Andre Eithier DodgersGary A. Vasquez/USA TODAY SportsComo van las cosas, todo indica que Andre Ethier podría terminar la temporada en otra organización.
SARASOTA, Fla. -- Se supone que los entrenamientos primaverales presenten un tiempo de optimismo, cuando los jugadores miren a su alrededor y piensen sobre lo que pueden lograr con el grupo que tienen en el cuarto. Pero para un pequeño puñado de ellos, este puede ser un tiempo de frustración porque ellos saben que no encajan en ese grupo.

Andre Ethier se encuentra en ese grupo, como escribe Carlos Nava; el veterano jardinero quiere ser cambiado. De su historia:

Ethier es el jugador con más tiempo en el equipo, siendo parte del mismo desde 2006. Los planes tentativos de los Dodgers para el Día Inaugural son de tener a Carl Crawford en el jardín izquierdo, al novato Joc Pederson en el central y a Yasiel Puig en el derecho, siendo Ethier el cuarto jardinero.

"Uno no quisiera que las cosas terminaran, pero algunas veces esa oportunidad te lleva a otra parte", dijo Ethier. "No voy a hacer nada para sentarme aquí y forzarlo. Ojala todo se resuelva por sí solo".

"Quiero tener la oportunidad de jugar todos los días. Mi mente no ha cambiado desde que les dije eso a ustedes hace un par de meses", dijo Ethier. "Yo siento que cuando recibo la oportunidad de jugar todos los días, puedo poner los números que me piden. Por alguna extraña razón, ocurrió que viniendo de una buena temporada en el 2012, me comenzaron a quitar juegos en el 2013. Uno tiene que preguntarse la razón para ello. Se supone que si tengo un buen año, y recibo los turnos, todo comience a lucir mejor. Es difícil cuando te dan 300 turnos y se espera que batees entre 15 y 20 jonrones".

Cada vez que un equipo pierde un jardinero o un bateador designado en la inevitable ola de lesiones que ocurren en el béisbol, Ethier va a ser una opción. Pero él no es el único que probablemente se pase esta primavera preguntándose si su tiempo de juego va a llegar en un uniforme diferente.

Aquí les presentamos otros casos.

Allen Craig, Medias Rojas

En 2012 y 2013, nadie más fue mejor bateador con corredores en posición de anotar, ya que Craig puso unos números que no se veían desde George Brett. Fue un Todos Estrellas, el limpiabases de un equipo que ganó el banderín de la Liga Nacional en el 2013.

Pero teniendo en el horizonte los juegos de exhibición que comenzarán la semana que viene, es difícil ver donde encajaría él en la alineación de Boston. David Ortiz será el bateador designado de los Medias Rojas, Mike Napoli es el primera base, Pablo Sandoval está atrincherado en la antesala, y Boston ya tiene a Hanley Ramírez, Rusney Castillo, Mookie Betts y Shane Victorino como candidatos a los jardines -- además de la máquina de embasamiento Daniel Nava. La situación de Craig se complica más por su fea temporada 2014, la que le siguió a la que tuvo en el 2013, donde se lastimó el pie a finales de la campaña, y su contrato; se le deben $5.5 millones por este año, $9 millones para el año que viene y $11 millones para el 2017, con una cláusula de salida por $1 millones en una opción para el 2018.

Los Medias Rojas no tienen que resolver esto hoy, y ellos son bastante astutos con esperar. Si Napoli, a quien le queda un año en su contrato, se lastima en la primavera, Craig podría ser una opción perfecta en la primera base. Si Ortiz o Ramírez se lesionan, Craig podría ser parte de la solución. Incluso hasta podría ser una opción en la antesala si le ocurre algo a Sandoval.

Y la percepción de Craig en el mercado cambiaría dramáticamente si logra demostrar temprano en los entrenamientos que ha logrado recuperar su balance -- algo que los escuchas rivales pensaron que nunca pudo hacer el año pasado -- y su viejo swing. Él estará entre los jugadores que más serán monitoreados en los juegos de exhibición este año.

Carlos Quentin, Padres

Él está intentando jugar la primera base, en un esfuerzo por lograr encajar en el roster de San Diego. Según la historia de Corey Brock:

"Este es el último año de mi contrato, así que estoy tratando esta campaña como si no supiese lo que vaya a pasar. Solo quiero disfrutármela, y mantenerme con esa mentalidad", dijo Quentin.

"Me siento bien. Habrán muchos ojos sobre mí, evaluándome si puedo resistir una larga temporada. Estoy listo para salir allá afuera y mostrarles que sí puedo".

Temprano el martes, el gerente de los Padres A.J. Preller dijo que Quentin practicará tomar rodados en los entrenamientos en la primavera con la esperanza de que pueda en algún momento jugar en la inicial.

"Solo buscamos varias maneras de poder mantener a Carlos en la alineación", dijo Preller. "Pienso que es algo que hemos hablado [con el manager Bud Black] y [el coach de tercera base Glenn Hoffman]. Él está abierto a esa posibilidad".

Hoffman trabaja con los jugadores del cuadro del equipo y se espera que pase tiempo en los campos traseros en Peoria trabajando con Quentin comenzando este miércoles.

"Espero con ansias el reto. Siendo un jardinero toda mi carrera, uno tiene que hacer lo mismo una y otra vez", dijo Quentin. "Estoy emocionado de hacer algo diferente. Pienso que va a ser algo divertido".

Dado su historial de lesiones, el mejor puesto para Quentin en la alineación es el de bateador designado; evaluadores rivales ven su defensiva en los jardines como problemática, en el mejor de los escenarios. Cuando él está en la alineación, logra conectar su cuota de jonrones -- tuvo 33 bambinazos en 690 turnos en las pasadas tres temporadas -- y su mejor oportunidad podría ser creada por una lesión en un equipo de la Liga Americana.

Shane Victorino, Medias Rojas

Shane Victorino Medias Rojas
Jim Rogash/Getty ImagesShane Victorino podría ser codiciado fuera de Boston por su versatilidad defensiva.
El manager de Boston manager John Farrell dijo secamente el otro día que Victorino iba a ser su jardinero derecho, algo que se esperaba que dijera en esta situación. Victorino fue un gran defensor en el 2013 y jugó el retante jardín derecho del Fenway Park tan bien o mejor que cualquier otro desde Dwight Evans, y dada la naturaleza intensa de Victorino, Farrell habría sido descortés si hubiera dicho otra cosa.

Pero probablemente habrá tantos escuchas en los partidos de los Medias Rojas en los entrenamientos primaverales como hay buitres revoloteando encima de la autopista interestatal 75 aquí, y ellos estarán mirando a Victorino tan de cerca como lo hará Boston. El gerente Ben Cherington siempre tiene la opción de irse con Castillo en el central y con Betts en el derecho y cambiar a Victorino, dependiendo de las ofertas que reciba. O se podría quedar con Victorino, sabiendo que probablemente él no pueda igualar el valor en un cambio por el veterano jardinero que Victorino puede significar para la defensive y la profundidad de Boston.

Esto vale la pena recordarlo: Cherington tiene mucho aprecio por Victorino, y él ha demostrado que puede ser la diferencia.

Brock Holt, Medias Rojas

Farrell dijo a mediados del 2014 que Holt, de 26 años, se había ganado el derecho a estar en la alineación todos los días, como primer bate. Pero luego de batear .327 en la primera mitad, bateó apenas .219 en la segunda, un declive a finales de la temporada que reforzó la percepción de Holt como un jugador que luciría mejor en un rol versátil, en el que pueda ser utilizado en varias posiciones. Quizás lo usen así en los Medias Rojas. O en algún otro equipo.

Dioner Navarro, Azulejos

Luego de la firma de Russell Martin, el gerente Alex Anthopoulos cree que Navarro logrará su deseo y será cambiado.
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Reto discusiones Grandes LigasAP Photo/Alex BrandonEl rol de los oficiales de MLB podría cambiar en futuras temporadas con las nuevas reglas para bateadores.
Muchos padres les dirían que a ellos les preocupa mayormente el completar la Lista A de prioridades. El mantener a los niños seguros, con alimentación correcta y que lleguen a tiempo a la escuela, con la tarea terminada.

