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Chivas tiene en sus manos el pase a Liguilla

Quiero recordarle a las Chivas que no hay mexicanos de segunda o de primera. Ante la ley sólo existimos los mexicanos. Entiendo que la tradición del club se establezca a partir de permitir que sólo los mexicanos vistan su camiseta. Nadie le está pidiendo que naturalice a un futbolista para así aprovechar sus facultades en la cancha. No se trata de eso, pero un futbolista de sangre mexicana, mexicano por nacimiento de acuerdo a la ley, que de pronto no tiene oportunidad de jugar por México porque "El Chepo" de la Torre no lo escoge y sí por la selección de Estados Unidos, tiene o tendría todo el derecho de jugar en Chivas.

LOS ANGELES -- En el mundo de hoy, un "mundo globalizado", un mundo aproximado por las tecnología y las comunicaciones, la política de Chivas parecería ofensiva y discriminatoria. Pero no es una selección de futbol que represente los intereses de una Federación, de una nación o de un pueblo entero. Es un club de futbol, que cuida sus creencias, costumbres, tradiciones, mandatos. Y el mensaje podría ser... "Al que no le guste, que busque otro equipo y ya..."

Lo dijo Johan Criyff y lo trató de explicar más a fondo Jorge Vergara. Y hasta ahí todo iba bien, de acuerdo con lo que ha sido la rica o devaluada --como usted prefiera-- historia de las Chivas. El equipo se permitiría, como lo ha hecho en los últimos años, incluir a jugadores que no hayan nacido en territorio mexicano, pero que sean mexicanos por nacimiento de acuerdo con la constitución que ampara al país. Dentro de su cerrada y conservadora política, el club se daba una concesión que no le afectaría en nada y que por el contrario abriría en algo su horizonte para hacerse de talento. Al final del día, eran y siguen siendo jugadores de sangre mexicana.

Lo que no pareció correcto fue lo que explicó un boletín emitido ayer por el club Guadalajara y que decía: "En Chivas no pueden jugar futbolistas que tengan la facultad de actuar para una selección distinta a la mexicana". Ese sí que me parece un duro golpe a la integración, un aliento a la discriminación, una manera de seleccionar: tú sí, tú no, tú puedes jugar y tú no perteneces a este grupo.

Quiero recordarle a las Chivas que no hay mexicanos de segunda o de primera. Ante la ley sólo existimos los mexicanos. Entiendo que la tradición del club se establezca a partir de permitir que sólo los mexicanos vistan su camiseta. Nadie le está pidiendo que naturalice a un futbolista para así aprovechar sus facultades en la cancha. No se trata de eso, pero un futbolista de sangre mexicana, mexicano por nacimiento de acuerdo a la ley, que de pronto no tiene oportunidad dejugar por México porque "El Chepo" de la Torre no lo escoge y sí por la selección de Estados Unidos, tiene o tendría todo el derecho de jugar en Chivas.

Chivas está creando su propia constitución en un país que tiene la suya. Chivas está diciendo: nosotros sólo jugamos con mexicanos por nacimiento, pero no todos los mexicanos por nacimiento pueden jugar con nosotros. Increíblemente contradictorio y discriminatorio.