Serie del Caribe
APPuerto Rico busca ganar su primera Serie del Caribe desde 2000
ISLA MARGARITA, Venezuela -- Aficionados y fanáticos al "Rey de los Deportes": la espera termina y la voz de play ball está a punto de cantarse para ésta edición 2010 de la Serie del Caribe. Las horas de hablar del entusiasmo de la preparación del evento en ésta isla están a punto de terminar, para dar paso a los comentarios de lo que suceda en el terreno de acción y eso es lo mejor que puede suceder en un evento como éste, en donde antes de continuar precisamente con esos comentarios, agradezco a Víctor Saldivia por su cálida recepción a través de éste espacio, haciéndole saber que su gente aquí en Margarita, nos la ha hecho sentir de verdad.

La llegada de los equipos a la isla fue ya el primer contacto para hablar de pelota y entre las declaraciones de los managers, los nombres de los refuerzos, las especulaciones sobre pitcheo abridor y titulares, sin lugar a dudas la mejor sentencia del día previo al inicio de la acción, corrió a cargo del manager de Puerto Rico, Mako Oliveras.

A su llegada a Margarita, el dirigente que más campeonatos ha logrado en la historia de la pelota boricua comentó decidido que vienen "a recuperar el respeto que hemos perdido en la Serie del Caribe". Siempre es positivo escuchar una afirmación tan contundente, tan categórica y, sobre todo, tan decidida como la de Mako. Lamentablemente hay que reconocer que así ha sucedido con las representaciones de la "Isla del Encanto", que no han ganado un clásico caribeño desde el 2000, cuando los Cangrejeros de Santurce, precisamente de la mano de Oliveras, conquistaron el título en Santo Domingo, República Dominicana.

Factores sobran para explicar por qué los representativos puertorriqueños han fracasado rotundamente durante la reciente década, desde la falta de peloteros de alto calibre, hasta los problemas financieros de su liga, que inclusive dejó de jugar hace un par de temporadas obligando a que ningún representante de Puerto Rico asistiera al clásico celebrado en Santiago en el 2008.

Hablar de "porcentajes de culpabilidad" es prácticamente imposible, pero es cierto que la parte directiva tiene más responsabilidad que la parte de los jugadores. Sin lugar a dudas, recordar aquel famoso "Dream Team" de 1995 es lo mismo que soñar despierto, sabiendo que es un sueño imposible de volver a vivir, al menos en ésta época en la que las Grandes Ligas ponen tantas restricciones y los propios peloteros son en ocasiones "invitados" a no participar en la Serie del Caribe por sus organizaciones en Estados Unidos.

A pesar de ésta década para el olvido, el béisbol de Puerto Rico sigue siendo el número uno del clásico caribeño en varios renglones. Es el país que ha asistido en más ocasiones a la serie, ya que ésta participación en Venezuela será para ellos la número 51, mientras los locales estarán viendo acción en su quincuagésima Serie del Caribe. Justamente esos dos países, Puerto Rico y Venezuela, registran el mayor número de triunfos, con un total de 298, que representan 55 más que los equipos de la República Dominicana, y de los 7 equipos que han terminado con marca de 6-0 su participación en el evento, dos han sido puertorriqueños: los Senadores de San Juan de 1995, el "Dream Team" dirigido por Luis Meléndez y los ya recordados Cangrejeros de Santurce del 2000.

Es a eso a lo que se refiere Mako Oliveras cuando habla de recuperar el respeto perdido. Los argumentos de los Indios de Mayagüez serán la versatilidad y el balance, de acuerdo a las palabras del propio dirigente. Puerto Rico tratará de conseguirlo, ya no con nombres como los de Juan González, Roberto Clemente, Bernie Williams, Roberto Alomar, Carlos Baerga, Rubén Sierra o Edgar Martínez, pero sí con los Randy Ruiz, Armando Ríos, Alex Cora y Raúl Casanova, nombres que quizás no nos dicen tanto a nivel histórico en Grandes Ligas como los anteriores, pero a fin de cuentas, esa es la tónica de la era moderna en las Series del Caribe.

