Las barajas están sobre la mesa para Tijuana, Toluca y León. Como se esperaba, rivales complicados, grupos difíciles y una garantía de nada. Trascender, competir, protagonizar y hasta el sueño de ganar la Libertadores por ahora parece un lujo inaccesible para los equipos mexicanos. La Libertadores, se supone, se gana con futbol, pero siempre está el "aderezo sudamericano" que puede terminar estableciendo condiciones.

LOS ANGELES -- La altitud, las condiciones geográficas, las canchas, la logística, el arbitraje, los intereses y el típico aderezo sudamericano. Al final del día, para trascender, para protagonizar o ganar una Copa Libertadores hay que jugar al futbol en la cancha. O quizá eso es lo que dicta el pensamiento romántico de uno de los más viejos y tradicionales torneos de clubes en el mundo.

Los clubes mexicanos Tijuana, Toluca y León conocieron hoy su destino más que su suerte en la Copa Libertadores de América del 2013. Para los tres hay caminos complicados en busca de trascender en el evento continental que tanto atesora el futbol mexicano. Para los tres hay más dudas que respuestas y para los tres no hay, por ahora, una garantía de que avanzaran firmemente en el torneo.

El Toluca ha "caído" en lo que muchos llaman ya "el grupo de la muerte", junto los campeones de Uruguay (Nacional) y de Ecuador (Barcelona de Guayaquil) y junto al tradicional equipo argentino Boca Juniors. Para esas tres entidades, las tres al nivel del mar, podría resultar complicado visitar la ciudad de Toluca que está enclavada sobre los 2, 600 metros de altitud, además, por supuesto, de la larga travesía que significa viajar hasta territorio mexicano. Pero el Toluca no puede pensar que esos factores terminaran impulsándolo en la cancha. El Toluca tiene que concentrarse en la parte futbolística para subsistir en un grupo donde no tiene el carácter de favorito.

Lo mismo pasa con el Tijuana. El pequeño y sorpresivo equipo de la frontera ha reculado en un sector que incluye al reciente campeón del mundial de clubes de la FIFA, el Corinthians brasileño, además del monarca colombiano, Millonarios y el boliviano San Jose de Oruro. No será fácil para el equipo de Mohamed. Tijuana es la zona futbolística más al norte jamás explorada por la Libertadores y la logística de traslado no será fácil para los rivales, pero tampoco lo será para el propio Xolos. La cancha sintética puede ayudar, pero visitar Sao Paulo, o la altitud de Bogotá y de Oruro no será una misión sencilla para un equipo con poco o nulo bagaje en lides futbolísticas internacionales.

Y el León, reforzado con Rafael Márquez y Nery Castillo, afrontará una durísima serie de repechaje ante el chileno Deportivo Iquique, que es el equipo con más puntos acumulados en el campeonato andino. Si pasa esa eliminatoria, se meterá a un grupo que incluye nada menos y nada más que al campeón argentino Vélez Sarsfield, al histórico Peñarol uruguayo y al siempre competitivo Emelec de Ecuador.

Las barajas están sobre la mesa para los tres. Tijuana, a través de Mohamed, ha dicho que le dará prioridad a la Copa Libertadores. El León es el único que podría tener un lazo, más que un compromiso comercial con el evento vía la televisora que es dueña de sus derechos y el Toluca, como equipo tradicional y que se jacta de ser "grande" en México, hace tiempo que quiere trascender internacionalmente.

La Copa Libertadores, un torneo que debe ganarse con futbol, en la cancha, pero donde siempre está el "aderezo sudamericano" que incluye todo y que no descarta nada.