Boston en caída libre

martes, 14 de mayo de 2013
14 may
02:36
AM ET
por Enrique Rojas

ST. PETERSBURG, Florida -- Los Medias Rojas de Boston anotaron tres carreras antes de que los Rays de Tampa Bay pudieran hacer dos outs el martes en Tropicana Field. Desafortunadamente para la tropa de John Farrell, una vez cayó el segundo, siguieron muchos más y la ofensiva bostoniana sufrió un verdadero apagón el resto del encuentro.

Una indecisión del inicialista Mike Napoli en un elevado cómodo de Matt Joyce se convirtió en hit de dos carreras que lideró una cuarta entrada de cinco anotaciones para que Tampa Bay venciera 5-3 a Boston en el inicio de una serie de tres juegos en St. Petersburg.

El bateador designado David Ortiz quebró un slump de 17-1 bateando un cuadrangular de tres carreras contra Matt Moore, después que el zurdo abriera el juego golpeando a Jacoby Ellsbury y permitiera doble a Dustin Pedroia con un out. Pero Boston bateó de 28-2 --de 16-1 contra Moore-- desde el jonrón de Ortiz y desperdició cuatro boletos.

Moore (7-0) retiró a 12 bateadores consecutivos y limitó a Boston a un imparable en sus últimas cinco entradas para convertirse en el primer pitcher de Tampa Bay que arranca una temporada con 7-0. John Lackey (1-4) fue el derrotado y Fernando Rodney ponchó a los tres bostonianos de la novena entrada para agenciarse el salvamento.

"Después del jonrón de tres carreras, comenzó a estabilizarse", dijo sobre Moore el manager de Boston, John Farrell. "Una cantidad de ponches comenzó a apilarse y no creamos muchas oportunidades hasta la séptima entrada, cuando Shane Victorino bateó bien, pero a primera base, con dos en bases", agregó.

Boston, que jugará ocho partidos más en la ruta --dos en Tampa, 3 en Minnesota y en Chicago-- antes de regresar a casa, ha bateado de bateó de 40-4 con corredores en posición anotadora en sus últimos cuatro juegos. El martes, los Medias Rojas se poncharon 12 veces y no llevaron un corredor a tercera base después del batazo de Ortiz.

Antes del partido, Ortiz reveló a ESPNdeportes.com que su mala racha estaba relacionada a una molestia en el costado izquierdo. Fue el quinto cuadrangular de la temporada para Ortiz, quien sin embargo no sacaba la bola del parque desde el 5 de mayo, cuando también tuvo sus últimas dos carreras impulsadas.

"No me molestó mucho hoy, pero aún se siente algo. Estoy mejorando", dijo Ortiz, quien ha pegado dos hits en 21 turnos desde que un periodista del Boston Globe escribiera una columna donde se sugería que las sustancias prohibidas podían haber jugado un rol en el gran arranque del toletero dominicano.

Mientras Ortiz de alguna manera encontró la forma de sacudirse --su jonrón fue el #27 en Tropicana Field, récord para un visitante-- su equipo no. Boston tiene marca de 1-5 y ha sido sobreanotado 40-25 desde la publicación de la columna. Los rivales lo han superado 67-36 en los pasados 12 choques.

Boston (20-17), que comenzó la temporada con 20-8, ha perdido nueve de sus últimos 11 encuentros y 10 de 14 para resbalar al tercer lugar, apenas a 1.5 juegos sobre Tampa Bay (20-18), que ha ganado seis seguidos y ocho de 11.

"Estamos jugando muy bien", dijo Maddon, quien llevó una orquesta de música latina y ordenó decorar el camerino con plátanos para relajar a sus jugadores antes del partido. "Incluso después de un día libre, se podía notar que estábamos metidos en el momento de la racha", agregó Maddon.

Para Boston no hubo fiestas ni antes, durante o después del partido.

"Estamos arrastrando el bate en los últimos días, pero las cosas cambiarán. En una temporada larga suceden esas cosas", dijo Ortiz.