Ni los dominicanos cuentan más con David Ortiz, Miguel Tejada o Julián Tavárez, ni los venezolanos con Carlos Guillén, Magglio Ordóñez o Bobby Abreu, ni los mexicanos con Adrián González, Joakim Soria o Yovani Gallardo. Esa es la nueva forma de afrontar las Series del Caribe. Probablemente una manera que no resulte tan atractiva para los aficionados ocasionales, pero que sigue siendo un plato fuerte para los verdaderos fanáticos a la pelota que en lugar de observar a las grandes glorias de cada país, pueden seguir a las grandes promesas de los mismos.

Por algunos años se pensó que ese cambio acabaría con el evento, pero estamos hoy aquí, en la Isla de Margarita, listos para disfrutar de otra Serie del Caribe exitosa, y con un Puerto Rico que tiene argumentos para tratar de recuperar ese respeto que no se ha perdido, simplemente se había escondido por una década.


LOS ÁNGELES -- Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": la supremacía del béisbol oriental queda de manifiesto hoy más que nunca con Japón y Corea enfrentándose en la final del Clásico Mundial.

Los dos equipos están ahí por méritos propios. Nadie les regaló nada y creo que no existe alguien que dude siquiera que ambos merecen disputar el campeonato. Los dos practican la pelota pequeña, ambos aprovechan al máximo los errores de sus rivales y cuentan con lanzadores que ejecutan el plan de juego a la perfección. Es por eso que han llegado a estas instancias.

Japón busca amarrar su segundo Clásico (Getty Images)
Corea dejó en el camino a Venezuela aprovechando los errores de la "Vinotinto" y Japón también se benefició de las pifias estadounidenses. En el cuarto inning, los nipones caían por 2-1 y una pifia del intermedista Brian Roberts a batazo de Kosuke Fukudome, abrió las puertas a un rally de cinco anotaciones, cosa de la que los de las barras y las estrellas ya nunca se pudieron reponer.

A pesar de todo, la escuadra de Davey Johnson volvió a timbrar en dos ocasiones en el octavo para acercarse en la pizarra 4-6. El momento psicológico parecía estar de su lado, pero con dos outs en la baja del mismo inning, un error de Derek Jeter en rodado de Munenori Kawasaki, permitió que los nipones anotaran dos carreras más, sentenciando cifras definitivas.

Moraleja: a equipos como Japón y Corea, no se les puede dar una oportunidad adicional, porque te van a matar.

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Con los jugadores de Estados Unidos y Venezuela regresando ya a sus respectivos campos de entrenamiento, la final promete ser muy divertida. Sé que para algunos no tendrá mucho interés el observar un duelo en donde no aparecen los Bobby Abreu, los David Ortiz, los Iván Rodríguez, los Frederich Cepeda, los Jorge Cantú, los Derek Jeter, etc. pero por lo que se ha vivido en Dodger Stadium durante el fin de semana, el ambiente promete estar sensacional.

El sábado, el 90 por ciento de los asistentes apoyaron ruidosamente a Corea y el domingo, japoneses y estadounidenses estuvieron casi a la par, por lo que para el lunes por la noche, los seguidores de Japón y Corea llenarán seguramente el inmueble y el ambiente será sensacional. Ya en el Tokyo Dome se vivieron los primeros dos capítulos de éste enfrentamiento con Japón ganando el inicial y Corea llevándose el segundo, aquel encuentro en el que Ichiro llegó a señalar que se iba de su país dolido y lastimado en su orgullo tras la derrota. Los siguientes dos episodios se vivieron en San Diego en donde ahora los coreanos tomaron ventaja llevándose el primero pero los japoneses volvieron a igualar con la victoria en el segundo. Será entonces la quinta ocasión en que se vean las caras en éste Clásico Mundial.

Dos equipos que se conocen muy bien. Saben cuáles son sus puntos débiles y sus fortalezas, situación que hará mucho más interesante ésta final. Japón no contará con los servicios de su mejor bateador, Shuichi Murata, pero aún a pesar de su ausencia, pudieron vencer a los estadounidenses.