La mayoría de las tensiones tienen su origen en lo oscuro de la Lista B de prioridades: El completar a tiempo las tareas, las condiciones de la habitación, el tiempo que pasan con aparatos electrónicos.

Los retos diarios que enfrentan los árbitros son parecidos. La Lista A es aplicar correctamente las reglas más integrales del deporte en el terreno, desde la definición de la zona de strike a las decisiones de out o quieto en las bases.

Casi todos los problemas entre oficiales y jugadores se derivan de la Lista B: El comportamiento en el terreno. Árbitros diferentes, managers y jugadores tienen diferentes visiones de cómo y cuándo se puede cuestionar una decisión de un árbitro, y mucho de ello depende de la interpretación de las expresiones faciales y el tono utilizado.

Esa es la línea de falla en los esfuerzos de Grandes Ligas por acelerar el juego, y por qué, inevitablemente, el deporte va a tener que recurrir a un reloj de pitcheo. Debido a que en algún punto, MLB va a necesitar que los árbitros salgan del negocio de acosar, adular, rogar o suplicarle a los jugadores que cumplan las reglas.

Al parecer, parte del plan es obligar a los bateadores a que mantengan por lo menos un pie en la caja de bateo durante todo su turno, y eso probablemente parece tan simple como la idea de tener un manager yendo hacia un árbitro para pedirle formalmente la revisión de una jugada.

Tomado de la historia:

"La regla de la caja de los bateadores se aplicará a menos que ocurra una excepción establecida, según dijeron fuentes a Jayson Stark de ESPN. Esas excepciones incluyen hacerle swing a un pitcheo, batazos de foul, si el bateador es rozado por un lanzamiento, que el árbitro le conceda un tiempo al bateador, y lanzamientos salvajes".

La posible área gris en todo esto parece ser... bueno... infinita.

Así como las revisiones de los managers han caído rápidamente (y de forma predecible) en lo absurdo, con los managers deambulando en el terreno para matar tiempo mientras esperan por una señal afirmativa o negativa de su dugout, así, también, será el requerimiento de que los bateadores se mantengan en la caja de bateo.

La única manera real de hacer cumplir algo como eso es atarlo a sanciones importantes y automáticos que se produzcan cuando un bateador se salga de la caja: Ya sea que se le cante un strike o un out.

Pero es de suponer que las Grandes Ligas no van a llegar tan lejos -- es casi seguro que la unión no lo permitiría -- lo que significa que estamos condenados a un verano de observar a los oficiales detrás del plato y a los bateadores quejarse sobre la caja de bateo de forma similar a como se quejan los niños cuando sus padres le piden que saque la basura.

Oficiales diferentes y jugadores diferentes están obligados a manejar esa enorme zona gris de forma diferente.

Ya es parte de la cultura de los jugadores el protestar de forma silenciosa cuando se le cantan strikes en zonas dudosas saliéndose de la caja de bateo y alejándose del plato. De esta forma, el descontento se puede manifestar sin tener que argumentar.

En teoría, ya no se les va a permitir hacer esto. Pero ¿qué sucedería si se salen de la caja de bateo?

Y ¿todos los árbitros aplicarán la regla de la misma forma? ¿Acaso Jim Joyce le dará permiso a los bateadores para salirse de la caja de bateo tan frecuentemente como lo permite Ángel Hernández? Si un árbitro concede una excepción y permite que el bateador se salga de la caja, ¿le aplicaría el mismo estándar al siguiente bateador? ¿Tratarán a David Ortiz de la misma manera que a un novato?

Si las actitudes pasivas-agresivas -- y las demoras -- toman una forma diferente, con los bateadores moviendo su pie de forma efusiva fuera de la caja de bateo y mirando a la distancia, ¿cómo se supone que el árbitro maneje eso?

En el transcurso de nueve entradas, las cajas de bateo tanto del lado derecho como el zurdo se borran, ya que los bateadores suelen escarbar con su pie y las esconden; rayos, incluso algunos jugadores borran de forma intencional dichas líneas. ¿Tendrá que ahora el oficial del plato monitorear de forma agresiva la calidad de la pintura en las líneas de la caja de bateo durante el partido, y llamar a los empleados del terreno para arreglarlas cuando sea necesario?

¿Manejarán todos los árbitros y todos los jugadores la administración de los bordes de la caja de bateo de la misma forma?

Por supuesto que no.

Frank Robinson era uno de los jugadores más temidos y respetados en el deporte, con una presencia dominante y amenazante, y a finales de la década de los 90, las Grandes Ligas le pidieron al miembro del Salón de la Fama que fuera de equipo en equipo en los entrenamientos primaverales, para cabildear directamente con los jugadores para ayudar en los esfuerzos por acelerar el ritmo del juego. Yo recuerdo a Robinson acercarse a Chuck Knoblauch, el diminuto intermedista de los Yankees que tenía el hábito de ajustarse las guantillas de bateo luego de cada pitcheo. Knoblauch escuchó atentamente lo que le dijo Robinson, con respeto, y luego que este se alejara, Knoblauch se echó a reir cuando se le preguntó sobre la conversación y dijo que no tenía intención de cambiar nada.

Robinson se detuvo en la oficina del entonces manager de los Yankees Joe Torre, y luego de su conversación, Torre habló de Robinson con la mayor admiración -- y dejó en claro que el empujar a Knoblauch y Derek Jeter y otros para que alteraran su comportamiento en el plato no sería una prioridad. Torre tenía otras cosas por las cuales preocuparse.

Ahora Torre se encuentra básicamente en la misma posición en la que se encontraba Robinson, y uno puede asumir que Torre u otros llegarán a los entrenamientos en esta primavera para discutir las nuevas reglas con los jugadores. A los árbitros se les va a explicar las nuevas reglas y su aplicación.

Sin embargo, una vez los juegos comiencen, esto podría ser motivo de tensión, dado lo subjetivas que son las nuevas reglas. Algunos oficiales aplicarán las reglas mejor que otros, y los jugadores se van a adherer a ellas de formas diferentes, y habrán algunas escenas ridículas, como vimos con algunos retos de managers en el verano pasado.

Si MLB decide que el mantener a los bateadores dentro de la caja de bateo debe ser una prioridad, deben ponerle dientes a esa regla y aliviar a los árbitros de la carga de la aplicación de la regla, y es difícil imaginarse que eso pueda suceder sin un reloj de pitcheo.

El esfuerzo por acelerar los partidos debe ser un trabajo en progreso, parecido al hecho de que el primer año de la expansión en el uso de la repetición fue un paso inicial. Tal vez eso implique decidir, a través del ensayo y el error, lo que no funcione correctamente.

Lo estamos diciendo ahora: El pedirle a los árbitros que hagan valer la regla de mantener un pie en la caja de bateo no va a funcionar. Los jugadores no van a cambiar su comportamiento entre lanzamientos a menos que se les obligue, y si todo lo que pueden hacer los oficiales es sermonearlos, esto va a resultar más un problema que una solución.
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Puig HarperGetty Images¿Dónde será colocado Yasiel Puig en la alineación de los Dodgers? ¿Y Bryan Harper en la de los Nats?
Cuando Joe Torre dirigió a los Yankees de Nueva York, le gustaba tomar su bolígrafo y apuntar en un papel varias combinaciones de alineaciones para ver como lucían. Su coach de la banca, Don Zimmer, gustaba de hacer lo mismo, y entonces se unían para discutir las combinaciones que habían hecho, como dos matemáticos discutiendo una fórmula.

Sin embargo, con las alineaciones no hay respuestas perfectas, ni absolutas. Porque las variables cambian constantemente. Los bateadores se enrachan para bien o para mal. Los managers contrarios suelen cambiar sus alineaciones para encontrar vulnerabilidades, con diferentes armas en su bullpen. Pero la mayoría de los managers y gerentes piensan sobre la posible estructura de su orden de bateo de forma constante, intentando resolver los diferentes dilemas.

