UconnCortesía PVLos UConn Huskies practican en la base militar Ramstein de los EE.UU. en Alemania
DÍA DOS: En este segundo día en la base militar de Ramstein, Alemania, el sol no apareció. El viento frío y la ligera lluvia fue la estampa desde el amanecer hasta que cayó la noche. Sin embargo, lo que sí aparecieron fueron los jugadores y entrenadores de ambos equipos (Michigan State y Connecticut), así como algunos aficionados, que más bien son familiares de los jugadores.

Ambos equipos llegaron a Alemania por la manaña, así que no hubo mucho tiempo de descanso porque primero hubo una visita en camión a los sitios más importantes de la base. Pasamos por todos los hangares, así como por un gimnasio -- que es utilizado para varias actividades, como juegos de baloncesto, voleibol y hasta exhibiciones de gimnasia. La base cuenta con un cine, un centro comercial, hospitales y una escuela para los hijos de los soldados. De hecho, aquí pueden estudiar desde kinder hasta preparatoria (high school, antes de la universidad). Se tiene arrendadora de autos, así como una agencia para comprar automóviles. El recorrido en el autobús duró alrededor de 10 minutos.

Por la tarde, vino la visita a dos hospitales, uno fuera de la base y otro dentro de ella. Me tocó viajar en el camión con los UConn Huskies. El primer hospital es el de traumatología: el USO Warrior Center, que se localiza a 20 minutos de la base militar. Es el hospital más grande en la zona y con todos los cuidados para tratar cualquier tipo de pacientes. En este hospital, por su cercanía, es donde trasladan a los heridos de guerra de Afganistán, Irak y demás zonas de combates, en lugar de llevarlos hasta los Estados Unidos. Hay pacientes que nunca antes habían estado en Alemania, pero por alguna lesión de guerra, fueron trasladados aquí.

El entrenador de UConn, Kevin Ollie, junto con dos jugadores fueron los encargados de visitar pacientes cuyo estado es delicado. Les llevaron gorras y 'pines' de la universidad, pero fueron las palabras del entrenador las que tuvieron un valor mucho más importante. Ollie, agradeció a cada uno el entregar su vida por los Estados Unidos. "Para nosotros es un honor estar aquí, y les damos nuestro reconocimiento por su labor. Muchas gracias".

Alemania
Cortesía PVInterior de una de las clínicas visitadas en Alemania
Pero fue Lorie, paciente quien caminaba por el pastillo como parte de su recuperación, quien se acercó al ver la cámara y la comitiva -- alrededor de 10 personas. Preguntó que quiénes eran. Después de explicarle que se trataba de jugadores de basquetbol de la Universidad de Connecticut con su entrenador, (que el viernes jugarán un partido contra Michigan State), pidió sacarse una foto con ellos. Lorie dijo que esa foto le encantaría a su sobrino, a quien le gusta el baloncesto y terminó diciendo: "visitas como éstas nos hacen olvidar el dolor".

La siguiente parada del día fue en una clínica dentro de la base. Es una clínica de traslado. Ahí se llevan a los pacientes para que sean trasladados a los hospitales o a los Estados Unidos. La clínica cuenta con todos los instrumentos necesarios para poder hacerse cargo de los pacientes en cualquier circunstancia. Además de atender a enfermos de cualquier tipo, no sólo con lesiones de guerra. Se puede atender a los militares y/o familiares que viven en Alemania y que padezcan una enfermedad; curiosamente dos soldados fueron atentidos la semana pasada con lesiones en los tobillos producto de jugar baloncesto.

Esta clínica se especializa en mover pacientes bajo cualquier condición y con el pasar de los años, han ido mejorando los cuidados en el traslado de los pacientes. La actividad en esta clínica es intensa, pues en el 2007, cuando se escaló el conflicto en Afganistán, se movieron cerca de 75,000 pacientes en un mes, por diferentes circunstancias, no todos ellos en estado critico. Tan sólo en el mes pasado de agosto, se atendieron y trasladaron cerca de 11,000. La labor es titánica porque siempre hay gente que atender, pero es altamente recompensable, porque, primero, la mayoría de los integrantes del equipo son voluntarios y son parte del proceso para que alguien pueda regresar a su casa.

Ambos equipos tuvieron las mismas actividades y por la noche hubo tiempo para que tuvieran su primera práctica. El diario de este día llega a su fin, pero en el de mañana tendremos la oportunidad de ir a la pista y conocer aviones de combate y de carga, además de la última práctica de ambos equipos previo al partido.

Hasta luego.