DENTRO DE LA SERIE

Despertó Molina: El receptor puertorriqueño José Molina pegó tres imparables, incluyendo un doble, empujó dos y anotó una vez el martes. Molina no pegaba tres imparables en un partido desde el 22 de septiembre del año año pasado (contra Azulejos de Toronto)

Antes del partido, Molina había fallado en 22 turnos consecutivos desde el 27 de abril.

Racha de Rays: Los Rays han ganado seis partidos consecutivos y en todos han tenido que superar una desventaja para poner su marca en 20-18, dos juegos por encima de .500 por primera vez en la temporada. Tampa Bay se mantuvo a 4.5 juegos de los Yankees de Nueva York en el primer lugar de la División Este, pero se acercó a juego y medio de Boston (tercero) y a 2.5 de Baltimore (segundo).

Duelo del miércoles: El segundo partido de la serie enfrentará a dos zurdos de altos kilates. Jon Lester (5-0, 2.73) abrirá por Boston y David Price (1-3, 4.78) por Tampa Bay. Price es el reinante Cy Young de la Liga Americana.

Miguel Cabrera tras hazaña súper exclusiva

sábado, 1 de junio de 2013
01 jun
16:24
PM ET
por Enrique Rojas
Miguel CabreraAP Photo/Tony DejakMiguel Cabrera lleva un ritmo para superar su desempeño del año anterior.
ORLANDO -- Entrando al mes de junio, el venezolano Miguel Cabrera lleva un ritmo para superar su desempeño del año anterior, cuando logró la primera Triple Corona de bateo en 45 años y conquistó el premio Jugador Más Valioso de la Liga Americana, y terminar con una de las mejores temporadas ofensivas de la historia de Grandes Ligas.

Prom .350, 45 HR, 150 RBI, 130 R en MLB

Jugador Año Prom. HR RBI R
Babe Ruth 1921 .378 59 171 177
Babe Ruth 1927 .356 60 164 158
Lou Gehrig 1927 .373 47 175 149
Jack Wilson 1930 .356 56 191 146
Babe Ruth 1931 .373 46 163 149
Jimmie Foxx 1932 .364 58 169 151
El antesalista de los Tigres de Detroit bateó .372 con 16 jonrones, 61 carreras impulsadas y 44 anotadas en los primeros dos meses, estableciendo una proyección de .372 con 49 jonrones, 186 producidas y 134 anotadas para todo el año. Cabrera es el primer jugador de la historia que arranca junio bateando sobre .340 con 15 jonrones y 60 impulsadas. ¡Espectacular!

¿Pero que tan raro o exclusivo sería el desempeño de Cabrera en caso de mantener el ritmo de abril y mayo por el resto de la temporada? Con la ayuda del todopoderoso departamento de Estadísticas e Información de ESPN -- mención especial para Antonio Rusiñol -- dedicamos el sábado a ubicar actuaciones parecidas y los resultados determinaron que el venezolano lograría algo que solamente hicieron otros cuatro tipos anteriormente y ninguno desde hace ocho décadas.

Para conseguir una muestra realmente significativa de las madres de las grandes temporadas invidividuales de todos los tiempos, establecimos parámetros de cifras redondas cercanas a las que proyecta Cabrera actualmente y nos decidimos por la ecuación de al menos .350 en bateo, 45 jonrones, 160 impulsadas y 130 anotadas.

Esos requerimientos automáticamente eliminaron algunas de las actuaciones memorables de la historia, por ejemplo las temporadas de Barry Bonds y Sammy Sosa en el 2001, cuando el primero estableció el récord de jonrones, con 73, pero "solamente" bateó .328 con 137 impulsadas y 129 anotadas, y el segundo bateó .328 con 64 jonrones, 164 remolcadas y 146 anotadas. Igual se queda fuera el magnífico 1931 de Lou Gehrig (.341, 46 jonrones, 184 impulsadas y 163 anotadas) y todos los años de Alex Rodríguez, Albert Pujols y Manny Ramírez.

