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¿Matthysse o García? Dudas, certezas y resultados

Lucas Matthysse llegaría como gran favorito al combate ante Danny García Al Bello/Getty Images

No es fácil predecir quien gana por KO una batalla entre noqueadores. Los francotiradores del boxeo son el reino soberano de la inexactitud. Cuando encuentran una víctima propicia, ganan en un segundo, apenas con un trallazo o van desmembrando a su oponente, al tranco lento pero con bombazos muy duros. Lo que llamamos la demolición. Sin embargo cuando en el intrincado laberinto de los títulos, los interinatos, peleas mandatorias, arreglos de promotoras o cadenas de TV, chocan dos masacradores como Lucas Matthysse (34-2 con 32 KO) y Dany Garcia (26-0 con 16 KO) parece que toda previsión cae en el abismo de las incógnitas. Uno de ellos ganara por KO, pero la pregunta es: ¿Cuál de ellos será el vencedor?

Mis certezas suelen enfrentarse con mis dudas. La ficción previa embiste de frente con la realidad que ampara el sentido común. Y este último elemento enciende una luz amarilla donde me avisa que, en esta oportunidad, la victoria puede ser para cualquiera. Por ello, en seis segmentos, voy a dividir el único exorcismo posible de un analista frente al muro de la incerteza.

LAS POSIBILIDADES DE MATTHYSSE

Para la mayoría de los fanáticos Lucas Matthysse es el gran favorito. Llega exultante a este combate e imbuido por un triunfalismo que nace de hechos reales: ha ganado 11 de sus últimas 13 peleas antes del límite y ha noqueado a más del 85 por ciento de sus rivales. Perdió dos veces y en las dos oportunidades (Devon Alexander y Zab Judah) fue con decisiones polémicas. Su pasado no miente. Nadie dude lo que podemos esperar del argentino: un KO fulminante, una masacre hasta la toalla adversaria o la compasión del referí.

LAS POSIBILIDADES DE GARCIA

La engañosa fragilidad de su apariencia juvenil suele confundir a los rivales. Danny García ha mostrado una sorprendente dureza defensiva. Resiste al castigo, asimila cualquier golpe y sabe remar contra la corriente en momentos complicados. En ofensiva, tiene un obús en la mano derecha y un gancho de izquierda que algunos rivales, como Amir Khan y Erik Morales, conocen muy bien. A eso le suma a un contragolpe letal y una capacidad de martilleo constante cuando el asunto es de intercambio abierto. García es un invicto, seguro de sí mismo, que sabe capear todas las tormentas, probado ante sólidos rivales y que posee la versatilidad de matar temprano o trabajar la pelea larga. De su desempeño, habrá que esperar el trabajo de un zorro, que le dé su territorio al enemigo para cazarlo cuando menos lo espera.

EL POSIBLE ESCENARIO DE LA PELEA

No creo que llegue a los doce asaltos, pero tampoco es una utopía imaginar que sí llegará a la distancia. Es posible que veamos un arranque alucinante del argentino soltando toda su artillería tratando de noquear en los primeros asaltos. Garcia hará el aguante, cerrará la parte alta de su guardia buscando neutralizar los golpes que buscarán su barbilla y con tenues contragolpes intentará sobrevivir al primer asedio. Después del cuarto asalto, el argentino disminuirá el ritmo. Si no consiguió lastimar a Garcia deberá improvisar por otra vía y eso lo desconcentrará. Allí el ritmo pasará a marcarlo Garcia, que llevará la pelea al centro del ring y lanzará bombazos desde todos los ángulos, abajo y arriba, o tratará de lastimar en contragolpe. Si la batalla supera el séptimo asalto con los dos rivales enteros, no dudo que el pleito llega a la distancia.

LA CLAVE

La actitud y el dominio mental, considero que serán la clave fundamental para definir el ritmo y el rumbo de la batalla. Cuando se enfrentan dos rivales con tanta dinamita en el guante el plan de pelea es esencial. Las esquinas deberían diseñar el guión previo de la pelea punto por punto para evitar cualquier sorpresa. En ese estamento, curiosamente, todo apunta a que será Garcia el que mejor trabajará en base a un plan específico y el que utilizará el control mental y la concentración para ganar la pelea. Matthysse y su equipo no necesitan plan, solo harán lo que hasta el momento siempre les dio resultado; presionar al rival y tratar de noquearlo rápido. "Lucas lo noqueará antes del sexto asalto" vaticinó Mario Arano , manager del peleador argentino.

LA ANTICLAVE

Ganar o perder siempre depende de un golpe. Es una frase hecha del boxeo y nunca como en este caso aplica de manera tan certera. El instante en que el martillazo se estrella contra el rostro rival, es el preludio del final. Sin embargo un golpe que decide no llega por un acaso. Existen circunstancias, errores o aciertos previos que construyen la autopista hacia ese destino. En Lucas Matthysse hay tres enigmas que integran su anticlave: enfrenta a un rival que probará de verdad su barbilla, no se sabe si lo afectará su favoritismo previo ni tampoco la posibilidad de llegar a la distancia donde, hasta el momento, no ha sido beneficiado por los jueces. En Danny García, los tres componentes pasan por el límite de su asimilación al castigo, la manera en que incidirá en su confianza previa el hecho de enfrentar a un noqueador implacable como el argentino y la posibilidad de un error en una mala estrategia ofensiva, es decir, que decida presionar a un noqueador que lo puede dormir de un solo contragolpe.

EL POSIBLE RESULTADO

En algo le otorgamos la derecha al entrenador del argentino. Si Matthysse pretende ganar debe hacerlo en los primeros asaltos. Su chance de victoria pasa por ese factor; agobio, presión, muchos golpes lanzados y búsqueda desesperada de la barbilla de García. Si no lo consigue, cuidado. A partir de la decepción mental por no conseguir la meta prioritaria, Matthysse le otorgará una inyección de ánimo a su oponente. En ese hipotético escenario, García mejorará la autoestima, mostrará la efectividad de su defensa y buscará encontrar el golpe a contrapié que termine todo en un suspiro. No será ni fácil ni tampoco difícil lograrlo. Para ello, el impresionante KO de Juan Manuel Márquez sobre Manny Pacquiao, en su última pelea, es un buen ejemplo que, para ganar de un solo trallazo, basta encontrar un mínimo resquicio, una absurda posibilidad, un error bien aprovechado o apenas un golpe de suerte. En resumen en los primeros tres asaltos la chance de KO es para Matthysse, del cuarto al octavo deberíamos ver mejor a García para encontrar el gran golpe y si superan el octavo, habrá distancia y allí el resultado obvio podría ser el empate.

Ya lo saben, para mí no hay favoritos, algo que solo ocurren en las grandes batallas. Y esta, sin duda alguna, de antemano es una súper pelea.