Miguel HerreraMexsport

Los dos "grandes": del futbol mexicano salen al escenario de la quinta jornada con sus propias obligaciones y retos: el América recibe al desesperado Gallos Blancos con la obligación de ganar, gustar y golear y Chivas, en casa, no tiene otra salida más que ganar su primer partido del año. Amarillos y rojiblancos buscan labrar su propio destino cuando el torneo aun reclama juventud.

LOS ANGELES, CA.- Alguien me preguntaba cuál era el escenario más factible del fin de semana para los dos equipos más populares del futbol mexicano: ¿Qué el América se dé un festín de goles en casa ante el desesperado Gallos Blancos de Querétaro o que Chivas logre su primera victoria a cuestas del no menos modesto San Luis? La respuesta es: ambos y es más, los dos están obligados buscar ese escenario.

Hemos caído rápidamente en la fecha-5 del Clausura 2013 mexicano. Y el América sigue sin pruebas fehacientes de que su temporada vale para lo que prometen, como siempre, sus altas expectativas. Tampoco el Querétaro de este sábado en el Azteca le dará esa validez. Son pruebas con las que tiene que cumplir y punto. En descargo de los americanistas, la semana pasada, cuando sufrieron su primera derrota del año, tomando en cuenta Liga y Copa, jugaron también su mejor partido del 2013. El rival, el Atlas, no fue, sin embargo, el termómetro suficiente para medir nuevamente los alcances de este América que por momentos, y comando por el argentino Rubens Sambueza, mostro destellos de lo que pretende su futbol.

La cita ante Querétaro es un arma de doble filo: nadie espera que el América tenga verdaderas dificultades para sortear el resultado del partido, pero no solo es eso, también le exige funcionamiento y goles, goles que arranquen sonrisas en el estadio y que termine por convencer a los más recalcitrantes americanistas y a los más profundos detractores del equipo.

El América necesita algo muy sencillo y complejo a la vez. Tiene que con qué hacerlo.

Y en Guadalajara, al mediodía, para no afectar el "raiting" del Superbowl, las Chivas buscan su primera victoria del torneo ante el San Luis que solo tiene un punto en todo el torneo.

Cuando llegó a la banca del Guadalajara, Benjamín Galindo dijo que "su mano" podría empezar a notarse a partir de la quinta fecha. El equipo ha tenido cierta mejoría -sin nada extraordinario- , pero todo saben en el vestidor rojiblanco que una victoria es urgente, porque refresca la cancha, la mente, y la motivación de los aficionados.

Salvo el defensa central Kristian Álvarez (suspendido) y la duda sobre Miguel Sabah, que por una tema muscular entrenó por separado, Chivas podría contar con un equipo casi completo, cosa que no pudo hacer ni el antiguo entrenador, Van't Schip ni el propio Galindo. Guadalajara necesita confirmar sobre la cancha, con un rendimiento parejo de 90 minutos que va por el camino adecuado.

Paras Chivas no hay salida: el domingo tiene que ganar, sí o sí, sin excusas. Después de hacerla de local ante San Luis, le vienen dos visitas que lucen más complejas: Monterrey y Puebla.

Ya veremos cómo cumplen los dos "grandes" del futbol mexicano. América tiene una recta infalible: ganar, gustar y golear y Chivas necesita el triunfo. Sencillo y complejo, al mismo tiempo.