Por Corea, la única duda será la de su segunda base Keunwoo Jeong, quien salió lesionado ante Venezuela pero podría estar listo para cuando se cante el play ball.

Es una final sin latinos, una final sin los inventores del béisbol, pero una final que será espectacular porque en efecto, se enfrentan los dos países que han demostrado que mejor juegan a la pelota en nuestros días.

LOS ÁNGELES --Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": lamentablemente, uno de los slogans utilizados por el Clásico Mundial de Béisbol para promover la globalización de éste deporte quedó sin efecto la noche del sábado: "Aquí se habla español". Con la eliminación de la tropa de Luis Sojo a manos de Corea, la frase quedó sin efecto, ya no se habla más el idioma de Cervantes en éste Clásico del 2009, quedándonos sólo con el inglés, el japonés y el coreano. Uno de esos pasará también al renglón de los olvidados éste domingo.

La disciplina coreana se impuso (Getty Images)

La actuación de la Vinotinto ante Corea fue lamentable, pero no por ello debemos dejar de reconocer el gran torneo que tuvieron los venezolanos y el reafirmar lo que escribí en éstas líneas hace un par de meses (aunque muchos me cayeron encima): el béisbol de Venezuela es el que está en mejor nivel en este momento de entre todos los países de habla hispana. No solamente porque su liga invernal resultó la más interesante, peleada y atractiva en relación a las demás, no solamente porque se llevaron sin oposición la Serie del Caribe, sino porque ahora llegaron mucho más lejos que dominicanos, puertorriqueños y mexicanos.

Pero lo que también ha quedado demostrado, es que el béisbol de oriente se encuentra en el nivel más alto de todo el planeta. Corea está ya en la final y Japón podría dejar fuera a los inventores de éste deporte para llevar a cabo una batalla 100 por ciento oriental en busca del título de éste Clásico.

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La escuadra de In Sik Kim, que se ostenta como campeona olímpica, tiene de todo en su orden al bat, desde la loma y a la defensiva. La velocidad y picardía de un primer bat como Yongkyu Lee, la contundencia ofensiva de Tae Kyun Kim y Hyun Soo Kim; así como un corrido de bases que resulta impecable. En la loma, el dirigente conoce de manera perfecta a sus relevistas y eso hace que, en muchas ocasiones, la falta de profundidad en el pitcheo abridor, quede subsanada trayendo brazos desde el bullpen.

Finalmente, lo que pudiese ser la parte fuerte de este equipo: una defensiva impecable. Los coreanos llegaron a la semifinal del Clásico anterior sin cometer errores en todo el torneo y aunque ahora no han jugado de manera tan limpia en el campo, sus movimientos, su ejecución y su trabajo de infield, destaca sobre todos los demás.

Para conjuntar todos esos factores, no existe otra explicación, simplemente se trata de la disciplina para cumplir con el trabajo. Es algo que les viene de raíz a los orientales, que va con su cultura y sus creencias. Ellos no toman prácticas de bateo de hora y media todos los días y se van al camerino a relajarse. Ellos practican durante varias horas y conservan la costumbre de realizar sus prácticas de infield todos los días. Estudian, observan videos, se preparan y cuidan cada aspecto de su vida como atletas.

El éxito del béisbol del lejano oriente se debe en gran medida a esa disciplina, a ese trabajo intensivo y esa dedicación. Y es por ello que, una vez con Corea adentro, no sería ilógico pensar en una final completamente asiática.
LOS ÁNGELES -- Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": la ciudad de Los Ángeles nos recibió con mucho frío en los termómetros, pero pronto el ambiente se calentará con la acción de las semifinales y la gran final de éste Clásico Mundial.

Carlos Silva, carta de triunfo vinotinto (Getty Images)

Los cuatro equipos que se mantienen con vida practicaron el sábado en Dodger Stadium, hablaron por largo rato con los medios de comunicación y se retiraron para velar armas con miras a sus respectivos compromisos del fin de semana.