A-Rod ha bateado sobre .350, pegado más de 50 jonrones e impulsado más de 150 carreras, pero nunca al mismo tiempo. Ramírez y Pujols han ganado títulos de bateo, jonrones e impulsadas, pero nunca juntaron esas cifras en un mismo año. Si por un momento pensaron en Hank Aaron, Willie Mays, Ted Williams, Bonds y Sosa, pueden ir descartándolos.

Antes de comentar las actuaciones que sí cumplieron con los requisitos establecidos, les recuerdo algunas de las actuaciones memorables de Grandes Ligas antes del Juego de Estrellas, que hipotéticamente divide en dos mitades la temporada regular:

Hank Greenberg, de Detroit, impulsó 103 carreras en 1935 y Juan "Igor" González, de Texas, tuvo 101 en 1998. Cuatro jugadores batearon 35 o más jonrones (Bonds 39 en 2001, Reggie Jackson 37 en 1969, Mark McGwire 37 en 1998 y Ken Griffey Jr. 35 en 1998). El panameño Rod Carew bateó .402 en 1983 (terminó en .339) y Williams .405 en 1941 (terminó en .406) en la primera mitad de esos años.

Ahora vamos a nuestro tema principal. Solamente cuatro bateadores en toda la historia han logrado temporadas en las que tuvieron un promedio de bateo de .350 o mejor con al menos 45 jonrones, 150 carreras impulsadas y 130 anotadas: Babe Ruth, el papá de todos los peloteros, lo hizo tres veces (1921, 1927 y 1931), y Lou Gehrig (1927), Hack Wilson (1930) y Jimmie Foxx (1932) una vez cada uno.

Cabrera, quien ganó la Triple Corona el año pasado y tiene dos coronas de bateadores consecutivas, trata de ser el quinto jugador con semejante temporada ofensiva.

Los reyes del swing

lunes, 13 de mayo de 2013
13 may
01:01
AM ET
por Enrique Rojas
Miguel CabreraAP Photo/Carlos OsorioEl venezolano Miguel Cabrera encabeza el circuito de bateo de las Grandes Ligas con .376 de promedio.
ORLANDO -- Los latinos representan casi el 30% de la población de Grandes Ligas --que está compuesta por 750 peloteros en rosters regulares y más de un centenar de lesionados-- pero en el liderato de bateo de la actual temporada, el porcentaje de hispanos se dispara a un asombroso 80%, reiterando porque son considerados los reyes del swing en el negocio.

Antes del primer lanzamiento de la jornada del Día de las Madres, ocho de los 10 mejores bateadores de las ligas mayores son latinoamericanos; cuatro dominicanos, dos venezolanos, un mexicano y un puertorriqueño.

El venezolano Miguel Cabrera, ganador de la triple corona de bateo y el Jugador Más Valioso de la Liga Americana la temporada pasada, encabeza el joven circuito, y todo el béisbol, con un promedio de .376, mientras que el jardinero dominicano Carlos Gómez, de Milwaukee, es el puntero de la Liga Nacional con .374.

Cabrera, de Detroit, fue el campeón de bateo en las últimas dos campañas y quedó entre los mejores cinco de su liga en seis de sus primeras 10 temporadas en la gran carpa. El antesalista es cuarto entre los jugadores activos con un promedio vitalicio de .320, detrás de Ichiro Suzuki (.322), Albert Pujols (.323) y Joe Mauer (.323).

El norteamericano James Loney, inicialista de Tampa Bay escolta a Cabrera en la Liga Americana y se ubica tercero en el liderato general con porcentaje de .371, pero los seis siguientes son latinoamericanos: El torpedero dominicano Jean Segura (.352), de Milwaukee; el receptor puertorriqueño Yadier Molina (.351), de San Luis; el receptor quisqueyano Carlos Santana (.350), de Cleveland; el inicialista mexicano Adrián González (.345), de Los Angeles; el jardinero Starling Marte (.336), de Pittsburgh, y el intermedista venezolano José Altuve (.336), de Houston.

Si alargamos la lista hasta los 20 mejores, encontramos a los dominicanos Johnny Peralta (.325) y Manny Machado (.323) y al venezolano Omar Infante (.323) para un total de 11, o un 55% del total.

