Un juego normal de 48 minutos no fue suficiente para frenar a unos Denver Nuggets que prefieren la carrera de 100 metros al maratón. Aunque su explosiva racha de nueve victorias ya no existe --cortesía de los Boston Celtics y tres periodos extra en lo que puede ser el partido del año hasta el momento-- los Nuggets no dejan de ser uno de los quintetos más calientes de cara al receso del Juego de Estrellas de la NBA.

George Karl tiene a su tropa jugando a un gran nivel desde que el calendario cambió de 2012 a 2013, ganando 16 de 20 encuentros antes de citas el martes en Toronto y el miércoles en Brooklyn para luego tomarse un merecido descanso gracias a las festividades en Houston.

Los Nuggets se merecen un break luego de promediar 114,5 puntos por juego a través de tres semanas para aprovechar la altura de Denver y dejarse sentir en la Conferencia del Oeste. ¿El revés en Boston que puso fin a su cadena ganadora más prolongada desde el 2005? Un clásico de 118-114 en tres prórrogas que no merecía un perdedor.

El surgir de los Nuggets -jugaban para 17-15 el último día de 2012- coincidió con el despertar de Danilo Gallinari (17,2 ppj, 5,5 rpj), quien dejó atrás un miserable inicio de la temporada para acumular cifras de 19,3 ppj, .469 FG% y 44 3P% en enero, y ayudar a su equipo a escalar en la tabla de posiciones.

La puntería del italiano es esencial en un quinteto que corre y corre con Ty Lawson (15,4 ppj, 7,0 apj), Kenneth Faried (12,3 ppj, 9,7 rpj) y Andre Iguodala (13,4 ppj, 5,3 rpj, 4,7 apj), entre otros, pero no es consistente en sus tiros a larga distancia.

Los números de los Nuggets son impresionantes: terceros en puntos por juego (105.0), segundos en asistencias (23,9), terceros en bloqueos (6,7) y primeros en rebotes (45,8) y rebotes ofensivos (13,7), en parte porque juegan al segundo ritmo más acelerado en toda la NBA. Sin embargo, están clasificados 28 en porcentaje de cestas de tres puntos y son el peor del tiro libre (.690 FT%).

Como ha sido la norma desde que Carmelo Anthony fue enviado a Nueva York en febrero de 2011, Karl aprovecha la profundidad y rapidez de su joven plantilla para mover sus fichas y jugar agresivamente con el balón. El resultado será su décima clasificación consecutiva, algo que en el Oeste solo los Spurs (15) y Mavericks (12) pueden decir  y la racha de Dallas llegará a su fin este año.

A pesar de esa consistencia, y el hecho de que son uno de los mejores quintetos las pasadas seis semanas, los Nuggets no tienen ningún canastero entre los 24 que fueron invitados a Houston para participar en el All-Star Game. Y todavía son menospreciados por una mayoría que cuestiona su defensa, su ofensiva de media cancha, sus turnovers y la falta de una súper estrella o anotador principal para sacar la cara en los momentos cruciales, especialmente en la postemporada.

Sin contar que Denver solo supera la primera ronda de los playoffs una vez desde que Karl tomó las riendas a finales de la temporada 2004-05, algo que no tiene garantía de cambiar debido a la alta calidad de competencia en el Oeste; Spurs, Thunder y Clippers, podemos decir, componen el grupo A, mientras que Nuggets, Grizzlies y Warriors son el grupo B.

Nada de eso le resta al entretenimiento que los Nuggets brindan cada noche en un tabloncillo cerca de usted. Y si alguna vez JaVale McGee lo juntara todo, el ruido que Denver pretende hacer en la postemporada sería imposible de ignorar.