar los músculos después del esfuerzo. Y ya forma parte de la rutina diaria de Paola Suárez en su regreso al circuito. Primero, la práctica, para que su tenis vaya recuperando la forma que la llevó a ser la N°1 del mundo de dobles y ganar 8 títulos de Grand Slam. Y luego, el cuidado de un cuerpo que está readaptándose a las exigencias, tras casi 4 años y medio en el retiro.

La vuelta de Suárez tiene un único objetivo, ya conocido: competir en los Juegos Olímpicos en pareja con la también argentina Gisela Dulko, otra ex líder del ranking mundial de doble. En este Whirpool Abierto de Monterrey disputarán su segundo torneo WTA juntas, luego del debut de la semana pasada en Bogotá, donde perdieron en 1ra rueda ante sus compatriotas María Irigoyen-Mailen Auroux por 6-4 y 6-4.

Aquel fue un match especial para Paola. Y también para sus rivales.

"Me sentí bien en cuanto a golpes. Lo que tengo que hacer es tratar de llevar lo que hago en los entrenamientos, al partido", evalúa Paola, de 35 años, sobre su reaparición. "Y en cuanto al juego en sí, sentí que me faltaba ubicarme mejor en la cancha. Estaba dubitativa. Tenía miedo de cometer errores. La confianza volverá a medida que vayamos jugando".

El regreso de la pergaminense al circuito llegó luego de la invitación que Dulko le hizo para intentar competir juntas en Londres 2012. La pareja argentina tiene tres opciones diferentes para clasificar: 1) Tendrán una plaza si, luego de Roland Garros, Gisela figura en el top-ten del ranking individual de doble; 2) Pueden entrar también a través del ranking combinado de ambas, aunque esa opción parece más lejana; 3) Pueden recibir un wild card que ya solicitaron directamente a la Federación International de Tenis. "Yo le escribí directamente a Ricci Bitti (presidente de la ITF)", explica Paola.

Sin embargo, su reaparición y la opción directa de ir a los Juegos junto a Dulko, también habría causado rechazo en otras tenistas argentinas, en especial algunas que han formado parte del equipo de Fed Cup en las últimas dos presentaciones albicelestes, y que quizás aspiraban a estar presentes en la cita olímpica. "La reacción de las chicas no ha sido positiva, sino negativa", confiesa Suárez. "Yo no he hablado con ninguna de ellas. Tampoco necesito hacerlo. Y no tengo que pedirle permiso a nadie para ir en búsqueda de estar en los Juegos".

Suárez también está lista para disputar el Playoff del Grupo Mundial II, en el marco de la Fed Cup. Argentina recibirá a China, el 21 y 22 de abril. Y la opción de que Paola juegue el doble junto a Dulko está allí, al alcance de la capitana Bettina Fulco. "Aún no he hablado con ella, pero estoy disponible si me convocan", dice Suárez. La presencia de ambas en el equipo implicaría la salida de dos de las jugadoras que ganaron la Zona Americana en Curitiba, a principios de mes. En esa cita participaron Paula Ormaechea (en pleno ascenso, casi indiscutible), FlorenciaMolinero, y las mencionadas Auroux e Irigoyen.

Mientras tanto, Paola sigue con una readaptación contrarreloj. Además de viajar con su esposo Francisco, también lo hace con el fisioterapeuta Tony Mallo. La semana pasada sintió un tirón en su pierna izquierda, durante el partido en Bogotá. Y aquí en Monterrey ha reiniciado los entrenamientos con cuidado, trabajando individualmente con Alejandro Dulko, hermano y coach de Gisela. "No tengo presión por comenzar a lograr resultados. Recién estoy en la semana 7 de mi vuelta. Además, Gise fue muy abierta al decirme que no me presionara. Yo, en cambio, siento ansiedad por volver a sentirme como cuando me retiré".

En Monterrey, Suárez-Dulko debutarán frente a la checa Eva Birnerova y la rusa Alexandra Panova, 4tas preclasificadas. La semana que viene, la pareja argentina estará en Acapulco, donde también recibió un wild card. Y luego intentarán jugar en Indian Wells y Miami, donde pidieron sendas invitaciones. "No sabremos si nos las dan hasta el día antes" explica Paola. Barcelona, Estoril, Roma, Madrid y París están en la lista del camino a los Juegos.

En Londres, Suárez espera repetir lo hecho en Atenas 2004, cuando ganó el bronce junto a Patricia Tarabini. "No vamos a ir a pasear", dice la 3 veces doblista del año (2002, 2003, 2004). Por eso el baño en hielo todos los días, el entrenamiento físico y tenístico, y el regreso a los viajes por el mundo. Para Paola Suárez, el plan Podio Olímpico va hacia adelante. A toda máquina.