Desde el 2001, la armada latinoamericana ha logrado nueve títulos de bateo en Grandes Ligas, cinco en la Liga Nacional (José Reyes en 2011; Carlos González, 2010; Hanley Ramírez, 2009; Freddy Sánchez, 2006, y Albert Pujols, 2003) y cuatro en la Liga Americana (Cabrera en 2012 y 2011), Magglio Ordóñez, 2007, y Manny Ramírez, 2002). Y no fueron 10 por una irregular aplicación de las reglas para evitar que el dominicano Melky Cabrera (.346) liderara el viejo circuito el año pasado.

En ese mismo período, la mayor cantidad de latinos entre los primeros 10 bateadores del liderato de las ligas mayores ha sido de seis, en dos ocasiones. En el 2006 entraron Freddy Sánchez, Robinso Canó, Miguel Cabrera, Albert Pujols, Miguel Tejada y Vladimir Guerrero. En el 2007 lo hicieron Ordóñez, Plácido Polanco, Jorge Posada, Edgar Rentería, Hanley Ramírez y David Ortiz.

Al menos dos veces hubo cinco latinos entre los mejores 10 bateadores y en otras dos hubo cuatro. Simple: Los reyes del swing.

MEJORES BATEADORES 2013

1- Miguel Cabrera .376

2- Carlos Gómez .374

3- James Loney .371

4- Jean Segura .352

5- Yadier Molina .351

6- Carlos Santana .350

7- Adrián González .345

8- Starling Marte .336

9- José Altuve .336

10- Torii Hunter .333

11- Joe Mauer .333

12- Evan Longoria .333

Etiquetas:

MLB (Generic)

ORLANDO -- Desde que se estableció un programa antidopaje en las Grandes Ligas hace siete años, las palabras "cero tolerancia" han tenido diferentes valores linguisticos. Ahora finalmente sabemos el significado literal de "cero tolerancia" para la oficina del comisionado.

Alex Rodriguez and Ryan Braun
AP PhotoA-Rod y Braun están en la mirilla de MLB desde hace tiempo.
El martes el programa "Outside The Lines" de ESPN reportó que las Grandes Ligas planean castigar alrededor de 20 peloteros conectados a la Clínica Biogénesis de Miami, con la ayuda del testimonio de Tony Bosch, el falso médico fundador de la institución, que supuestamente suministraba y administraba sustancias prohibidas a decenas de jugadores de béisbol y otros deportes.

Con los documentos de la desaparecida clínica y el testimonio de Bosch, las ligas mayores intentarían suspender a jugadores de la categoría de Alex Rodríguez y Ryan Braun, que suman cuatro premios de Jugador Más Valioso, por 100 partidos cada uno. Otros posibles afectados serían Melky Cabrera, Bartolo Colón, Yasmani Grandal, Nelson Cruz, Francisco Cervelli, Jesús Montero, Jhonny Peralta, César Puello, Fernando Martínez, Everth Cabrera, Fautino de los Santos y Jordan Norberto, mientras que la agencia de jugadores ACES también podría sufrir las repercusiones por la evidente cantidad de actuales y antiguos clientes involucrados.

No es necesario mencionar que la poderosa Asociación de Peloteros no se quedará de brazos cruzados, mientras el comisionado Bud Selig anuncia la mayor condena colectiva desde el escándalo de los "Medias Negras" de 1919.

En esta parte de la situación hay muchas cosas que no están muy claras, incluyendo que Grandes Ligas pueda suspender jugadores con el testimonio de un farsante -- recuerden que el tipo se se identificaba como doctor aún cuando no posee una licencia legal para ejercer -- como base principal. Tampoco luce fácil que la MLB pueda castigar dos veces por un mismo hecho -- los dominicanos Bartolo Colón y Melky Cabrera, que están en los documentos de Biognénesis, fueron suspendidos por 50 partidos cada uno el año pasado-- a un miembro del sindicato.