Algunos problemas no son bienvenidos. Por ejemplo, el manager de los Filis debe encontrar un lugar para colocar a Ryan Howard, en la temporada luego que el equipo le dijera a Howard que ellos estarían mejor sin él.

Pero otras alineaciones presentan retos interesantes, tales como los siguientes:

1. ¿Quién será el limpiabases de los Marlins?

El manager de los Marlins Mike Redmond está experimentando con diferentes alineaciones. Según nos dice Clark Spencer en su historia:

Los Marlins añadieron tres nuevos jugadores del cuadro, y uno de ellos, el intermedista Dee Gordon, ciertamente debe ser el primer bate.

Pero luego de eso, las cosas no están tan claras.

Christian Yelich, quien sobresalió como primer bate la temporada pasada, podría ser segundo o tercer bate. El veterano antesalista Martín Prado, otra nueva adición, también podría ser segundo bate.

Stanton, quien lideró la liga en jonrones a pesar de perderse los últimos 17 partidos de la temporada luego de ser golpeado en la cara por un lanzamiento, podría batear tercero o cuarto.

"Quiero mezclar y utilizar algunas alineaciones en los entrenamientos primaverales, quizás colocar a Yeli algunas veces como tercero, y poner a Stanton un par de veces como cuarto", dijo Redmond, "solo para ver como resulta, ver cúan cómodo se siente Yelich en ese puesto de segundo bate".

Prado es un segundo bate con experiencia, con casi la mitad de sus turnos al bate en su carrera de nueve años en esa posición en la alineación. Pero Prado además provee algo de poder de largo metraje y podría ser colocado más bajo en el orden de bateo.

"Puedo utilizar cualquiera de las opciones como segundo bate", dijo Redmond hablando de utilizar a Yelich o Prado en dicho puesto. "Va a ser algo de esperar y ver como Yeli luce en ese segundo puesto, o incluso como tercero".

Redmond reconoció que él gusta la idea de tener a Stanton como tercer bate, simplemente porque eso le asegura por lo menos un turno en la primera entrada.

"Es importante para mí que él tenga la mayor cantidad de turnos posibles", dijo Redmond.

Si Stanton es colocado tercero como se espera, el nuevo primera base Michael Morse (16 jonrones para San Francisco la pasada temporada) podría ser colocado como limpiabases. Prado o Marcell Ozuna le seguirían, con Hechavarria y Jarrod Saltalamacchia bateando en el fondo de la alineación.

Redmond podría comenzar con Morse, pero si sus ponches se acumulan demasiado, entonces Prado podría ser una mejor opción. O quizás los Marlins estén mejor con Prado de segundo y Yelich, un zurdo, bateando detrás de Prado.

O quizás esta podría ser una buena manera:

1. Gordon
2. Prado
3. Yelich
4. Stanton

De esa forma, la alineación de los Marlins abriría con zurdo-derecho-zurdo-derecho.

2. ¿Cuál es el mejor puesto para Yasiel Puig?

El año pasado Puig bateó en seis puestos diferentes en la alineación, en todos los primeros ocho puestos más allá de limpiabases u octavo. Ahora el Cubo Mágico de Don Mattingly parece tener más lados debido a la adición de Jimmy Rollins, quien, al igual que Carl Crawford, no parece tener un puesto perfecto en la alineación, Rollins batea con el suficiente poder para estar en el medio de la alineación, pero no es un primer bate ideal debido a su porcentaje de embasamiento.

Puig podría encajar bien como primer bate, dado su porcentaje de embasamiento de .382 el año pasado. La alineación de los Dodgers podría lucir algo parecida a esto:

1. Puig, CF
2. Crawford, LF
3. Adrián González, 1B
4. Howie Kendrick, 2B
5. Rollins, SS
6. Juan Uribe, 3B
7. Yasmani Grandal/A.J. Ellis, C
8. Joc Pederson/Chris Heisey, CF

3. ¿Quién bateará tercero y cuarto para los Yankees?

Los Yankees tienen una larga lista de estrellas establecidas, pero también varios jugadores envejecientes que vienen de lesiones o que tuvieron temporadas promedio o por debajo del promedio, incluyendo a Carlos Beltrán, Brian McCann, Mark Teixeira y Chase Headley. Podemos asumir que Jacoby Ellsbury y Brett Gardner batearán en la parte superior de la alineación de los Yankees, y Didi Gregorius y Stephen Drew estarán en la parte inferior. Pero ¿quién bateará tercero, y quién será el limpiabases?

Pienso que todo dependerá de cómo luzcan los bateadores en la primavera. Si el ambidiestro Beltrán luce en gran forma, él podría ser un gran candidato, y los Yankees quisieran volver a tener a Teixeira en su mejor forma.

4. ¿Quién sera el primer bate de los Orioles?

Nick Markakis ocupó ese lugar por 148 partidos la pasada temporada, pero él se fue a los Bravos de Atlanta, y los Orioles se enfrentan a una escasez de candidatos con buenos porcentajes de embasamiento. No deben colocar a Adam Jones en ese puesto, o a Matt Wieters, Chris Davis o Delmon Young. Normalmente, uno no pensaría en Steve Pearce como primer bate, o Travis Snider, J.J. Hardy, Alejandro De Aza o Manny Machado, pero quizás Showalter tenga que seleccionar de ese grupo para batear ahí.

Un recordatorio del OBP en el 2014 de ese grupo:

Pearce .373 OBP
Snider .338
Machado .324
De Aza .314 (.341 en 20 juegos para los Orioles)
Hardy .309

5. ¿Quién será el limpiabases para los Angelinos?

En teoría, este puesto debería pertenecerle a Josh Hamilton, pero simplemente no hay manera de saber lo que Hamilton va a poder contribuir luego de sus desastrosa segunda mitad el año pasado y su reciente cirugía en el hombro.

Mike Trout bateó segundo en 155 juegos la pasada temporada, y la mayor parte del tiempo Albert Pujols bateó tercero y tuvo una gran temporada. Es difícil imaginarse al manager Mike Scioscia atentar contra ese éxito.

Pero Howie Kendrick, quien bateó cuarto en 39 juegos en 2014, es ahora un Dodger. Así que ¿podría ser Erick Aybar, quien fue limpiabases dos veces la pasada temporada, el que se mueva a ese puesto? ¿O quizás hacer un comité de designados de Matt Joyce y C.J. Cron? Chris Iannetta es un jugador con un alto porcentaje de embasamiento pero que no batea con mucho poder. ¿O David Freese?

6. ¿Dónde debe ser colocado Bryce Harper en los Nacionales?

La alineación de los Nacionales se inclina hacia la derecha, incluyendo a Ryan Zimmerman, Anthony Rendón y Ian Desmond; ahora que Adam LaRoche se ha ido, Washington no tiene mucho poder a la zurda. Harper abrió en 94 partidos el año pasado, y la mayor parte del tiempo fue sexto bate.

Dado el plantel actual de Washington, Harper podría graduarse a un rol más significativo, dadas sus habilidades.

Anthony Rendón brilló como segundo bate en la alineación el año pasado, con porcentaje de embasamiento de .833 allí. ¿Acaso Jayson Werth será segundo bate cuando vuelva, mientras Rendón se mueve al puesto de tercer bate? ¿O acaso el manager Matt Williams debe pensar en establecer un 1-2-3 de Denard Span, Rendon y Harper, una secuencia de zurdo-derecho-zurdo?

Para mis lectores: ¿Cuáles soluciones tendrían ustedes para estos y otros problemas en las alineaciones?

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Soriano K-Rod cerradoresGetty ImagesCon la salida de Kenley Jansen, los Dodgers podrían traer a Rafael Soriano o K-Rod, ambos agentes libres.
El record de los Rays de Tampa Bay haciendo selecciones en el sorteo durante el régimen de Andrew Friedman como gerente fue irregular, incluyendo el momento en el que dejaron pasar a Buster Posey y escogieron al jugador del cuadro Tim Beckham. También comtieron errores con agentes libres tales como Pat Burrell.

