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BUENOS AIRES -- Si Brasil es el país de las mejores y más grandes playas del mundo, Fortaleza es una de las ciudades que hacen gala de esa fama. La capital del estado de Ceará tiene 34 kilómetros de playas, entre las que se destacan la Praia de Iracema, la Praia do Náutico, la Titanzinho y la Praia do futuro. Allí, en esas arenas, vive el fútbol y por eso la Copa del Mundo estará presente en la metrópolis más septentrional del país.

Durante el siglo XVII esta villa estuvo bajo control de los holandeses, quienes construyeron el Fuerte Schoonenborch, que le dio nombre a la ciudad y luego fue bautizado como "Fortaleza de Nuestra Señora de la Asunción". Con el tiempo, se convirtió en una de las principales urbes del país -es la quinta- y hoy presenta la densidad demográfica más grande de la nación.

El fútbol llegó a Fortaleza en 1903, cuando marineros ingleses y funcionarios de las empresas británicas comenzar a jugar en esas tierras el deporte que ya era pasión en Europa. Fue el joven estudiante José Silvério quien llevó el primer balón a la ciudad, en 1904. A partir de ese año comenzaron a organizarse partidos entre los habitantes, aunque tardó casi una década en formarse el primer equipo organizado.

En junio de 1914, Luís Esteves Júnior y Pedro Freire daban un paseo de tantos por las calles del pueblo cuando de repente encontraron una piedra y empezaron a patearla mientras caminaban. Esa charla que era sólo una más se convirtió en la génesis del primer club del estado de Ceará. Minutos después se encontraron con el resto de sus amigos en el Café Art Nouveau y le dieron vida al Rio Branco Football Club, que un año después fue rebautizado Ceará Sporting Club.

Garrincha y Pelé
Getty ImagesGarrincha y Pelé tienen su historia con Fortaleza

Sus primeros colores fueron púrpura y blanco, pero en aquella época era muy difícil conseguir camisetas de esa tonalidad y por eso se cambió a una combinación muy común en Brasil: blanco y negro. Sólo un año después de la fundación del primer equipo de Fortaleza se creó el Campeonato Cearense de Futebol, que durante sus primeras cinco ediciones tuvo al mismo campeón: el Alvinegro. Sus otros apodos son Vovô (abuelo) y Time do Povo (el equipo del pueblo). El primer mote tiene que ver con que un viejo presidente del club trataba como "mis nietitos" a los jugadores del América que se entrenaban en sus instalaciones.

A principios del siglo pasado, Fortaleza vivió un período emparentado con el de la Belle Époque francesa, con importantes movimientos artísiticos y literarios. En esta ciudad muchos de los hijos de la aristocracia brasileña realizaban sus estudios y por eso fue tal la importancia de los ideales franceses. En 1918 Alcides Santos regresó de un viaje por París y fundó Fortaleza Sporting Club, el segundo club del estado que aún hoy compite por el liderazgo futbolero con el Ceará.

En 1922, año del centenario de Brasil, nació la rivalidad histórica de la ciudad. Fue un año muy importante para todos los equipos del país, que le pusieron especial atención a su intento de lograr el título estadual del centenario. En esa temporada, Fortaleza quería ser campeón por tercera vez consecutiva y Ceará buscaba volver a reinar. En la primera fase, el Tricolor goleó 6-3 a su adversario, que se desquitó en la final, goleó 4-1 y se consagró. Tras el partido los ganadores fueron a festejar al mismo restaurant donde los derrotados habían hecho las reservas para ir en caso de triunfar. Ese fue el comienzo del Clássico-Rei.

Ceará y Fortaleza son los amplios dominadores del fútbol cearense. El Vovô suma 41 festejos y el Leão do Pici tiene 39 títulos. El tercer conjunto más campeón, muy lejos de los dos grandes, es el Ferroviário Atlético Clube, fundado en 1933 y que ganó 9 campeonatos.

El Clássico-Rei tiene, como todos los grandes duelos de Brasil, una historia extraordinaria que se nutre de cientos de partidos disputados a lo largo de casi cien años. Entre oficiales y amistosos, Ceará y Fortaleza disputaron más de 500 encuentros, con una mínima ventaja de los primeros. En cuanto a la cantidad de torcedores, es imposible decirlo con exactitud, pero la mayoría de las encuestas indicia que el Alvinegro tiene una pequeña diferencia en su favor.

En las competencias nacionales, el fútbol de Fortaleza tiene una historia muy importante, siempre de la mano de sus dos equipos más trascendentes. Ceará disputó 21 temporadas en la Serie A y Fortaleza lo hizo en 20. El Tricolor estuvo a punto de llegar a la gloria en dos oportunidades, ya que fue subcampeón en 1960 y 1968, años en los que fue superado con lo justo por Palmeiras y Botafogo. Por su parte, Ceará perdió la final de la Copa Brasil en 1994 y llegó a semis en 2005 y 2011, además de jugar dos torneos internacionales: la Conmebol 1995 y la Sudamericana 2011.

En la actualidad, ambos juegan en diferentes divisiones, porque mientras que el Ceará está en segunda, Fortaleza juega en tercera. El Vovô jugó por última vez en la Serie A en 2011 y el Leão lo hizo en 2006. La época de gloria de ambos fue durante los setenta, cuando eran habituales participantes de la división de honor.

La capital de Ceará tiene fuertes lazos con los dos mejores futbolistas de la historia de Brasil. Pelé jugó su partido 1000 en Santos en el estadio Presidente Vargas ante más de 35.000 espectadores. El equipo de Edson perdió 2-1 ante el local pese al gol -el 1015 de su carrera- de la gran estrella. Garrincha, por su parte, llegó a ponerse la camiseta de Fortaleza para jugar un amistoso contra Fluminense en el mismo campo de juego. Jugó sólo un tiempo, pero eso alcanzó para que los hinchas del Leão lo adoptaran como un verdadero ídolo.

El último gran jugador que nació en Fortaleza fue Mario Jardel, uno de los goleadores más impresionantes de la década del noventa. El ex delantero de Porto comenzó su carrera en Ferroviario para luego pasar a Vasco da Gama y dar el gran salto. Luego, al final de su carrera, regresó a su primer club para jugar nueve partidos en 2009.

La ciudad cuenta con dos estadios: el más legendario es el Presidente Vargas, que pertenece al municipio y fue inaugurado en 1941. Es conocido como Caldeirão y en la actualidad tiene capacidad para 27.000 personas, aunque muchos afirman que alguna vez albergó a 40.000. El otro campo de juego es el que se utilizará para el Mundial, el Plácido Castelo o Castelão. Fue construido en 1973, tampoco es propiedad de ninguno de los clubes, es el más grande del estado y fue la primera de las sedes mundialistas en ser terminada.

La Copa del Mundo recorrerá Brasil en toda su extensión. Aquí, en el extremo norte del país más grande del continente toda una ciudad ya está ansiosa por comenzar a vivir la fiesta. Fortaleza y todo Ceará ya tienen todo listo para recibir al mundo.

Primera entrega: Río de Janeiro.

Segunda entrega: Sao Paulo.

Tercera entrega: Belo Horizonte.

Cuarta entrega: Porto Alegre.

Quinta entrega: Brasilia.

Sexta entrega: Coritiba.