Otra cosa que no quedará claro hasta que el caso no llegue a las últimas consecuencias es si en verdad hay documentos confiables que establezcan alguna diferencia entre las sustancias que Bosch supuestamente vendió al lanzador Gio González y las que suministró a los otros sospechosos. Recuerden: Tony Bosch no es exactamente un ciudadano confiable.

Independientemente del final de la telenovela, el simple hecho de que Grandes Ligas esté tratando de llevar el asunto hasta las últimas consecuencias es un indicio contundente de que "cero tolerancia" alcanzó un sentido absolutamente literal para el béisbol y para A-Rod, Braun y los otros involucrados, las consecuencias podrían ser devastadoras.

Cleveland no le asienta a Hernández

domingo, 19 de mayo de 2013
19 may
18:43
PM ET
por Enrique Rojas

CLEVELAND -- Es un hecho, Cleveland no es el mejor lugar para visitar para el venezolano Félix Hernández.

El domingo, los Indios pegaron ocho hits, incluyendo cinco extrabases, contra el estelar lanzador derecho y Justin Masterson abanicó 11 en siete entradas para derrotar 6-0 a los Marineros de Seattle en Progressive Field. Indios de Cleveland ha ganado cuatro juegos consecutivos, incluyendo los primeros tres de la serie de cuatro contra Seattle.

"En este estadio me ha ido bastante mal", dijo Hernández, quien ha permitido 18 hits y 14 carreras (11 limpias) en 8.2 innings en sus últimas dos apariciones en la casa de los Indios y tiene marca general de 3-5 y efectividad de 4.50 (26 carreras limpias en 52 innings) en nueve salidas en Progressive Field.

Seattle ha perdido cinco seguidos en Cleveland y tiene 12-16 en sus últimos 27 enfrentamientos con la tribu. Los Marineros no perdían una serie desde que cayeron en dos de tres choques ante Astros de Houston del 22 al 24 de abril.

"Hubo un par de jugadas que debimos hacer, fue un mal día para Félix y un mal día para todo el equipo", dijo Eric Wedge, el manager de Seattle. "Masterson estuvo fenomenal, lanzando bien contra zurdos y derechos y no dando muchas oportunidades", apuntó.

Hernández, quien comenzó la jornada dominical como el líder de efectividad de la Liga Americana, con promedio de 1.53, permitió seis carreras --cinco limpias-- en cinco capítulos en su peor desempeño desde la última salida de la temporada pasada, cuando Ahaheim le anotó siete vueltas en 5.1 entradas.

"El Rey", el ganador del Cy Young de la Liga Americana en el 2010, había concedido cuatro carreras en sus últimas 44 entradas, con 48 ponches y apenas cinco boletos, y no permitía jonrones desde el 27 de abril. El domingo transfirió a Jason Giambi en una primera entrada donde un error del inicialista Justin Smoak contribuyó para que Cleveland anotara dos carreras y en el segundo aceptó un jonrón de tres carreras de Michael Brantley después de retirar los primeros dos bateadores.

"Fue un juego extraño, empezamos mal y ellos supieron aprovecharme", dijo Hernández, quien no perdía desde el 11 de abril. "Me falló la localización en el pitheo del jonrón. Es uno de esos pitcheos que me gustaria poder hacer de nuevo", dijo.

Hernández, quien había confrontando molestias en la parte baja de la espalda en su salida anterior, el martes en Nueva York, dijo que no sintió ninguna incomodidad física el domingo, pero no se sintió a gusto con su localización.

"Físicamente, todo estuvo bien", dijo Hernández, quien realizó 35 lanzamientos en el primer inning, 58 en los primeros dos y 107 antes de irse a las duchas después de cinco actos.

"El cambio estaba funcionando bien, también el sinker, pero fallé la localización varias veces y eso me metió en problemas", agregó.

Hernández (5-2, 2.07) volverá a la lomita el sábado contra los Vigilantes de Texas en Safeco Field. "Ahora a prepararme para mi próxima salida. No será fácil contra Texas, pero me prepaparé lo mejor posible", dijo.

En un duelo de los dos "Ases" de los equipos en contienda, Masterson fue el mejor el domingo. El derecho retiró a los primeros ocho bateadores y terminó con siete ceros, extendiendo a 19 su cadena de entradas sin permitir carreras.