La acción del sábado entre Venezuela y Corea podría representar el escollo más difícil al que haya enfrentado la tropa de Luis Sojo en lo que va del torneo. Ciertamente Italia les opuso resistencia, Estados Unidos les propinó una paliza y Puerto Rico estuvo a punto de sacarlos del camino, pero Corea es un reto diferente, un equipo del que conocen a pocos jugadores y que representa un verdadero enigma para el conjunto venezolano.

Luis Sojo sabe que, a pesar de las dificultades que han encontrado en el camino, ninguna será tan difícil como la de enfrentar a Corea. El manager de la "Vinotinto" se ha apoyado mucho en Melvin Mora, quien conoce muy bien el tipo de pelota que se practica en esos lares, luego de su incursión por Taiwán a principios de 1998, y ambos han concientizado al equipo en relación a que estos jugadores practican demasiado, nunca se rinden, pelean en cada jugada y tratan de sacar lo máximo de lo mínimo, por lo que la ejecución debe de ser casi perfecta si se les quiere ganar.

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Carlos Silva ha tenido muy buenas actuaciones en lo que va del Clásico y por eso es que Sojo prefiere mantenerse con el que ha sido su patrón durante las dos rondas anteriores y abrir con el derecho de los Marineros. Lo que sí está completamente descartado es un relevo por parte de Félix Hernández como sucedió en la ronda inicial. El dirigente venezolano explicó que quiere ir lo más lejos posible con su abridor, para acercarse a la zona de Francisco Rodríguez, y toma en cuenta que Silva llegó a siete innings en su apertura anterior sin haber alcanzado los 85 lanzamientos y espera que la historia se repita ahora que el máximo aumenta a 100 pitcheos, pero aclaró también que su bullpen tiene gran versatilidad, así que si hay que recurrir temprano a los relevistas, no habrá problema.

Suk Min Yoon, parte del equipo campeón en los Juegos Olímpicos del año pasado, será un hueso muy duro de roer para los venezolanos. El alguna vez conocido como "El Ace de la Mala Suerte", ha cambiado ese apodo y esos números, ahora es la potencia número uno en la rotación de abridores de su país y ha tenido una actuación magistral en el Clásico, sin permitir carreras limpias en 9.2 innings de trabajo en los que apenas ha permitido seis imparables, ponchando a nueve enemigos.

Otra clave para los venezolanos será mantener fuera de circulación a Keunwoo Jeong, no sólo porque cada vez que se embasa representa serio peligro para la oposición, sino para evitar que los cañones de Tae Kyun Kim y compañía hagan el daño que han venido provocando durante las primeras dos rondas.

Venezuela no ha ganado un título internacional desde hace 64 años, por lo que Sojo y su gente saben de la responsabilidad de sacar un buen resultado ante Corea y esperar a su siguiente rival. Si Carlos Silva consigue avanzar a la séptima u octava entradas, la meta estará más cerca de conseguirse.
MIAMI -- Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": la acción de la segunda ronda terminó exactamente igual que la primera en lo que se refiere al Grupo 2 en Miami: con Venezuela derrotando a Estados Unidos para quedarse con el primer lugar del sector. Un equipo que luce sólido en todas sus líneas, que se dio el lujo de sentar a algunos de sus titulares como Bobby Abreu, Ramón Hernández y Melvin Mora, pero que aún así se llevó una contundente y clara victoria ante los locales.

La situación se complicó para Luis Sojo porque su abridor, Armando Galarraga, no pudo pasar del cuarto episodio y ya sabemos que cuando eso sucede, los partidos suelen complicársele. Los primeros relevistas, Ramón Ramírez y Carlos Vásquez, pasaron sus apuros, pero a pesar de permitir carreras, nunca se dejaron alcanzar. Los Moreno (Víctor y Orber), lucieron mucho mejor y ya sabemos que la novena es imposible para el rival, con los buenos trabajos del "Kid" Rodríguez.

