HERMOSILLO, MÉXICO -- México tiene su Federación de Béisbol, como la tienen todos los países con deportes organizados, pero también tienen una Liga de Béisbol profesional que funciona en verano paralela a las Grandes Ligas y que es considerada como de calidad Triple A en el sistema de Ligas Menores, con la particularidad que sus equipos no son filiales directas de ninguna organización.

Si aparte le sumamos la Liga Mexicana del Pacífico, circuito invernal miembro de la Confederación del Caribe y dos circuitos de desarrollo como la Liga del Norte de Sonora y la Liga Invernal Veracruzana, hacen de este país un paraiso para los beisbolistas profesionales y los amantes del "Rey de los Deportes".

Ahora bien, la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) tiene el mayor peso sobre los peloteros nacidos en este país. La producción de jugadores mexicanos en categorías inferiores apunta a que las cosechas vayan directamente a este circuito que está esparcido por toda la nación. Los peloteros que más destaquen o prometan, bajo contrato de un equipo mexicano, son negociados a una organización de Grandes Ligas en el caso de haber un interés en él.

Es decir, el club actúa como un intermediario por motivos de ser el ente desarrollador del talento del pelotero.

Pero hay muchas variantes de peloteros "mexicanos". Muchos nacen en territorio mexicano y en algún momento se trasladan con sus familias hacia ciudades de los Estados Unidos por su cercanía geográfica. Algunos tienen doble nacionalidad y al estar en EE.UU., quienes militan en selecciones universitarias o de secundarias entran en el sorteo amateur de las Grandes Ligas donde pueden ser elegidos y firmados, o en casos extraordinarios son firmados como agentes libres en los Estados Unidos.

Tambien están los nacidos en los Estados Unidos de padres mexicanos, cuyas constumbres, tradiciones y nacionalidad constitucional, los hacen tan mexicanos como una tortilla sobaquera.

González
González
Ahora bien, al momento de confeccionar una selección para el Clásico Mundial de Béisbol, tantas variantes le dan a México mayores dimensiones. Existen peloteros súper estrellas como Adrián González, nacido en San Diego y seleccionado desde su secundaria en California, que llegó a las Grandes Ligas por la ruta normal en su país sin nunca perder su mexicanidad.

También hay casos como los hermanos Hairston, cuya madre mexicana ha sido la inspiración para la pasión nacionalista que estos "gringos" muestran al momento de apoyar sus raíces.

Hay casos como el lanzador Fernando Salas, cuyo talento fue buscado por los Cardenales de San Luis, quienes compraron su contrato a los Saraperos de Saltillo de la Liga Mexicana de Béisbol y ha logrado hacer una carrera en las mayores. Casos como Karim García, que alcanzó las mayores en su tope como pelotero profesional y con el tiempo vio sus oportunidades limitadas y consiguió un nicho en la Liga Mexicana donde es figura de los Sultanes de Monterrey. Casos como el de Jorge Cantú quien nació en los Estados Unidos, pero terminó firmando como agente libre internacional al no optar como mexicano con un equipo nacional en primer término.

Salas
Salas
García
García
Cantú
Cantú
Y casos como Jorge "Chato" Vazquez, nacido en México y quien ha tenido la oportunidad de probar suerte en las ligas menores sin suerte de alcanzar las mayores, por lo cual hoy es uno de los grandes atractivos de la Liga Mexicana de Béisbol.

Todos estos peloteros y casos conforman una gran fuerza llamada México. No se si tienen un nivel mayor o menor a los Estados Unidos, Venezuela, Cuba, Dominicana o Japón, pero lo cierto es que en un terreno de juego con cualquier róster disponible este grupo de aguerridos jugadores sacan la casta y orgullo patrio para defender su tricolor.

Para ganarles hay que sudar, o a veces ni siquiera sudando se les gana, sino pregúntenle a los Estados Unidos y a sus mejores estrellas al quedar eliminados en el Clásico 2006.

Pues bien, resulta que hubo unas declaraciones por parte de Alonso Pérez, Presidente de la Federación Mexicana de Béisbol (FEMEBE), que con bastante derogación se refirió al nivel inferior de la Liga Mexicana de Béisbol en comparación al nivel de los peloteros mexicanos firmados con organizaciones de Grandes Ligas.

