Le persiguen sus fantasmas

publicado: viernes, 6 de noviembre de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por David Faitelson

El América ha puesto en suspenso por quinta ocasión consecutiva su participación en la liguilla, lo cual sería terrible para su gran inversión y para su rica historia...

BRISTOL -- A Chucho Ramírez, el genio, benemérito, campeón del mundo, entrenador del América, se le acabaron los argumentos: "Pido paz", dijo en la ciudad universitaria aduciendo que los árbitros perjudicaron a su equipo y dejando entrever que esos errores arbitrales le han complicado el panorama de la clasificación.

Cabañas no pude con todo (Mexsport)

¿Qué esta preparando Chucho Ramírez? ¿La cama, el pretexto adecuado, la justificación de un fracaso? O será acaso que como está empatado en puntos como el Puebla está utilizando la táctica del Chelís para resolver temas del americanismo.

Decir que el América ha sido un equipo perjudicado o perseguido por el arbitraje es una de las mentiras más grandes y graves que puedan pronunciarse en el fútbol mexicano. El América perdió el jueves victima de sus propios errores y superado por un equipo que jugó mejor al fútbol que ellos y punto. Esperaba que el buen Chucho, alguna vez héroe del país, concluyera la noche caliente de fútbol en ciudad universitaria admitiendo que Pumas fue mejor y nada más. Buscar una evasiva, un subterfugio no es elegante ni apropiado para un equipo de tanta historia y poder. Su respuesta fue una lástima.

Debo decirle a los americanistas que están preocupados que tienen motivos suficientes para estarlo.

El equipo no sólo no termina por funcionar, sino que parece confundido, distraído, cometiendo errores infantiles como el que le costo ese par de goles del paraguayo Verón. Cuentan que a medio tiempo del partido del jueves en Ciudad Universitaria, la desesperación era tal que Jaime Ordiales y Yon de Luisa aparecieron en la charla del vestidor. ¿Qué hacían? ¿Reclamarle a Chucho o reclamarle a los jugadores la falta de atención?

Los 26 puntos que ha logrado no son del todo malos, pero lo que preocupa son los claroscuros a los que ha venido acostumbrando a su tribuna durante el transcurso de la temporada. Éste América sigue siendo bipolar, mentiroso, dependiente de Cabañas y de Ochoa, falto de un estilo convincente y apostando todo por el contragolpe.

Si usted me pregunta si puede ser campeón jugando de esa forma, la respuesta es sí, sobre todo cuando se trata de un equipo grande, con un clima favorables a su alrededor y con individualidades de gran nivel como las que tiene.

En fin, lo que me queda más que claro es que éste América no puede ausentarse por quinta ocasión de una liguilla. Sería terrible para su amor propio, para su orgullo y para su rica historia. Le quedan dos partidos por delante bastante complicados, pero hay algo más complicado todavía en este América y son los "fantasmas" de un pasado reciente que le persiguen y no de le dejan vivir en paz.