Pero la era de Friedman en Tampa Bay fue un éxito abrumador, razón por la cual los Dodgers lo cortejaron con promesas de potencial y poder hasta que él aceptó tomar las riendas del departamento de operaciones deportivas de la organización. Lo que los Rays probablemente hicieron mejor que cualquier otro equipo fue construir bullpens, año tras año, a pesar de los cambios constantes en la novena debido a las limitaciones financieras del equipo.

Consideren la composición y el trabajo de los lanzadores del bullpen de los Rays del 2008 al 2014. Abajo les presentamos el lugar que ocupó en la Liga Americana año tras año y el líder en salvamentos:

2008: 3º en la LA (3.55) -- Troy Percival, 28
2009: 7º en la LA (3.98) -- J.P. Howell, 17
2010: 1º en la LA (3.33) -- Rafael Soriano, 45
2011: 6º en la LA (3.73) -- Kyle Farnsworth, 25
2012: 1º en la LA (2.88) -- Fernando Rodney, 48
2013: 7º en la LA (3.59) -- Fernando Rodney, 37
2014: 9º en la LA (3.71) -- Jake McGee, 19

Los Rays parecían identificar lanzadores disponibles capaces de poder lanzar buenos cambios y hacerlos mejores, y como explicó Jeff Sullivan recientemente, había un tipo particular de bola rápida que la organización de Friedman parecía encontrar.

Kenley Jansen Dodgers
AP Photo/Jae C. HongKenley Jansen logró 44 salvamentos para los Dodgers en el 2014, la cifra más alta de su carrera.
Esta habilidad de encontrar buenos relevistas en el mercado será puesta a prueba inmediatamente en el primer año de Friedman con los Dodgers, no solo porque ellos necesitan encontrar relevistas que puedan trabajar en la sexta, séptima y octava entradas de forma confiable, sino porque ahora ellos deben identificar un cerrador. Se espera que Kenley Jansen se pierda entre dos a tres meses luego de sufrir una cirugía en un pie, otro traspies en el bullpen de los Dodgers, que casualmente es su mayor preocupación.

Soriano, de 35 años, sigue sin firmar luego de perder su puesto como cerrador con los Nacionales al final de la temporada pasada, y ciertamente Friedman está familiarizado con su trabajo. El año pasado, la velocidad de Soriano descendió hasta el nivel más bajo de su carrera, y su slider y su recta de dos costuras fueron un problema. Bill Plunkett especula aquí sobre Soriano.

Francisco Rodríguez tiene 33 años y muchas millas en su brazo, pero uno tiene que asumir que los Dodgers por lo menos lo tendrán bajo consideración, a pesar del precio que él pide por un contrato de dos años. El porcentaje de swings fallidos que genera K-Rod se ha mantenido estable en años recientes, aunque ha cambiado como lanzador con el paso del tiempo, pasando de ser un tipo de lanzador como Sergio Romo que dependía de su slider a ser alguien que depende más de su cambio, él que utilizó a niveles record en su carrera en el 2014.

El año pasado, los bateadores zurdos tuvieron un OPS de casi 250 puntos por debajo en comparación con los derechos contra él. Aunque tengan en mente que los principales rivales de los Dodgers - los Gigantes, los Padres y los Diamondbacks - tienen alineaciones en las que predominan los derechos.

Y está Jonathan Papelbon, a quien los Filis han tenido en el mercado desde, bueno, que se retiró Mike Schmidt. Si esto fuera solo por la capacidad de Papelbon de lanzar en relevo, él podría ser una opción.

Pero Papelbon tiene una opción condicionada para el 2016 para unos asombrosos $13 millones que está basada en juegos terminados; en otras palabras, Papelbon tiene mucho en juego al seguir en el rol de cerrador. Si los Dodgers y los Filis pueden llegar a algún tipo de acuerdo que involucre que Papelbon, como hicieron con el acuerdo con Jimmy Rollins, los Dodgers tendrían que encontrar la manera de lidiar con la inevitable controversia por el puesto de cerrador; cuando vuelva Jansen, probablemente él será el cerrador nuevamente.

Quizás los Dodgers tengan que encontrar una solución temporera en su campamento, ya sea con alguien como Howell, Brandon League, Sergio Santos o David Aardsma. Quizás el ex Ray Joel Peralta, adquirido por Friedman durante el invierno, pueda ayudar en la novena entrada. Al nuevo régimen le gusta algunos de los brazos jóvenes utilizados por el manager Don Mattingly el año pasado como relevistas medios, tales como Pedro Báez y Yimi García. Juan Nicasio podría ser interesante, porque siempre ha tenido un repertorio de poder, quizás pueda lucir en relevo como nunca lo pudo hacer como abridor, y en una temporada en la que ya no tendrá el Coors Field como su estadio local.

Un equipo con una nómina de más de $200 millones probablemente no deba tener una debilidad tan grande como esta. Pero ahora mismo, en su primer año con los Dodgers, Friedman tendrá que demostrar su habilidad para arreglar un hueco tan grande como este.

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Alex Rodriguez se pondrá a disposición de una sala llena de periodistas en algún momento en los próximos días, en lo que será la primera sesión de toma y daca con los medios de comunicación desde que se acordó su suspensión de un año.

Sin embargo, lo que realmente se dará allí y lo que se tomará no está claro. Después de acabarse, los periodistas pueden decir que hicieron las preguntas que ellos esperan hacer y Rodríguez será capaz de decir que respondió a las preguntas que se le hicieron. Este es un procedimiento operativo estándar cuando una figura pública regresa de la suspensión o un escándalo.

Pero muchas de las preguntas a Rodríguez llevarán poco o ningún significado, porque mucho de lo que dice --casi todo, de hecho-- no se cree. La razón es que todos estábamos aquí antes, en 2009, en su primer confesionario post escándalo.

En aquel entonces, existía la posibilidad de que sus disculpas llevaron algo de peso. Sus explicaciones sobre su uso de esteroides fueron recogidas aparte, sí, pero al menos se construyeron en la credibilidad que no habían sido aun plenamente despilfarradas.

Ahora, sin embargo, es difícil imaginar qué razón Rodríguez pudo reunir que proporcionaría algún contexto palpable para sus montañas de engaño desde aquella conferencia de 2009.

Tal vez él dirá que reinició el camino PED debido a la presión que sentía por hacerlo bien y justificar su sueldo, ya que su rendimiento comenzó a declinar. Tal vez buscaba una manera de lidiar con molestas lesiones.

Bueno, miles de otros jugadores de béisbol se sienten presionados por las altas expectativas, por sanar heridas o hacer frente a la rutina de la temporada y no rompen las reglas para hacerlo.

Tal vez su explicación para su combatividad en 2013 es que su estrategia de negar, negar, negar estaba enraizada en la ira por la investigación sin precedente de las Grandes Ligas por el caso Biogenesis y porque estaba siendo injustamente atacado por su prominencia.

Pero eso sería una excusa. ¿Se engaña? Sin lugar a dudas.

Quizás Rodríguez hablará, una vez más, de crecer sin un padre y cómo esa ausencia le dañó.

No hay duda de que es una circunstancia difícil, pero Rodríguez ha tenido tantas oportunidades diarias para reiniciar desde entonces, para hacer las cosas bien. Crecer sin una mamá o un papá no te destina a ser un mentiroso en la adultez como Rodríguez hizo a lo largo del verano de 2013.

Rodríguez podría tratar de decirnos cuán frenético fue en el verano de 2013 para protegerse, proteger a su familia de la verdad. Pero eso no sería suficiente para explicar por qué optó por utilizar el personal médico de los Yankees como pantalla o por qué culpar a otros en lugar de asumir la responsabilidad. El engaño es una cosa; dañar a los demás en la protección del engaño es algo muy diferente y separa a un Lance Armstrong de un Andy Pettitte.

Rodríguez intentará explicar cómo hizo muchas apariciones en nombre de la Fundación Taylor Hooton, creada por los padres de un joven que se suicidó después de meses de abuso de esteroides. Rodríguez habló a grupos de niños acerca de los peligros de la utilización de PED y al mismo tiempo reforzó su imagen a través de su asociación con una madre y un padre en duelo --pero al mismo tiempo, él estaba usando PED.

