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¿Quién es el "Rey de los Jonrones"?

On April 8, 1974, Hank Aaron hit his 715th home run, breaking Babe Ruth's legendary record of 714. Sporting News via Getty Images

Nota del Editor: Este blog fue publicado originalmente el 8 de abril de 2014, en ocasión del 40º aniversario del HR 755 de Hank Aaron.

ATLANTA -- Durante la noche inaugural de la temporada en Turner Field, el martes, las Grandes Ligas y los Bravos de Atlanta realizaron una merecida y oportuna ceremonia para celebrar el 40 aniversario del jonrón 715 de Hank Aaron, uno de los personajes más emblemáticos e importantes de la historia moderna del béisbol.

En la ceremonia, legitimada por el gobierno del béisbol con la presencia del comisionado Bud Selig, el presentador, Peter Van Wieren, el ex narrador de 33 años de los Bravos, presentó a Aaron como "el rey real de los jonrones" y un poco más tarde Terry McGuirk, principal oficial ejecutivo de los Bravos, agregó: "Aaron estableció el récord de jonrones a la manera antigua y por eso siempre será el rey de los jonrones de todos los tiempos".

En un encuentro breve con la prensa alrededor de la tercera entrada del partido entre los Mets de Nueva York y los Bravos, a Selig le preguntaron sobre la frase "el rey real de los jonrones" para describir a Aaron. "Yo mismo he dicho eso. Y lo voy a dejar ahí", dijo Selig.

Aaron se convirtió en el rey de los jonrones la noche del 8 de abril de 1974 en el Atlanta Stadium, cuando sacó la bola del parque contra Al Downing, de los Dodgers de Los Ángeles, para quebrar el empate, con 714, que tenía con el legendario Babe Ruth en el liderato de cuadrangulares de todos los tiempos.

Ruth había ostentado el liderato más adorado de los deportes profesionales de Estados Unidos desde 1921, cuando desplazó a Roger Connor, quien tuvo 138 jonrones en 18 temporadas entre 1880 y 1897. Hay que notar que esa fue apenas la tercera temporada para Ruth como un jugador ofensivo de casi tiempo completo, luego de pasar más tiempo como lanzador en los primeros cinco años de su carrera.

Aaron, quien actualmente tiene 80 años de edad y lidia con una lesión de cadera, tiene méritos para competir en la discusión de mejor bateador de la historia. En 23 temporadas bateó .305 con 3,771 hits (incluyendo 755 jonrones y 624 dobles), 2,297 carreras impulsadas y 2,174 anotadas. Fue convocado a 25 Juegos de Estrellas -- incluyendo los dos de cada año entre 1959 y 1962 -- y electo al Salón de la Fama con un 98% de votos posibles en 1982.

En el 2001 el presidente Bill Clinton le otorgó la Medalla Al Ciudadano y en el 2002 el presidente George W. Bush le entregó la Medalla de la Libertad, el más alto honor que se le puede conceder a un civil en Estados Unidos. Grandes Ligas premia al mejor bateador de cada liga anualmente con el Premio Hank Aaron.

Por la forma estoica con que manejó el cruel y salvaje racismo de que fue objeto desde que comenzó a jugar el deporte -- debutó en las ligas menores en 1952, cinco años después de que Jackie Robinson quebrara la barrera racial -- pero más especialmente mientras se acercaba al récord de Ruth -- las amenazas de muerte eran su pan de cada día -- Aaron es una montaña de dignididad en una sociedad universal carente de genuinos modelos a seguir.

Una verdadera leyenda. Un grande entre los grandes, dentro y fuera del terreno. Uno de los mejores exponentes que ha tenido el béisbol. Un simbolo para pasadas, actuales y futuras generaciones. Pero, lamentablemente, no es el rey de los jonrones.

De acuerdo a los registros oficiales de la oficina del comisionado de Grandes Ligas, que hasta enero dirigirá Selig, el líder de jonrones de todos los tiempos es Barry Bonds, con 762 en 22 años de carrera. Igualmente, el récord de vuelacercas para una temporada le pertenece a Bonds, con los 73 que bateó en el 2001.

Bonds impuso el récord de un año, eclipsando los 70 que había pegado Mark McGwire en 1998 durante la célebre "Batalla de Jonrones" con el dominicano Sammy Sosa, quien conectó 66 ese año. McGwire (65) y Sosa (63) en 1999 y Sosa (64) en 2001 volvieron a superar la marca anterior de 61, que puso Roger Maris en 1961.

Como muchos saben, Bonds fue el centro de una investigación federal a BALCO, un laboratorio de San Francisco que fue encontrado culpable de distribuir sustancias para mejorar el rendimiento entre deportistas de diferentes disciplinas. El mismo Bonds fue llevado a la justicia por perjurio y obstrucción de la justicia por su testimonio ambiguo del caso.

McGwire y Sosa también fueron sospechosos de usar sustancias para mejorar el rendimiento e incluso McGwire lo confesó años despues de su retiro.

"Para mí es Hank Aaron. Sin meternos en controversias, hasta que las dudas [alrededor de Bonds] se limpien o se aclare un poco más la cosa, hay que seguir considerando que Hank Aaron es el Rey de los Jonrones", dijo Fredi González, el manager cubano de los Bravos.

"¿Es Aaron el líder de jonrones? Cuando estaba creciendo sí, pero más adelante lo sobrepasaron, y esa es la realidad para mí. Así es", dijo Curtis Granderson, el nuevo jardinero de los Mets.

Granderson dió en el clavo. Los libros oficiales de Grandes Ligas siguen teniendo a Bonds como el número uno en la lista de jonroneros de la historia. Cuando Selig y la organización que dirige deciden ignorar esos números, promocionando como "oficial" una cifra inferior, le hacen un flaco servicio a la historia y causan confusión entre los aficionados, especialmente los más jóvenes.

Hank Aaron es un héroe viviente y Bonds es uno de los peloteros grandes más aborrecidos de la historia. Pero eso no cambia el hecho de que Bonds, no Aaron, es el rey de los jonrones.

Y lo seguirá siendo, al menos hasta que Grandes Ligas no tome una medida revolucionaria que saque de los libros a los usuarios/sospechosos de usar sustancias, algo difícil por lo poco práctico de ejecutar.