La necesidad comercial, por una vez, obligará tanto a Floyd Mayweather Jr. como a Saúl Canelo Alvarez a salir a campo minado si desean un 2013 con buenas recaudaciones. La derrota de Manny Pacquiao a manos de Juan Manuel Márquez y la victoria de Austin Trout sobre Miguel Angel Cotto, complicaron todas las estrategias para el presente año. ¿Por qué? Es muy sencillo, Cotto era el rival de mayo para Canelo y Mayweather se frotaba las manos imaginando un triunfo del filipino sobre Márquez, antes de finalmente enfrentarse en la pelea más taquillera de todos los tiempos.

Ocurrió todo lo contrario y como en cualquier juego de cartas, hubo que barajar y dar de nuevo. Y lo nuevo era muy poco, tan poco que las opciones se redujeron al vencedor de Cotto (Trout) y al carismático Ghost Guerrero tras su increíble salto de las 135 a las 147 libras para hacer historia como campeón, con dos grandes victorias (Selcuk Aydin y Andre Berto).

La apuesta comercial, sin opciones, parece muy clara. Canelo se arriesga ante Austin Trout y Mayweather se las verá contra un siempre peligroso Guerrero. La idea es que ambos ganen sus combates en un mismo programa de PPV para luego enfrentarlos entre sí, en otro mediática cartelera. El plan es atractivo, pero los riesgos son elevados.

Para el mexicano superar a Austin Trout puede considerarse un camino cuesta arriba. Quienes conducen la carrera del joven campeón no dudan de la posibilidad de una catástrofe, pero ya no quedan opciones. Durante el 2013 Saúl Alvarez debe mostrar de una vez por todas de que madera está hecho. Y unificar con Trout es un buen paso.

Lo mismo sucede con Mayweather, aunque en su caso es posible que las cosas resulten menos complicadas que para el campeón mexicano. Guerrero, más lento y frontal, asoma como un rival más accesible. Floyd con velocidad, entrando y saliendo, trabajando con movimientos defensivos laterales, jabeando y contragolpeando debería llevarse la victoria sin problemas. Aunque, claro, Guerrero es como su apellido, nos puede sorprender con un cambio de estilo y romper la estrategia de Floyd. Difícil, pero no imposible.

Con las peleas Márquez -Pacquiao V y Chávez-Martínez II aún en el congelador, no hay dudas de que un posible Mayweather-Canelo aparece como lo más taquillero en términos monetarios y la posibilidad de verlos, primero en una previa ante otros campeones, es una decisión obvia.

Sin embargo, nada está escrito. Ellos van contra dos rivales que pese a sus diademas, aun aparecen lejanos en la aceptación general y esa parece ser la gran oportunidad de ganar los espacios que tanto anhelan. Que nadie dude, tanto Austin Trout como Roberto Guerrero van a dar mucho más de lo que tienen para vencer, convencer y plantarse firmes en la elite del boxeo mundial.

Que Floyd y Canelo, se preparen a consciencia y no se crean el cuento de su favoritismo. Si se confirman sus próximos rivales, deberán trabajar duro para vencerlos. Si no lo hacen, les puede salir el tiro por la culata.