TolucaMexsportLuis Tejada corre a abrazar a Carlos Rodríguez tras anotar el gol del empate ante América

LOS ÁNGELES -- El futbolista panameño Luis Tejada debe ser castigado. Ejemplarmente. Pero, ¿quién en el futbol mexicano está limpio de culpa para poder hacerlo?

Citemos que tras el gol del empate ante el América, el panameño se tomó sus partes nobles en ademanes innobles, y se las mostró a la afición de las Águilas del América durante varios segundos. El significado de esa mímica, de esa onomatopeya silenciosa, es obvio.

A Decio de María se le hace pedazos en las manos su Código de Ética.

Él ha sido el primero en violarlo, y, lo reitero, él es uno, precisamente, de los sujetos aviesos, abyectos, que hacen imprescindible un código de ética en México.

Decio de María ha cambiado decisiones arbitrales, y ha permitido que se sobajen lamentablemente entre técnicos, y de estos hacia los árbitros en el futbol mexicano.

El flamante presidente de la Liga MuyEquis ejerce magistralmente la doble moral y es el epítome de los sepulcros blanqueados.

No olvidemos tampoco que si de señas obscenas se trata, el mismo Decio de María le hizo la señal tan popular entre los mexicanos a la tribuna de aficionados de Estados Unidos, con un mensaje que acompañaba la mímica inigualable: "Ya nos los chingamos", espetó el hombre que hoy se ostenta como la imagen del futbol mexicano con una Liga que pretende a corto plazo, según él y sus vocingleros, ser una versión, o perversión, por lo visto, muy totonaca, de la Liga Premier.

Decio de María nunca fue castigado ni por la FMF, ni por la Concacaf, ni por FIFA ni por autoridades civiles.

Para indulto, exoneración, salvación y consuelo de Tejada, tiene un antecedente de impunidad inmejorable, de hecho lo salva el capitán del equipo rival este sábado, el representante de los mismísimos a los cuales les dirigió ese saludo soez, macuteno, patán, barriobajero y perdulario.

La pregunta es obligada y hay que responderla de dos maneras: con salomónica moralidad o con la liviandad permisiva con que se actuó en el caso mismo de Decio de María.

¿Qué es más grave, que el capitán de la selección mexicana Maza Rodríguez muestre el ominoso dedo mayor a la afición en el Estadio Azteca y mienta, o que Luis Tejada les meneara sus genitales a la afición americanista del Estadio Azteca como burla por haber empatado el partido?

El Maza será, supuestamente, multado por la Comisión de Selecciones Nacionales, en una cantidad que no será revelada. La FMF no puede multarlo ni suspenderlo.

La Delegación de Coyoacán tenía la obligación de multar y proceder de oficio contra el Maza Rodríguez por violar el Reglamento de Espectáculos por insultar al público, y no puede alegar que no tenía pruebas, ni conocimiento del caso, porque el tema se convirtió en una recreación obscena en medios impresos, televisivos, Internet y redes sociales.

De esta manera, ni la Liga Muy Equis, ni la FMF, ni la Delegación de Coyocán a través de su Regiduría de Espectáculos, y mucho menos Decio de María, pueden tampoco proceder contra Tejada porque implicaría que tienen el oficio hipócrita, deleznablemente farisaico y farsante, de proceder de manera diferente ante situaciones similares.

Cierto: no castigar a Tejada no sería solucionar un problema, sino agregar otro y agravar la falta de credibilidad de ese Código de ética, que insisto, es mancillado al capricho de su mismo creador, pues Decio de María, al paso que va, en cualquier momento será capaz de modificar resultados de cancha, si se ve aterrorizado por satisfacer a sus propios intereses y los de sus capataces, porque, no olvidemos, él sigue siendo parte de la nómina de Televisa.

En un escenario real, honesto, correcto, sería castigado el futbolista panameño, pero, insisto, ¿quién está limpio de culpa para arrojar la primera piedra?

Ciertamente no Decio, ni su Liga, ni la FMF, ni la Delegación de Coyoacán.

¿Y quién procede? Nadie. Los otros dueños de equipos quedan silenciados, sometidos, sumisos, porque algunos practican la ilegalidad de la Multipropiedad, otros están en crisis financiera, otros en riesgo de descenso, otros más con acoso fiscal por evasión de impuestos, por citar algunos casos.

Es así de simple: si Tejada es subido al patíbulo, deberían subir todos los percudidos y pervertidos afiliados a la FMF.

Y entonces, no habría quien accionara la guillotina ni recogiera las cabezas.