New York JetsAPPese a sus malas actuaciones, algunos Jets siguen empecinados en hablar de los playoffs.

MÉXICO -- Los New York Jets, fieles a su costumbre desde que Rex Ryan llegó a entrenarlos, siguen hablando como si pertenecieran a la élite de la NFL.

Las declaraciones desde Florham Park nos hacen pensar que los Atlanta Falcons se han mudado a New York, pues esta semana al menos dos jugadores (Antonio Cromartie y Muhammad Wilkerson) garantizaron que el equipo estará en postemporada.

¿Cómo un equipo que tiene apenas tres victorias en la temporada y que ha entregado dos exhibiciones tan lamentables como la que los Jets presentaron frente a los San Francisco 49ers y Miami Dolphins se puede atrever a pensar que están entre los mejores de la liga?

Una de dos, o el resto de los seres humanos estamos locos y sólo vemos a un equipo apenas del montón, o en el campamento de los Jets viven una realidad alternativa que les hace pensar que tienen la capacidad de estar entre los mejores de la liga más competida del mundo.

La plantilla de los Jets no ha sido construida para el futuro. La gran apuesta de Mike Tannenbaum, gerente general del equipo, fue en la segunda temporada de Rex Ryan (2010) conseguir el campeonato. El proyecto fracasó... los Jets "apenas" alcanzaron la final de la AFC y ahora están pagando los platos rotos.

Los drafts del 2011 y 2012 no han sido suficientes para inyectarle profundidad y velocidad al róster, y con varios veteranos llegando al final del contrato, se ha tenido que ocupar el dinero en retener a unos cuantos estelares, también comprometiendo los años venideros.

El "Tebowgate" es otro ejemplo de cómo, desafortunadamente para sus aficionados, los Jets están más interesados en ganar portadas de periódicos y espacios en los medios electrónicos, que encuentros de fútbol americano. Pagar tanto dinero por un señuelo que promedia siete jugadas por partido nos habla de lo retorcidas que están las prioridades en NY.

El observar cómo sin importar que la primera mitad de esta temporada dejó mucho que desear y que después del ya citado partido de la final de la AFC en 2010 los Jets son un equipo con más derrotas que victorias (13-15) se siga prometiendo clasificaciones a postemporada con tanta ligereza.

El propietario, el gerente, los entrenadores y jugadores deben entender que a las palabras se las lleva el viento. Las acciones de los Jets demuestran que para ellos es más importante el marcador en los medios de comunicación que en el terreno de juego.