Paula Ormaechea
EFEOrmaechea llegó, en Bogotá, a su 1ª final de WTA

BUENOS AIRES -- La primera vez que vi jugar a Paula fue en un entrenamiento en Mar del Plata, cuando visité al equipo de Fed Cup en su serie ante Ucrania, hace cuatro años. Creo que en aquel momento Ormaechea debía tener 16 años y ya me llamó la atención lo bien que impactaba la pelota siendo tan joven.

Sus golpes, que es la base de un jugador a nivel técnico, se asemejaban mucho al estilo de juego del tenis actual y se diferenciaba del resto de chicas jóvenes que estaban en el equipo precisamente por eso, por mostrar un patrón de juego y una velocidad de pelota que mostraba el potencial suficiente a nivel técnico, para poder jugar profesionales.

Como bien saben, el camino es largo, y la técnica es muy importante o fundamental, mejor dicho, pero después hay que desarrollarse a nivel físico, psicológico y competir bien, que son factores imprescindibles para convertirse en top-100 y poder aspirar a estar entre las mejores del mundo. La falta de torneos en Sudamérica suele retrasar la llegada a profesionales de las jugadoras de nuestra región, salvo que se trate de un talento extraordinario o de una jugadora muy "prematura", que se desarrolle en todos los ámbitos a muy temprana edad.

En el caso de Paula, las cosas sucedieron bastante rápido hasta el el Abierto de Australia 2012, donde consiguió sus primeras victorias importantes dentro de lo que es el tenis profesional a nivel mundial, ya que hasta ahí no tenía mucha experiencia en torneos WTA. A partir de Melbourne del año pasado se tomó una decisión arriesgada, pero la cual comparto, que fue apuntar a jugar las qualys de los torneos WTA y Grand Slam, en lugar de seguir sumando puntos y ranking en los torneos chicos (ITF).

Lo que se buscaba jugando torneos de la WTA era enfrentarse a jugadoras que tienen otra velocidad, otro ritmo de pelota y una experiencia mucho más contrastada que en los torneos ITF, para que Paula no consiguiera un buen ranking sólo a base de ganarles a jugadoras de nivel inferior al WTA, sino afontar el reto de "meterse" jugando directamente contra las jugadoras que, tarde o temprano, iba a tener que enfrentar si quiere estar entre las 100 mejores del mundo.

La decisión fue arriesgada y no salió bien, ya que a lo largo de 2012 los resultados no fueron los esperados y este año en Australia no pudo defender los muchos puntos que "mantenían" su ranking. Pero la experiencia fue muy buena y, una vez superada la carga anímica que seguramente suponía para ella defender los puntos del Australian Open, y con la experiencia adquirida en todo el año anterior, despegó como jugadora y empezó a demostrarlo en la Fed Cup que se jugó en Argentina hace algunas semanas, donde le ganó a Larsson, que estaba 70ª del mundo, y a punto estuvo de hacer lo mismo con Arvidsson, que es top-40, pero se acalambró y no pudo terminar el partido.

Personalmente, creo que esos dos partidos de la Fed Cup le abrieron los ojos y le hicieron muy bien para creer en ella misma y convencerse de que su techo está mucho más arriba que su ranking actual. En Cali, consiguió llegar a las semifinales y en Bogotá (un torneo donde la pelota corre y vuela mucho por la altitud) llegó a la final, lo que da prueba de la confianza que tiene en estos momentos porque, si algo es imposible en altura, es jugar bien sin confianza.

La final contra Jankovic tuvo un resultado fácil para la serbia, ex Nº 1 del mundo, pero no pude ver el partido, así que tampoco puedo evaluar si se debió a los nervios de Paula o si, a pesar del resultado, el partido fue cerrado.

Para lo que queda del año, el objetivo sería a corto plazo clasificar al main draw de Roland Garros y, sobre todo, mantener este nivel de juego que sin duda la colocaría entre las 100 mejores antes de que termine la temporada de polvo de ladrillo. A su edad, la motivación y la meta tiene que ser mejorar día a día, tanto si los resultados acompañan como si no.

Por lo que pude ver en la Fed Cup contra Arvidsson, hay una gran diferencia entre el juego de Paula cuando es agresiva y ataca, de cuando trata de cuidar la pelota y se convierte en una jugadora más conservadora. Creo que si sigue evolucionando y usa esas armas puede ir afianzando un patrón de juego que le permita seguir escalando en el ranking.