Masterson (7-1, 2.83) empató con el japonés Yu Darvish, de Texas, en el segundo lugar en victorias de ambas ligas mayores, solamente detrás del zurdo Matt Moore, de Rays de Tampa Bay, que puso su foja en 8-0 el domingo.

DENTRO DE LA SERIE

Matinee en lunes: El cuarto partido de la serie entre Seattle y Cleveland se jugará el lunes a las 12:05 del mediodía. El derecho japonés Hisahi Iwakuma (5-1, 1.84) abrirá por los Marineros y el zurdo Scott Kazmir (2-2, 5.53) por los Indios.

Indios calientes: Cleveland ha ganado cuatro juegos consecutivos, siete de nueve y 11 de 14 para convertirse en el club más caliente de Grandes Ligas en estos momentos. Desde el 20 de abril, Cleveland lidera las ligas mayores con marca de 20-7.

Matadores de Cy Young: En los primeros dos meses de la temporada del 2013, los Indios de Cleveland han tenido un asombroso éxito contra ganadores del Premio Cy Young. Hernández se unió a R.A. Dickey, David Price, Roy Halladay, Cliff Lee, Bartolo Colón y Justin Verlander en la lista de víctimas de la tribu este año. La marca de Cleveland contra antiguos ganadores del Cy Young es 7-1 este año.

Apoyo a Hernández: Seattle no era blanqueado en una apertura de Hernández desde el primer partido de la temporada del 2012, cuando perdió 4-0 ante Oakland Athletics. Sin embargo, los Marineros han anotado una o ninguna carrera en 90 de las 248 salidas del venezolano. Hernández tiene marca de 96-24 y efectividad de 2.88 en 158 salidas en que Seattle ha anotado dos o más carreras.

El campeón que representará a Cuba en su regreso a la Serie del Caribe tendrá mucho tiempo para prepararse. En realidad demasiado, exactamente siete meses y medio.

Cuando Cuba firmó un acuerdo con la Confederación de Béisbol del Caribe para regresar a la pequeña Serie Mundial Latinoamericana, después de 53 años de ausencia, aceptó las reglas y condiciones del evento, siendo la principal que la Serie del Caribe es un torneo de clubes campeones, no de selecciones nacionales.

Higinio Vélez, presidente de la federación cubana de béisbol, informó el martes que el campeón de la Serie Nacional representará a Cuba en la Serie del Caribe y que para tales fines, en los próximos campeonatos locales se ajustará el calendario para coronar un campeón en el invierno.

Para esta ocasión, sin embargo, no había tiempo para hacer ajustes en la Serie Nacional 52, que ya celebra su serie final y donde Villa Clara domina 2-0 a Matanzas. Las naranjas tendrán la oportunidad de convertirse en campeones el domingo, en caso de que completen la barrida, pero sin importar lo que ocurra el resto de la serie, la misma se definirá a más tardar el próximo fin de semana.

Eso significa que el monarca cubano tendrá que esperar casi ocho meses para jugar su próximo encuentro, en la Serie del Caribe, que se realizará en el estadio Nueva Esparta de Isla Margarita, Venezuela, del 1 al 7 de febrero del 2014.

Cuba dominó la Serie del Caribe desde su creación en 1949 hasta 1960, cuando las autoridades del nuevo gobierno comunista prohibieron el béisbol profesional y anularon el torneo invernal. Los equipos cubanos ganaron siete de las 12 ediciones de la primera etapa del campeonato caribeño, incluyendo las últimas cinco y de forma invicta (6-0) su aparición final, en 1960.

Aunque no llevará oficialmente su selección nacional a la Serie del Caribe, Cuba podría tener un combinado compuesto por sus mejores peloteros, tomando en cuenta que las reglas de la Confederación del Caribe no limitan la cantidad de refuerzos que un campeón local puede llevar al torneo.

Para escoger sus refuerzos y prepararse para Isla Margarita, el campeón cubano dispondrá de mucho tiempo, excesivamente demasiado.