La novatada también respondió a la ofensiva. Gerardo Parra y Max Ramírez tuvieron turnos de calidad durante todo el encuentro, y aunque "Parrita" se llevó su imparable, anotando dos carreras, fue Maximiliano el héroe del ataque. Con el juego a favor de Venezuela por score de 7-6, Ramírez vino a batear ante LaTroy Hawkins con dos a bordo y dos outs en la sexta entrada y, ya con par de strikes en su cuenta, la depositó del otro lado por el jardín izquierdo para dar ventaja de cuatro a su equipo con tres innings por jugarse.

Lo positivo para los estadounidenses es que luego de su dramático triunfo ante Puerto Rico, el ambiente en el equipo ha cambiado de forma radical. Los jugadores que comenzaron el Clásico Mundial fríos, no sólo en cuanto a su preparación, sino en su actitud mental, ahora se notan muy motivados y eso lo han reflejado en su forma de jugar. La afición se ha contagiado y si la asistencia de fanáticos locales en el Dolphin Stadium se incrementó para el último juego de la ronda, en Los Angeles será todavía mejor.

Los Latinoamericanos tienen su equipo en las finales: Venezuela (AP)

Ambos equipos viajan a la costa oeste el jueves, aún sin conocer a sus rivales. Ya se sabe que serán orientales, pero Venezuela se medirá el sábado al perdedor del juego de Corea-Japón, mientras los Estados Unidos lo harán el domingo ante quien resulte ganador del mismo. El Grupo 2 terminó su acción con un balance positivo en el terreno de juego, con un equipo de los Países Bajos que enseñó al mundo que su beisbol ha progresado enormemente, al pelear de tú a tú en sus dos encuentros, con un Puerto Rico que llegó como una gran potencia y se fue con la derrota más dolorosa en la historia del Clásico, con un Estados Unidos que cambió su fisonomía totalmente luego de su hazaña ante los boricuas y con una Venezuela que demuestra que está casi al 100% y lista para dar batalla ante la tropa oriental.

Lo negativo vino con la elección de la sede. Tuvimos buenas asistencias, generalmente de más de 20,000 aficionados, pero el haber escogido un estadio para futbol americano, desembocó en observar tribunas vacías por todos lados. La afición se concentró siempre en las gradas detrás de los dug outs, pero el resto del inmueble lució completamente desolado y eso actúa en detrimento de un ya de por sí muy criticado Clásico.

Pero todavía falta lo mejor: viajamos ahora a Los Angeles, donde Dodger Stadium podrá ser testigo tal vez del bicampeonato de Japón, tal vez de la consolidación de una Corea que es la campeona olímpica, tal vez del reencuentro de Estados Unidos con la parte alta de un pódium o tal vez, porqué no, de la ratificación de que la pelota de Venezuela es hoy en día, la mejor del área de América Latina y el Caribe& y hasta del mundo.

MIAMI -- Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": la historia se repitió. Hace tres años, Puerto Rico llegó invicto al duelo de segunda ronda frente a Venezuela en el Clásico Mundial de Beisbol. Con marca de 4-0 antes de ese duelo, los boricuas eran señalados como uno de los contendientes al título, seguían jugando en casa y el rival lucía a modo para continuar con la marcha invicta. Pero se les aparecieron Carlos Zambrano y seis relevistas para colgarles nueve argollas, determinando la blanqueada venezolana por 6-0. Al día siguiente, los de Borinquen cayeron ante Cuba, por marcador de 4-3 y quedaron descalificados del evento.

El escenario cambió del Hiram Bithorn al Dolphin Stadium, pero el resultado fue el mismo. La escuadra de José Oquendo llegó sin derrotas y con cuatro ganados al encuentro contra Venezuela y fueron blanqueados para comprometer su situación. Si éste martes no pueden vencer a los Estados Unidos, la historia se habrá repetido de forma completa, pues el descalabro ante Venezuela volvería a ser el principio del final.

Si hace tres calendarios las huestes de Luis Sojo hicieron el milagro en base a pitcheo, ahora la clave no fue diferente. El "Toro" Zambrano en aquella ocasión y el "Fenómeno" Félix Hernández en ésta. El abridor número uno de los Marineros de Seattle colgó cuatro argollas a la ofensiva de Puerto Rico, sacando además dos outs en la quinta, para llevarse el triunfo que envía a su equipo a las semifinales en Dodger Stadium.