Las palabras de Rodríguez, cualesquiera que sean, están obligadas a parecer vacías porque las hemos escuchado antes de esta última ronda de hacer trampa. Aunque Rodríguez decidió dejar que su juego en el campo hablara por él en este momento, tampoco hay ninguna posibilidad real de ser rescatado de esta manera. Si juega bien en 2015, el año en que cumple 40 años, habrá muchas suposiciones de que él está engañando. ¿Y por qué no habría escepticismo, dado su historial?

Algunos de los ex compañeros de Rodríguez dicen en privado que fueron golpeados por dos elementos contradictorios de su personalidad. Por un lado, se preocupaba profundamente por la forma en que se percibe --demasiado profundamente, pensaron-- y, por otro lado, tenía un don para decir o hacer las cosas mal.

Tal vez ha llegado la hora de Rodríguez para dejar de preocuparse por la forma en que se ve y acabe de terminar la campaña. Se acabó; ha perdido en el tribunal de la opinión pública en un deslizamiento de tierra, y nada de lo que dice en una conferencia de prensa y nada de lo que hace en un campo de béisbol puede cambiar eso. En los próximos días, sus mejores posibilidades de éxito --para hacer lo correcto-- son lejos de los focos que ansía.
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Han pasado más de 25 años desde que Bart Giamatti anunciara que Pete Rose había aceptado el destierro de por vida del béisbol.

Pero ya es suficiente.

Pete Rose Rojos
AP Photo/Al BehrmanLa suspensión de por vida de Pete Rose ya ha, a este punto, cumplido efectivamente con su propósito.
No hay un propósito real manteniéndolo alejado del deporte. Ha llegado el momento para que las Grandes Ligas encuentren un punto medio con Rose - para dejarlo entrar de nuevo, de alguna manera, para crear un vacío dentro de las reglas que ellos controlan.

Este año es el momento perfecto para que Rose sea puesto en libertad condicional por el béisbol. El Juego de Estrellas es en Cincinnati este verano, y Rose debería estar allí presente, quizás para lanzar la primera bola o quizás más apropiadamente, atraparla, como anfitrión de la gala veraniega del béisbol en su ciudad natal. Rob Manfred acaba de asumir las riendas como comisionado del béisbol en sustitución de Bud Selig, quien cargo con la responsabilidad de mantener de Rose fuera del béisbol a pesar de una oleada de apoyo de los aficionados por su reinstalación. Selig sabía por lo que pasó Giamatti en ese horrible verano de 1989, durante la estresante y devastadora investigación a Rose, y por el hecho de que Giamatti falleciera ocho días después del anuncio, nadie puede culpar a las dos personas que le sucedieron, Fay Vincent y Selig, por albergar una desconfianza personal y una aversión personal hacia Rose. Rose cometió el más grave pecado en el béisbol, apostar en partidos, y luego mintió sobre sus acciones por años.

Por su crimen en el deporte, a Rose se le impuso lo que podría ser considerado la pena más significativa a alguien cuya vida entera fue construída alrededor del béisbol.

Pero ahora con Manfred en el poder, él debería evaluar nuevamente la situación de Rose. Mantenerlo fuera del deporte ya no tiene un propósito práctico, y si Manfred lo deja entrar de nuevo, Rose podría ayudar a los Rojos , como mínimo.

Eso no quiere decir necesariamente que Manfred tenga que darle a Rose el beneficio de una reinstalación completa - ni debería hacerlo, porque entonces se establecería un precedente. Si Manfred le da la bienvenida de vuelta a Rose al deporte sin ninguna condición, entonces él debería considerar la reinstalación póstuma de Joe Jackson, Ed Cicotte y otros que fueron expulsados del deporte. Manfred no debería mitigar de alguna manera el poder de la pena dictada en los que apuestan en los juegos. Ningún jugador o personal de un equipo que se plantee apostar en el béisbol debería creer que es posible ser reinstalado.

Pero Manfred puede construir una forma que le permita a Rose volver al deporte en una forma constructiva. (El asunto de si Rose debe ser elegible al Salón de la Fama debe ser dejado a discreción del Salón - no le compete a Manfred decidir eso - pero teniendo en cuenta los puntos de vista francos de los miembros actuales del Salón de la Fama sobre las acciones de Rose antes y después de que fuese suspendido, es muy poco probable de cualquier comité de veteranos vote por Rose mientras esté vivo.)

Rose cumplirá 74 años en abril. Incluso si el béisbol le permitiese volver en algún tipo de rol, él nunca volverá a ser manager, ni tampoco gerente. Si Manfred quiere asegurarse de que Rose no pueda volver a influir en un juego, podría establecer una estipulación de que a Rose no se le permitirá trabajar en operaciones de béisbol en alguna capacidad - ni como coach de primavera, o asesor especial de béisbol. Manfred debería permitir una relación permanente entre Rose y los Rojos. A Rose se le debería permitir hacer apariciones a nombre del equipo, hablarle a los fanáticos y colaborar en las transmisiones. Si los Rojos deciden retirar su número, eso debería ser decisión de los dueños de Cincinnati.

Pero mantenerlo fuera de las puertas ya no tiene sentido. Rose ya está marginado, destinado a tener alguna forma de la frase "suspensión de por vida" entre las primeras palabras de su obituario. Él fue investigado, aceptó el acuerdo con el fiscal, y eventualmente, confesó. De forma adecuada ha sido avergonzado, manteniéndose fuera del juego por muchos años.

Pero ya es suficiente.

Rose tiene la costumbre de decir cosas que hacen temblar a las personas en el béisbol, y si logra volver a trabajar con los Rojos en alguna capacidad, es posible que haga algunas meteduras de pata. Pero si lo hace de nuevo, ¿realmente importará? Si por ejemplo, critica a Selig en la transmisión de los Rojos, ¿cambiaría la percepción de cualquier fanático del béisbol - sea que le guste Rose o no - sobre sus acciones pasadas? Rose ha llegado a una edad en donde las palabras se olvidan más facilmente, como las que dice un tío o un abuelo en la mesa de la cena de navidad. Pete Rose es quien es.

Él es el rey del hit de todos los tiempos, que tuvo más apariciones en el plato que cualquier otro jugador en la historia, con casi 2,000 apariciones más que el tipo que está en segundo lugar en la lista. Él es alguien que jugó con una pasión que lo quemaba, y fue parte de una de las últimas dinastías en el béisbol. Él es un ex manager de los Rojos que rompió el record de Ty Cobb. Él es la figura más prominante en la historia del beísbol que haya salido culpable de violar lo que se considera como la regla más importante en este deporte. Él es alguien que decepcionó a los líderes del deporte, y fue expulsado por décadas. Él es adorado por los fanáticos de los Rojos.

Nada de eso va a cambiar sí se le da a Pete Rose un rol dentro del deporte, dejándo que vuelva al béisbol y permitiéndose a un hombre envejeciente una última oportunidad de conectarse con los fanáticos que lo aman, y de hacer finalmente las paces.
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MLB, Beisbol

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Howie Kendrick, Brandon McCarthy & Jimmy RollinsMatt Brown/Getty ImagesHowie Kendrick, Brandon McCarthy yJimmy Rollins da más profundidad en sus posiciones a Dodgers
Gracias a la llegada masiva de jugadores, los Padres dejarán de ser un equipo atroz para convertirse en un equipo al que le prestaremos especial atención en el 2015, debido al calibre de los jugadores involucrados. Matt Kemp, segundo lugar en los premios al Jugador Más Valioso (MVP). El dos veces All-Star, Justin Upton. El receptor All-Star, Derek Norris. El actual All-Star James Shields, quien inició juegos de la Serie Mundial hace unos cuantos meses. 

En comparación con lo anterior, las compras de los Dodgers (campeones defensores de la División Oeste de la Liga Nacional y un equipo al que los Padres buscan alcanzar) han sido poco atractivas, con fines meramente funcionales. Es como si los Padres hubieran sacado la edición de trajes de baño de la offseason de las Grandes Ligas, mientras que Los Ángeles se han dedicado a mejorar el proceso de impresión. 

