BUENOS AIRES -- Primer superclásico sin David Trezeguet. La noticia tiene un impacto por sí misma, eso es obvio, pero, a la vez, encuentra varias aristas para analizar. La primera de ellas es que el delantero no se quedará afuera por lesión, algo que se había vuelto una constante a lo largo del semestre pasado.

River
Fotobaires.comLa decisión de preservarlo fue concensuada
Al contrario, viene realizando los trabajos de pretemporada a la par de sus compañeros y es eso lo que lo ha llevado, junto con el cuerpo técnico y médico del plantel, a mentalizarse en que lo mejor es continuar con la preparación a largo plazo y no arriesgar todo en noventa minutos. No hay que olvidarse que en la previa al inicio de este año el interrogante estaba puesto en un supuesto precario estado de Trezeguet, el cual no le iba a permitir efectuar las tardeas a la par del resto. Sin embargo, y gracias a un gran amor propio, esto hay que marcarlo, no ha dejado de realizar todo lo que el preparador físico le puso en el camino. Con los consecuentes posteriores dolores y molestias, algo entendible por tratarse de un futbolista que lleva una larga carrera sobre sus espaldas.

El otro punto trascendente de la noticia es que la decisión es consensuada. Porque este tipo de partidos es una trampa para cualquier jugador. Habitualmente nadie se quiere perder un Superclásico y una determinación tan importante, como lo es que el emblema del equipo no esté en cancha, tranquilamente podría haber generado cortacircuitos o grietas en la relación, pero esto no ocurrió. El delantero, quien sale de la media en cuanto a capacidad de razonamiento aún en los momentos más difíciles, aceptó que no puede tirar por la borda todo el esfuerzo que viene realizando y mirará el choque desde la platea.

Otra cosa positiva para resaltar es que todos sospechan que, de continuar como viene hasta ahora, Trezeguet terminará la pretemporada con un bagaje que le posibilitará encarar el semestre a pleno. Y, de ser así, redimirse de algo que hasta a él mismo lo mortificó el torneo pasado: la precaria calidad física con la que tuvo que encarar cada cotejo en el Torneo Inicial. Y si en este campeonato, como señalamos, la aguja marca un estado físico de siete puntos para arriba, River estaría recuperando una cuota goleadora que tanto necesita. Además, por cierto, el propio jugador tendría una revancha personal que le serviría para demostrar que cuando se dijo que estaba acabado fueron sólo apreciaciones apresuradas.

Pero claro, para refrendar lo que hizo en su participación en la B Nacional tendrá que seguir con el ritmo y las cargas de trabajo que viene soportando hasta ahora. Sin salirse de la raya, sin modificar esquemas. A partir de esto el hincha sí podrá ilusionarse y soñar con un Trezeguet recargado y que tenga nuevamente la mira afinada para el arco, como lo hizo en su revolucionaria vuelta al país...