El Jefe

publicado: jueves, 5 de noviembre de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por David Faitelson

Morelia es el líder del torneo y hoy el fútbol mexicano debe darse el tiempo para reconocer la labor de Tomas Boy al frente de un equipo por el que nadie apostaba...

BRISTOL -- Nadie le regaló nada. Fue ignorado, pisoteado y excluido mientras un injusto e inexplicable veto pesaba sobre su cabeza. Y lo peor es que todo mundo estaba consciente de lo que en realidad él tenía para ofrecer desde la banca de un equipo de futbol.

Tomas Boy y Morelia amanecieron este jueves como líderes únicos del torneo mexicano. Monarcas ha ganado más partidos que nadie en el campeonato y ha vencido, finalmente, a la irregularidad que acompañó al equipo desde hace casi 10 años, la única vez que pudieron levantar una copa en toda su historia.


Monarcas ganó de visita y es puntero del Apertura

Siempre entre la espada y la pared, perpetuamente agobiado por la polémica con árbitros, con directivos y hasta con jugadores, la faceta de Boy ha cambiado hasta mostrar hoy a un entrenador mucho más maduro y consciente de lo que se juega cada vez que su temperamento trata de imponerse a su de por sí férrea personalidad.

Pero Boy siempre tenía una ventaja: conoce la cancha, sabe, en base a su carácter, sacarle las mejores virtudes a sus jugadores. Y sus equipos, cuando entienden lo que él desea, no sólo son fructíferos en resultados, sino que armonizan la cancha jugando de manera agradable.

Su relación futbolística con Morelia es una mezcla de amor y de odio. En su primera etapa, encabezó un equipo de altas pretensiones. Su temperamento lo había obligado a dejar la obra, misma que Luis Fernando Tena aprovechó para ganar el campeonato del año 2000. Pero Boy ya había establecido los parámetros a los cuales podía acceder siendo el técnico del Monarcas.

Aunque se asomó con Veracruz a unas semifinales, fuera de Morelia nunca alcanzó niveles muy trascendentales. Pero hoy está donde tiene que estar. Este Morelia tiene jugadores, tiene trabajo y tiene el sello indiscutible de Boy. Es un equipo que pelea los resultados, que tiene jugadores con la capacidad para desplegar banderas hacia el frente y con la solidez de líneas que ha significado el trabajo de las últimas temporadas. Con nombres como el de Moisés Muñoz, Mauricio Romero, Fernando Salazar, Wilson Thiago, Kalu Gastelum, los colombianos Aldo Leao y Rey, Elías Hernández, Alderete, Sabah y Sandoval, Monarcas muestra una satisfactoria combinación de experiencia, juventud y calidad.

Morelia no sólo juega bien al futbol, también se enseña agradable, pleno, a veces hasta espectacular, sello indiscutible de la marca Boy.

Hoy nadie sabe o se atreve a pronosticar que este Morelia tiene las dimensiones para protagonizar una liguilla y ganarla, pero con Tomas Boy, con "El Jefe" ahí, sentado, ordenando, pensando, gritando, gesticulando, cualquier cosa puede suceder...