Los Dodgers han invertido en profundidad de plantel. L.A. ganó 94 juegos la temporada pasada, y superó los problemas de defensa y producción en algunas zonas del plantel. Los Dodgers desplegaron un juego dinámico y ofensivo en la segunda mitad de la temporada pasada, y encabezaron la Liga Nacional en carreras después de la pausa del Juego de las Estrellas. Ahora, tras la salida de Kemp y Hanley Ramírez, es muy probable que la alineación de Don Mattingly no generará tantos jonrones. 

Rollins
Rollins
Sin embargo, L.A. tiene la oportunidad de mejorar en muchos otros sentidos. Como lo dijimos anteriormente, al parecer, los Dodgers mejoraron notablemente en el campo corto y segunda base con Jimmy Rollis y Howie Kendrick, y cualquier combinación que Mattingly use en el campo central y en el campo derecho, seguramente será mejor que la dupla defensiva formada por Yasiel Puig en el centro y Kemp por la derecha, ya sea Joc Pederson en el centro y Puig por la derecha o Chris Heisey y Puig. 

A finales de la campaña pasada, Dan Haren era el cuarto abridor de los Dodgers y Roberto Hernández el quinto. En nueve salidas con los Dodgers, Hernández, quien fue suplente del lesionado Josh Beckett, registró un ERA de 4.74. Haren terminó con un récord de 13-11 y efectividad de 4.02. Los Dodgers querían reforzar la parte trasera de la rotación incorporando pitchers con mejor repertorio. Así que L.A. fichó a Brandon McCarthy para que fuera su cuarto abridor, después de que McCarthy terminara con 2.89 de ERA en 14 salidas con los Yankees de Nueva York, y a Brett Anderson, el talentoso, aunque lesionado en reiteradas ocasiones, lanzador zurdo. Anderson tuvo un ERA de 2.91 en ocho salidas con los Rockies. 

A.J. Ellis luchó contra las lesionesla temporada pasada y terminó bateando .191, así que los directivos de los Dodgers se dieron a la tarea de mejorar la producción ofensiva de los receptores del equipo, que quedaron en último lugar de la Liga Nacional. El bateador ambidiestro Yasmani Grandal, quien sumó 15 jonrones el año pasado con un promedio de embase de .327, se convirtió en el elemento principal del intercambio de Kemp, y L.A. muy probablemente obtendrá mayor ofensiva de esta posición que en el 2014. 

Grandal
Grandal
Pederson es un legítimo centrocampista, pero se ponchaba demasiado en las menores y, con frecuencia, tenía problemas contra lanzadores zurdos. Mattingly probablemente lo protegerá contra zurdos usando uno de los bateadores diestros en la banca contra los zurdos, ya sea Andy Van Slyke (quien tuvo un OPS de 1.045 contra zurdos la temporada pasada) o Heisey, o incluso Enrique Hernandez, un jugador de utilidad que podría ser una de las compras más subestimadas del invierno. 

Los Dodgers obtuvieron a Hernández como parte del acuerdo en el que enviaron a Dee Gordon y Haren a los Marlins, y como un evaluador dijo el lunes: "Este jugador realmente puede batear". Hernández, de 23 años de edad, no es un bateador de poder, pero en 98 juegos en las ligas menores la temporada pasada, bateó .319, e hizo 12 batazos de hit de extra base en sus primeras 134 apariciones al plato en las ligas mayores. Puede jugar en segunda base, campo corto y campo central, y jugó bien con Puerto Rico en la Serie del Caribe, recientemente finalizada.

Eduardo Pérez dirigía a Hernández en el equipo de Puerto Rico en la Serie del Caribe. "Sí lo veo como jugador", escribió Eduardo la mañana del martes. "Su swing funcionará en las ligas mayores, es horizontal y se mantiene en la zona mucho tiempo. También tiene fuerza para batear líneas entre dos y juega múltiples posiciones defensivas tanto en el infield como el outfield. Cuando lo dirigí en la Serie del Caribe, me dijo que no lo importaba la posición en la que lo colocara. Simplemente quería jugar. El muchacho es un beisbolista". 

Alex Cora hizo las siguientes observaciones sobre Hernández: "Hernández es defensivamente versátil, puede jugar de forma sólida en segunda base, tercera base y jardín izquierdo. Puede cubrir la posición de parador en corto en caso de una emergencia. Buen brazo y buenos instintos. Es mejor atleta de lo que aparenta. Realmente puede completar un doble play desde segunda base. 

"También es versátil ofensivamente. Lo puedes aprovechar en distintos lugares de la alineación y te ofrecerá un turno al bate de calidad y será exitoso. Un buen bateador de rectas que usa los huecos. Como cualquier bateador con poder ocasional, se mete en problemas cuando intenta sacar la pelota del estadio. Su swing se vuelve largo y extraño y pierde la posición de la cabeza del bate". 

Los Dodgers ya cuentan con Justin Turner, una contratación de Ned Colletti que tuvo una excelente temporada en el 2014, en la que bateó .340 en 322 apariciones al plato. 

Probablemente el área que plantea más dudas para los Dodgers es el bullpen, y es posible que, al igual que los Ángeles lo hicieron el año pasado, buscarán reforzarlo en el entrenamiento de primavera y durante la temporada. Pero los Dodgers han añadido algunas opciones de relevo: Joel Peralta, diestro que tiende a ser mejor contra bateadores zurdos, o Chris Hatcher, derecho que terminó con 60 ponches y 12 bases por bola en 56 entradas la temporada pasada. Los Dodgers ya tienen un puñado de jóvenes relevistas en desarrollo: Pedro Báez, Carlos Frías y Yimi García. Juan Nicasio es un comodín, un diestro veterano con repertorio de poder. 

En teoría, la profundidad en la que los Dodgers se han centrado respaldará el poder de las estrellas de la franquicia, como Clayton Kershaw, Zack Greinke, Adrián Gonzalez, Puig y Kenley Jansen

Se podría argumentar que pocas organizaciones han realizado tantos cambios como los Dodgers y los Padres este invierno, franquicias cuyos estadios están separados por solo 198 kilómetros, si se toma la I-5. Pero han elegido caminos completamente distintos, lo cual hará que la rivalidad sea aún más interesante cuando se ejecuten los planes maestros. 

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Alex Rodríguez sonrisa YankeesJim McIsaac/Getty ImageAlex Rodriguez necesita ser de nuevo A-Rod el jugador, no A-Rod el circo mediático.
Alex Rodríguez le dijo recientemente a Barry Bonds que quería el record de jonrones que él estableció, y el tono que usó en su reunión con los Yankees de Nueva York el martes reflejó esa ambición, de acuerdo con una fuente familiarizada con los detalles de esa discusión. Rodríguez tiene 39 años, no ha visto un lanzamiento en un partido de Grandes Ligas en 504 días, y enfrenta a una especie de "escarnio público" cuando llegue a los entrenamientos primaverales de su suspensión de un año, la más notoria en la historia del béisbol -- y está aparentemente convencido de que puede volver y no solo contribuir, sino ser grandioso.

¿Delirante? Probablemente. Él es un jugador viejo, que ya ha sufrido dos cirugías para reparar sus caderas, e incluso si le damos el beneficio de la duda -- por supuesto, a su propio riesgo -- y presume de que ya no utiliza sustancias para mejorar el rendimiento, nadie sabe si podrá ser efectivo sin el beneficio de esa química.

Alex Rodríguez conferencia
Noah K. MurrayTHE STAR-LEDGER/USA TODAY SportsAlex Rodríguez debe manejar las cosas de forma diferente a como lo hizo en el 2009.
Pero si bien podemos dudar de su sinceridad y preguntarnos con razón si su carrera se construyó sobre una torre de naipes, nadie debe cuestionar cuanto él ama el béisbol, y en este punto, ¿le queda alguna otra alternative? El no reconocer su actual contexto equivaldría a abrazar el exilio del béisbol que le espera luego de su último partido.