Etiquetas:

MLB (Generic)

Mattingly juega con fuego

domingo, 26 de mayo de 2013
26 may
18:11
PM ET
por Enrique Rojas

Andre Ethier and Don MattinglyJayne Kamin-Oncea/USA TODAY Sports Don Mattingly observa un partido, mientras Andre Ethier espera turno al bate
Cuando Don Mattingly sentó a Andre Ethier el miércoles envió un mensaje acerca de quien manda en la cueva de los Dodgers de Los Ángeles. Cuando retiró a Matt Kemp en la séptima entrada de un partido cerrado el sábado, comenzó a cavar su propia tumba.

Abrirse varios frentes al mismo tiempo dentro de la cueva nunca ha sido recomendable para un manager, especialmente si su nómina de $220 millones de dólares ocupa el último lugar de la división. Si estuviera jugando "Super Mario Bros" en Nintendo, Mattingly habría agotado dos de sus tres "vidas" para avanzar al próximo "mundo", mientras intenta rescatar a la princesa.

Cuando el grupo liderado por Magic Johnson, Stan Kasten y Mark Walter, de Guggenheim Partners, adquirió a los Dodgers por más de dos mil millones de dólares hace exactamente un año, su plan inmediato fue regresar el aura de ganador a uno de los clubes deportivos más populares de los deportes profesionales de Estados Unidos.

Los Dodgers entregaron a Mattingly, quien se encuentra en su tercera temporada como capataz, un roster cargado de estrellas --incluyendo tres jugadores con contratos que superan los $140 millones-- para desafiar a sus rivales Gigantes de San Francisco en la División Oeste de la Liga Nacional. El standing dice que Los Ángeles (20 victorias), cuyo presupuesto es el más caro del viejo circuito, va último en su división y apenas supera a Marlins de Miami, Astros de Houston, Cachorros de Chicago, Mets de Nueva York y Cerveceros de Milwaukee en la liga.

En los deportes profesionales dicen que los dirigentes acumulan créditos --o "vidas" en Nintendo-- de acuerdo a sus logros. Mattingly (188-182 hasta el domingo) ha sido un manager relativamente exitoso, pero no tiene crédito para permitirse un terrible arranque y encima enemistarse con dos de las principales estrellas de su equipo.

Mattingly tenía buenas razones para sentar a Ethier (.252 con 15 impulsadas en la temporada y 4 remolques en las últimas dos semanas), pero en lugar de apelar al tradicional "descanso para que despeje la mente" que citan los dirigentes para justificar mandar una estrella al banco, metió al jardinero debajo del autobús citando falta de fortaleza mental y fuego para competir.

Es verdad que Mattingly habló en plural, criticando a todo el equipo y no a Ethier en particular, pero es Ethier quien ha sido reducido al rol de jugador ocasional. En "Dirigencia 101" del cursillo básico de managers enseñan que jamás se debería criticar de esa forma a un jugador con un contrato de $95,9 millones, mucho menos si el capataz está en su último año de contrato.

El movimiento de sacar un jugador de posición que batea .261 con 2 jonrones y 17 impulsadas en un doble cambio para evitar que el lanzador tuviera que salir por un bateador emergente en el próximo inning también es comprensible, excepto si ese jugador se llama Matt Kemp y es uno de los pocos del equipo que puede salvar un juego con un batazo, un fildeo o un corrido de bases.

Para que entiedan bien: Ethier y Kemp no han lucido exactamente como los dos Todos Estrellas que fueron en las dos temporadas anteriores y Mattingly, quien no es el responsable de la debacle del club, como manager está obligado a realizar los movimientos que sean necesarios para despertar el club y salvar su propio pellejo.

Pero lamentablemente, Mattingly no es Walter Alston, Tom LaSorda o Joe Torre y por lo tanto, no tiene crédito acumulado para darse el lujo de pelear con sus mejores jugadores al tiempo que nada en las aguas turbulentas del sótano. El dirigente de los Dodgers está jugando con fuego y las probabilidades de que se queme son extremadamente altas.