Lo que había fallado a la "Vinotinto", el relevo intermedio, ahora trabajó bien, con Carlos Vásquez, Enrique González y Ramón Ramírez, poniéndole la mesa a Francisco Rodríguez y preservando la blanqueada.

Ramón Hernández fue el héroe, no solamente por la gran forma de manejar a sus jóvenes lanzadores, sino por su contribución ofensiva de tres imparables, incluído un cuadrangular que resultó la carrera del seguro en el séptimo rollo.

Ahora los venezolanos esperan al ganador del duelo entre Estados Unidos y Puerto Rico, para un encuentro que será solo para determinar quién es el campeón del grupo.

El joven manager de Venezuela ha mostrado progresos (Getty)

Para los boricuas, la cita de éste martes por la noche es crucial. Jonathan Sánchez, el jovencito de los Gigantes de San Francisco, se medirá al experimentado Ted Lilly en duelo de vencer o morir, que será la revancha del encuentro que ambos equipos protagonizaron el pasado sábado y en el que Puerto Rico venció por la vía del KOT a los "dueños del patio".

Estados Unidos ha sido un equipo frío, un equipo al que sus aficionados no van a apoyar, un equipo que a pocos le interesa y que ha ido perdiendo a varios de sus elementos. Pero tienen la espina clavada de hace tres años y lucharán con todo por ese boleto a Los Angeles.

La batalla de boricuas y venezolanos terminó por inclinarse a favor de éstos últimos, pero nos dejó la grata corroboración de que dos managers latinos jóvenes han progresado enormemente en relación a lo que mostraron hace tres años. Tanto Luis Sojo como José Oquendo fueron reprochados en el anterior Clásico Mundial de Beisbol, hoy día, sin lugar a dudas han demostrado su evolución como dirigentes, declarándose listos para recibir la encomienda en un equipo de las Grandes Ligas.

MIAMI -- Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": justamente en el encuentro en que más batearon, los holandeses dijeron adiós al Clásico Mundial de Beisbol. Por fin los naranjas pudieron desplegar una ofensiva de once imparables, pero no fue suficiente para derrotar a los Estados Unidos y quedaron eliminados.

Al igual que Australia, los holandeses demostraron lo mucho que ha subido su juego (Getty)

Lamentablemente para ellos, el pitcheo no se comportó a la altura y los norteamericanos les fabricaron nueve carreras, dejándolos fuera de toda posibilidad.

Se suponía que Rick VandenHurk era la pieza ideal para éste encuentro decisivo: un hombre con experiencia en las Grandes Ligas, que conoce a la perfección éste parque porque pertenece a los Marlins y que había enfrentado antes a casi todos los miembros de la ofensiva rival. Pero el destino beisbolero le tenía marcada una muy mala salida y no pudo ir mas allá de dos episodios de trabajo, cargando con la derrota.

De cualquier forma, los Países Bajos escribieron la historia más importante de la primera ronda y la que se recordará por siempre cuando hagamos referencia a éste Clásico Mundial, derrotando a República Dominicana en dos ocasiones para eliminarla del torneo. Al igual que Australia, demostraron lo mucho que ha subido el nivel de la pelota en sus países, sentando las bases para ser considerados dentro de cuatro años por tratarse de equipos protagonistas y que toman en serio su papel.

Antes del inicio del encuentro, Randall Simon me platicó sus frustraciones, ya que en los juegos anteriores, venía a batear generalmente sin corredores en circulación y eso hacía que los lanzadores le pitchearan de forma muy complicada. Pero con el transcurso de los innings, tuvo varias posibilidades de olvidar esa situación y no pudo aprovechar ninguna. En la tercera entrada, perdiendo apenas por 3-0, bateó con las bases llenas y fue dominado con elevado a las paradas cortas para el último out. En la séptima encontró compañeros en segunda y tercera, pero conectó al central para el segundo tercio. Cinco corredores dejados en circulación, que pudieron haber cambiado de forma drástica el desarrollo del partido.