Él está peleando por extender su tiempo en el juego que ama, así que ¿por qué no intentar llegar a las metas más altas posibles y visualizar los mejores resultados posibles?

Pero también está esta realidad en su lado: A pesar de lo fracturada que está su relación con los Yankees, él va a jugar si puede batear. Su salario, de más de $61 millones en las próximas tres temporadas, será el desempate. Sí Rodríguez asombra al mundo y demuestra que todavía puede conectar una recta pegada y promediar .400 en los entrenamientos primaverales, ¿a quién ustedes piensan que utilizarán los Yankees, el ex Todos Estrellas a quien le deben decenas de millones de dólares y que puede atraer ratings, o a Garrett Jones?

(Disculpa de antemano: Esto también va para los miembros de la prensa, como yo. Viajaré a los entrenamientos primaverales la semana que viene, y me imagino que estaré hablando más sobre Rodríguez que sobre Chris Young.)

La dinámica del dinero garantiza que él va a tener una oportunidad justa de demostrar en los entrenamientos primaverales de que todavía puede jugar. Los Yankees podrían vivir con él si la única distracción que causa es con su swing. Por otro lado, si no batea y se convierte en un problema, esto va a disminuir las oportunidades que pueda tener que pasar sus últimos días en el terreno que tanto admira.

Le pedí a varias personas en el deporte que me dijeran que le dirían a Rodríguez sobre cómo debe comportarse de ahora en adelante, dadas sus circunstancias únicas. "Mi consejo a él sería: Menos es más", dijo un ejecutivo que no está con los Yankees. "Actúa como un novato y que te vean y no te escuchen. Solo trata de ser parte del equipo y encajar en lo que el equipo está tratando de hacer y que todo se trate sobre el nombre en la parte del frente del uniforme y no sobre el nombre en la parte trasera.

"Sin distracciones, contesta las preguntas de forma cortés pero quizás con deferencia hacia otros compañeros, algo como 'Yo ni siquiera jugué el año pasado, y lucí terrible en el 2013; vayan y hablen con alguien con mayor impacto que yo', y solo mantén tus comentarios para tí. Menos es más, y solo sé el No. 13 y no A-Rod."

Dentro de esas líneas, alegadamente los oficiales de los Yankees le dijeron a Rodríguez en su reunión del martes que a ellos les gustaría que él celebrara su primera reunión con los medios -- su siguiente confesionario -- antes de que se reporten los lanzadores y receptores la semana que viene. Ellos quieren que su entrenamiento primaverales sea sobre béisbol y no sobre el regreso de Rodríguez.

"Él necesita asegurarse que esa primera conferencia de prensa no sea ni cerca de la que tuvo en los entrenamientos primaverales del 2009", dijo un agente que no representa a Rodríguez.

Esa fue la conferencia de prensa cuando Rodríguez leyó un comunicado -- vean el video aquí -- e hizo una pausa que pareció durar horas, en teoría ahogado por el sentimiento del apoyo de sus compañeros hacia él. Entonces prosiguió con su serie de mentiras, sentado frente al logo de los Yankees.

"Esta vez no deben haber compañeros", dijo el agente. "Ellos deben mantenerse alejados. Cambiar el escenario, cambiar la imagen, cambiar el tono. Yo lo sentaría en el dugout, solo".

Luego de eso, dijo el agente, "Sí él fuera mi cliente, yo le diría que se callara la boca y se fuera a los entrenamientos. Le diría que deje de hablar con la prensa y que solo se dedique a jugar.

"¿Qué si yo pienso que él lo puede hacer? No creo. ... Él volvería a ser el mismo camaleón lleno de mi....".

Un jugador en otro equipo que no son los Yankees me envió un mensaje de texto sobre lo que le diría a Rodríguez. "Yo no le diría nada", dijo el jugador. "Él es un adulto que ha estado en el deporte por mucho tiempo. Yo esperaría que fuese un profesional y que juegue el juego duro. Yo no lo trataría de forma diferente que cualquier otro jugador. Todo el mundo tiene cosas que han hecho y con las que yo no estoy de acuerdo, y vice versa. Pero todo eso se desaparece una vez cruzas las líneas del terreno".

Eso es lo más importante: Una vez comienzan los partidos, la competencia es el denominador común, y Rodríguez tendrá oportunidad de enumerar su habilidad y pasión, como todos los demás en el terreno.

Él debería ofrecerse voluntariamente para tomar todos los viajes en autobús. El manager Joe Girardi nunca lo aceptaría, pero el gesto es importante. Él debería ofrecerse de voluntario para irse a un campo cercano para practicar y no estar en el grupo principal de jugadores de posición, como forma de honrar la intención de los Yankees de utilizar como su antesalista regular a Chase Headley. Él debería dejar en claro que no tiene problema con entrar a los partidos de exhibición como reserva, para abrazar cualquier posibilidad de conseguir una aparición en el plato. Él siempre ha sacado tiempo para hablarle a los jugadores jóvenes, pero ahora debería dejar en claro que siempre estará accessible para hablarle a los jugadores de liga menor de los Yankees durante los partidos -- para él, representaría una especie de servicio comunitario.

Su interacción con la prensa debe ser fuera del camerino, para mantener a la horda que lo sigue separada de los otros jugadores. La atención que atrae ahora, una notoriedad de su propia creación, no debe interferer con los otros jugadores.

Realmente no hay manera de saber cómo va a resultar esto, pero él debe resueltamente aceptar lo que venga hacia él, y solo enfocarse en su siguiente entrenamiento, su siguiente aparición en el plato. Los Yankees han fallado en llegar a los playoffs en las pasadas dos temporadas y tienen asuntos más importantes que intentar avergonzar a Rodríguez, pero incluso si él cree que una decisión dictada en un día en particular lo colocar en una posición poco favorecedora, su mejor oportunidad de conseguir lo que quiere es absorber cualquier desaire y seguir adelante.

Estos son los días finales de la carrera de Rodríguez en el béisbol, y él tiene una última oportunidad. Él aprovechar lo mejor de lo que le queda, o puede avergonzarse una vez más en su camino hacia la salida.

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Miguel Cabrera, Victor MartinezOtto Greule Jr/Getty ImagesMientras Miguel Cabrera se recupera, Víctor Martínez va camino al quirófano
Uno de los mejores bateadores de todos los tiempos regresa de una seria cirugía de tobillo y su equipo no sabe cómo le irá en su recuperación. Y, al mismo momento, el mejor bateador puro de 2014 también está lesionado, y un par de semanas del comienzo de los entrenamientos primaverales, su equipo no tiene absolutamente ninguna idea de cómo va a contribuir en el verano.

El hecho de que los Tigres de Detroit emplee a ambos bateadores como la piedra angular de su alineación no encaja bien a los Tigres: Miguel Cabrera continuó con su rehabilitación de la cirugía en el invierno y parece que todo va de acuerdo con el plan, pero la rutina implacable del béisbol aún no se ha aplicado en serio a su cuerpo en recuperación. El hombre que debe batear detrás de Cabrera, Victor Martínez , todavía ni se ha fijado, con su cirugía de rodilla programada para la próxima semana, y los Tigres no tienen idea del alcance de las posibilidades hasta que el procedimiento no sea completado.

Puede que Martínez esté bien y regrese relativamente rápido. También es posible que su ausencia sea prolongada. Pero una alineación sin Cabrera ni Martínez en cualquier día es como los Medias Rojas de Boston de hace una década jugando sin Manny Ramírez ni David Ortiz, o los Yankees de Nueva York de hace media década jugando sin Mickey Mantle ni Roger Maris.

Aun cuando jugó lesionado la pasada temporada, Cabrera se las arregló para liderar la Liga Americana con 52 dobles, pegar 25 jonrones y remolcar 109 carreras con 191 hits. Cuando uno veía a Cabrera cojear alrededor del diamante en agosto, uno pensaba si podría llegar al final de la temporada, y entonces bateó .379 en septiembre, con un OPS de 1.118. La temporada de 2014 fue una de las mejores de la historia para un bateador designado, y ocurrió en un tiempo en que la producción ofensiva está en declive. Cuando hacía swing en la zona del strike, tenía un contacto de 95 por ciento, el sexto más alto en las mayores la temporada pasada, y él batea para poder: 65 extra bases, incluyendo 32 jonrones, junto a 70 caminatas y 42 ponches.