La FEMEBE es el organismo público encargado de las selecciones nacionales bajo regulaciones de la Federación Internacional de Béisbol (IBAF). Pérez declaró a medios locales que "no necesitaba de los equipos mexicanos ni de sus dueños" aduciendo que no tenía interés de llamar al seleccionado nacional a jugadores que en la actualidad formen parte del circuito veraniego.

Tales palabras cayeron como una bomba en el seno de la Liga la cual respondió de manera enfática al decidir vetar a cualquier pelotero que acepte la invitación de representar a México en el Clásico Mundial. Esto quizás no afecta a jugadores establecidos como Adrián González o Yovani Gallardo, pero si a figuras como Karim García, Jorge Vázquez o Agustín Murillo, cuyos contratos y salario son devengados por su labor en el circuito de su país.

Al caer en una "guerra", ambas organizaciones quiebran la armonía y diversidad de la pelota azteca.

En la noche del martes en nuestra transmisión en ESPN Deportes tuvimos la oportunidad de escuchar ambas posiciones. Plinio Escalante, presidente de la LMB, declaró su indignación sobre las declaraciones del federativo y mantuvo su posición del veto aunque se escudó en que la decisión fue un "consenso entre los dueños".

Por el otro lado, el "Teniente" Pérez dijo que todo fue "un mal entendido" generado en una entrevista que dio a un medio especializado local.

Durante el partido de los Yaquis de Ciudad Obregón y los Leones del Escogido, ambos directivos estuvieron juntos en las tribunas del Estadio Sonora pero aún no declararon haber llegado a un arreglo.

Es innegable que el nivel de las Grandes Ligas es superior al de la Liga Mexicana, sino no fuesen "Grandes Ligas", pero ante las constantes restricciones y limitaciones que los equipos de liga mayor imponen a sus peloteros al ponerse una camiseta distinta, la mayor cantera disponible para la selección mexicana es su liga de verano, sustentada por sus dueños, donde existen muchísimos peloteros de primer nivel y de categoría internacional que están preparados para dejarlo todo por el uniforme verde.

Pero quizás el aspecto que más ha calentado esta relación es que la FEMEBE quiere eliminar la tradicional estructura del "salto al profesional", aspirando a que un pelotero mexicano pueda firmar con un equipo internacional sin restricciones y sin recibir un veto de la liga de su país al convertir a todos los jóvenes mexicanos en agentes libres bajo sustentos legales.

La LMB veta a los peloteros mexicanos que no firmen primero en México, una figura que según Pérez es una "atribución que no les corresponde" pues los jugadores mexicanos que llaman la atención de un equipo de liga mayor sólamente obtienen de un 25% a un 30% del monto "fichaje" (compra-venta del contrato) que gestiona el equipo.

Hace semanas Pérez declaró a los medios locales que por muchos años los directivos de Liga Mexicana "mintieron" en relación a que tenían un convenio con la Oficina del Comisionado de Grandes Ligas para que únicamente los mexicanos pudieran firmar a través de ellos como intermediarios.

Sin embargo, no hay sustento de tal convenio. Hoy la Federación busca tumbar esa barrera que ha limitado el flujo de mexicanos hacia las Grandes Ligas al dejar sin efecto ese veto para los jovenes mexicanos que quieran firmar libremente con cualquier equipo y quedarse con la totalidad de su bonificación, tal y como ocurre en el resto de América Latina, con exepcion de Puerto Rico dada su participación en el sorteo.

A pocas semanas del inicio del Clásico Mundial y en el país sede de la Serie del Caribe ambas partes deben sentarse y aclarar puntos. Ambos se necesitan en pro del progreso del juego y de intentar poner en el terreno al mejor equipo posible vengan de donde vengan sus jugadores.

Las derogaciones deben cesar y los vetos no deben aplicarse a los peloteros que tienen el deber y el llamado de representar a su país y a su vez devengar sus respectivos sueldos cumpliendo sus contratos con los tradicionales equipos locales.

Al final, esa gran familia del béisbol mexicano, disfuncional o no, debe mirar adelante y enfrentar la mayor competencia internacional del deporte con sus mejores piezas, vengan de donde vengan, y cualquiera que sean sus circunstancias.

Para la nacionalidad no existen vetos.