María SharapovaAP

PARÍS -- Histórico triunfo y muy merecido, en mi opinión, de Sharapova en Roland Garros. María ya es, por números y por méritos propio, una de las mejores jugadoras de la historia del tenis.

La verdad que para mi es admirable ver a una jugadora como Maria. Como todos saben es multimillonaria y ya tiene muchos títulos en su currículum, pero eso no le impide trabajar con la misma humildad y profesionalismo que tenía el primer día.

Son muchos los esfuerzos que hay que hacer cada día para llevar una dieta tan estricta como la que ella está haciendo, para entrenar con motivación cada mañana, para concentrarse de la forma en que lo hace en cada torneo y sin salir del hotel prácticamente durante la semana o dos semanas de duración que tiene el torneo. Su concentración es máxima durante las 24 horas del día.

Como ven, en el tenis no hay milagros. Esto quiere decir que si al talento de cada jugadora se le suma el esfuerzo diario, la disciplina, un buen equipo de trabajo con profesionales de trayectoria y que sepan qué hay que hacer para mejorar y cómo hacerlo, los resultados tarde o temprano llegan.

Cada una de nosotras tiene su techo, su tope, pero no todas llegamos a alcanzarlo. Sólo aquellas que conseguimos encontrar la perfección en cada uno de los factores que influyen en el juego, podemos llegar a nuestro techo, mas allá de que finalmente se llegue a ser la número 1 del mundo o la número 20.

Otro ejemplo de esta búsqueda de la perfección o de la explotación máxima de tus recursos, es Sara Errani. La italiana, con sus limitaciones, consiguió a través de su trabajo diario desde hace mucho años encontrar una formula de juego basada en la fuerza y la resistencia.

Corre como pocas, lucha, explota su derecha al máximo gracias a la masa muscular que consiguió y estudia los partidos tácticamente con su coach de una forma admirable. La semana próxima será Top 10 y me pregunto cuantas jugadoras en la historia habrán tenido tanto o más talento que la italiana y no consiguieron alcanzar semejante ranking. Para mí es muy grato ver a Sara en la final de singles y con el título de dobles.

Volviendo a Sharapova, que ganó su primer Grand Slam en Wimbledon hace ya 8 años con un juego muy distinto al que tiene hoy (habíamos jugado en contra en cuartos de final de Roland Garros ese año y jugaba igual en polvo que en pasto), supo adaptarse y entender que el polvo de ladrillo no iba a ser una superficie en la que pudiera ganar si no aprendía a desplazarse mejor.

Trabajó en ello durante muchos años, y ya el año pasado consiguió el título en Roma. Aprendió a resbalar cada año un poquito más y en este 2012, si bien no se mueve como una jugadora especialista en polvo, consiguió su mejor nivel físico y eso la ayudó a desplazarse mejor en la cancha y a conseguir un titulo que además tenía una carga psicológica muy fuerte, por ser el último que le faltaba de los Grand Slams.

La vi muy emocionada al ganar, más que con ninguno de sus anteriores títulos importantes y eso nos da a entender de las dificultades que tuvo para ella adaptarse a la tierra y convertirse en una jugadora sólida en esta superficie.

Maria es una de las "marcas" más importantes de la WTA y le hace muy bien al circuito. Ojalá que siga muchos años a este nivel, creo que para las chicas jóvenes que empiezan a jugar profesionalmente es un gran ejemplo por la humildad que tiene a la hora de trabajar y de competir.

Este año, arrancó perdiendo varias finales con Azarenka y lejos de rendirse, encontró su mejor versión precisamente en la superficie que menos se adapta a su tenis.

¡Felicitaciones!