Fue por esta increíble temporada, que siguió a otras excelentes temporadas, que los Tigres invirtieron $68 millones en Martínez a pesar del hecho de que recientemente cumplió 36 años. Cabrera cumplió 32 en abril, y los Tigres están comprometidos a pagarle $22 millones por 2015 y entonces $240 millones por las ocho temporadas que faltan.

No solo los Tigres necesitan a Martínez y a Cabrera en el medio de la alineación, ellos necesitan producción del dúo por los $330 millones invertidos en ellos. Los Tigres apuestan a que ellos bateen y no hay mucho margen para la maniobra con esto. El sistema de fincas de Detroit es visto como fino por otros equipos, y si los Tigres necesitan ayuda temporera, los precios por jugadores de posición van a ser altos.

Si los Tigres comienzan sin Martínez o Cabrera al comienzo de la temporada, vale recordar que Detroit enfrentará un itinerario temprano cargado de juegos ante rivales de división, en lo que sera una competitive División Central de la Liga Americana: 28 de sus primeros 35 partidos serán frente a sus cuatro rivales de división. Los Tigres tienen nueve juegos programados frente a los Mellizos de Minnesota hasta el 14 de mayo, así como también series en casa y fuera frente a los Reales de Kansas City , Medias Blancas de Chicago y Indios de Cleveland.

No se puede exagerar sobre qué puede significar la ausencia de Martínez y Cabrera para la temporada de 2015; no se puede exagerar cuán fundamental podría ser si ambos están de vuelta rápidamente en acción.

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Yasiel PuigStephen Dunn/Getty ImagesDodgers busca la tranquilidad para ganar campeonatos y el cubano pudiera ser uno de los sacrificados.
Ned Colletti, el ex gerente general de los Dodgers, ofreció la descripción perfecta de Yasiel Puig en el primer entrenamiento de primavera del jardinero con el equipo.

"No se puede quitar la vista de él," dijo Colletti, mientras recordaba un día típico mirándolo --el poder de su swing, la velocidad, la hiper agresividad en las bases, y sí, los errores tan atroces que hace.

Puig es una combinación viva de Bo Jackson y los Mets de 1962 --un conjunto de habilidades que le garantiza un lugar central para el resto de su vida. No se sabe lo que va a lograr en su carrera, si se encuentra con su potencial o no, y mucho después de que se haya retirado, los jóvenes aficionados que lo vieron jugar los últimos dos años contarán historias sobre sus tiros, sus jonrones y sus meteduras de pata en el corrido de las bases.

Él era el centro de atención de nuevo el viernes y habló acerca de ver a los Cardenales, mientras se prepara para la próxima temporada, escribió Dylan Hernández.


De la pieza de Hernández:

En declaraciones el viernes en el Ayuntamiento, donde los jugadores de los Dodgers se reunieron con líderes de la ciudad y heridos militares, Puig dijo que sueña constantemente con los Cardenales, equipo que eliminó a los Dodgers de los playoffs en las dos últimas temporadas.

"Si podemos ganarles, podemos ganar la Serie Mundial", dijo Puig. "Tenemos que pasar a través de ellos. Son nuestros principales rivales, no San Francisco, nadie más".

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Puig dijo que el pitcheo que enfrentó en los playoffs fue similar al que enfrentó durante la temporada regular.

"Pero no puedo decir que no hay presión porque eso sería una mentira", dijo.

Puig cuestionó la noción de que sus problemas en el plato eran distintos para él. Hasta cierto punto, él tenía razón. Había cinco o menos carreras anotadas en cada uno de los últimos tres partidos de la serie. Adrián González bateó para .188 en la serie y Juan Uribe.118.

"Tenemos que calmarnos --yo, Adrián y Uribe", dijo Puig.


Pero este será un año importante para Puig, una temporada que podría recorrer un largo camino hacia la determinación de cuánto tiempo va a permanecer con los Dodgers; esto puede ser el año en que los Dodgers decidan si el matrimonio con el extrovertido jugador durará.

Colletti fue un vestigio de la era de Frank McCourt que todo el mundo está tratando de olvidar, heredado por la propiedad de los Dodgers. L.A. llegó a los playoffs las últimas dos temporadas, pero Colletti fue reasignado, y los Dodgers armaron una versión de operaciones de béisbol con un equipo de jóvenes All-Stars, gastando enormes cifras de dólares para atraer a Andrew Friedman de los Rays; Friedman trajo a Farhan Zaidi de Oakland, contrató a Josh Byrnes para ser su hombre de confianza, así como a Gabe Kapler, considerado como una mente inusualmente brillante que también jugó 12 temporadas en las Grandes Ligas.

Después de muchas rondas de conversaciones dentro de la organización, Friedman y su equipo han dirigido a los Dodgers hacia un lugar diferente, dando prioridad a una mejora en defensa, profundidad en el roster y cultura del clubhouse. Los Dodgers utilizaron decenas de millones de dólares para mover a Matt Kemp, que había estado justo en el medio del estancamiento de los jardines, y se comieron el último año del contrato con Brian Wilson. Los Dodgers ganaron 94 partidos la temporada pasada a pesar del drama diario, pero los ejecutivos rivales ven las acciones de Friedman como una manera clara de eliminar las distracciones, para mejorar la funcionalidad del equipo. Parecen estar dirigido a jugadores que pueden afectar a las soluciones, en lugar de crear problemas.

Puig fue una razón por la que los Dodgers ganaron en muchos días, y en los demás días, la gente dentro de la organización lo ve como parte del problema; sin lugar a dudas, como Friedman ha reunido opiniones sobre la nómina, él ha oído esas historias. Seguramente Friedman sabe por ahora que Puig ha sido considerado cada vez más como poco fiable --una palabra fea en el béisbol, en el que la consistencia es un rasgo muy valorado.

Puig ha demostrado a los Dodgers de que es posible que pueda ser confiable. La primavera pasada, el manager Don Mattingly le preguntó en una reunión acerca de cómo le gustaría ser recordado después de que su carrera haya terminado, una pregunta diseñada para empujar a Puig a aspirar a más y mejor --y Puig lo sorprendió diciendo que él quiere ser visto de la manera en que ven a Derek Jeter. Algunos días, Puig fue más atento a los detalles; algunos días, él era más reflexivo en su enfoque en el plato, y redujo sus errores.

Pero hubo momentos, también, cuando Puig jugó como un niño que tenía demasiados dulces.

Si los Dodgers fueran un equipo de mercado pequeño, podrían estar más dispuestos a soportar años más años de esos, en aras de mantener a un jugador con una enorme presencia en el escenario. Pero los Dodgers no tienen que mantener a Puig por el bien de la atención; Dodger Stadium estará mayormente lleno no importa qué, y su propiedad se dedica a ganar campeonatos, ese fue el motivo de la contratación de Friedman y su visión para el mejor y más brillante.

Friedman no tiene que ser paciente con Puig; los Dodgers no están ligados a él de la forma en que los Orioles estaban atados a Cal Ripken al final de su carrera, en la forma en que los Rockies trataron de atarse a Troy Tulowitzki, y cómo los Cerveceros hicieron a Ryan Braun su pieza central. El jugador franquicia de los Dodgers es Clayton Kershaw y la organización tiene los recursos para obtener otros grandes jugadores.

Es demasiado fuerte como para decir que Puig estará sobre aviso en esta temporada. Pero los Dodgers han construido una lista con más jugadores que tiran en la misma dirección, y los que no lo hacen estarán más aislados en 2015 de lo que lo han estado en los últimos dos años. En la cultura de los renovados Dodgers, Mattingly tendrá menos incendios en el clubhouse para apagar, dejando tiempo para prestarle más atención al detalle.

Si Puig quiere permanecer con los Dodgers, necesita reducir sus errores y convertirse en un compañero de equipo en el que se puede contar de manera más consistente.

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