Pero al final hay que darle mérito también al pitcheo de Roy Oswalt, que a diferencia de Jake Peavy la noche anterior, se vió mucho mejor en el centro del diamante para controlar a la ofensiva naranja. La gran historia terminó, pero el combinado Curazao-Aruba-Holanda, se lleva los aplausos y el reconocimiento de todos los que siguieron sus hazañas en Puerto Rico.

Para los Estados Unidos, la victoria significó librarse de lo que hubiese sido un fracaso mayúsculo, pero todavía tienen mucho por hacer para sacarse la espina de hace tres años. La mejor noticia fue que el reemplazo de Dustin Pedroia; Brian Roberts, comenzó con el pie derecho su participación en el Clásico conectando tres imparables en sus primeros turnos, además de recibir par de pasaportes.

Y llegó el momento del primer plato fuerte en Miami dentro de la segunda ronda: Venezuela y Puerto Rico frente a frente buscando el primer boleto para las semifinales en Los Angeles. Un duelo que promete ser interesantísimo y un ambiente que seguramente será sensacional en las tribunas del Dolphin Stadium, que se presentarán atestadas de seguidores para éste gran duelo.

MIAMI -- Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": la actuación de Puerto Rico, dejando tendidos en el terreno a los estadounidenses por la vía del KOT, nos hace pensar que éste equipo puede llegar muy lejos en el Clásico Mundial de Beisbol, ya que mientras los boricuas derrotaron de forma contundente a uno de los mejores equipos de éste certamen, Venezuela batalló para ganar a Holanda, conectando apenas tres imparables, pero contando con el gran pitcheo de Carlos Silva y Francisco Rodríguez.

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Alex Ríos, Geovanny Soto y Mike Aviles fueron los únicos del line up de los de la Isla del Encanto que no conectaron imparables, y en apenas dos episodios, ya la ofensiva de José Oquendo había dispuesto de Jake Peavy, anotándole hasta seis carreras.

Un line up que tiene velocidad, poder y, sobre todo, que corre muy bien las bases, situación que fue decisiva en el triunfo sobre Estados Unidos. El pitcheo sólido de Javier Vázquez y tres relevos, mantuvieron a raya a una ofensiva en la que los cuatro primeros, Shane Victorino, Derek Jeter, Chipper Jones y Kevin Youkilis, se fueron sin hit en doce turnos al bat.

José Oquendo tiene además la ventaja de contar con hasta tres receptores de primer nivel, pues combina a Iván Rodríguez con Yadier Molina y Geovanny Soto, todos ellos unos maestros en manejar a sus lanzadores, situación que tiene a Puerto Rico a un paso de viajar a Los Angeles para las semifinales y ha puesto al equipo de casa al borde de la eliminación.

Y mientras los boricuas fueron contundentes, Venezuela batalló enormidades, pero consiguió al final el objetivo al imponerse a un aguerrido equipo holandés. El pitcheo de Sindey Ponson tuvo sólamente dos parpadeos, pero eso fue suficiente para costarle la derrota. Un triple de Endy Chávez abriendo el juego y un cuadrangular monumental de Miguel Cabrera fueron todo el daño que permitió el abridor de Aruba, pero como ha sido a lo largo de todo el torneo, la ofensiva holandesa no ha despertado y eso los tiene en terapia intensiva.

Ya es momento para que la gente de experiencia en el cuadro naranja, como Eugene Kingsale, Sharnol Adriana, Randall Simon y Yurendel deCaster, comiencen a batear, porque una derrota más y la historia de Cenicienta habrá terminado.

Además de la victoria contundente de Puerto Rico, lo más destacado de la jornada sabatina en Miami fue el gran ambiente de los seguidores boricuas y venezolanos. Un numeroso contingente apoyó a ambas selecciones durante el día, por lo que se prevé que el juego entre los dos éste lunes, contará con una gran cantidad de aficionados y un ambiente de lo mejor que hayamos tenido en éste Clásico.

Pero antes de ese duelazo, Estados Unidos se juega la vida ante un equipo holandés que ha llegado lejos, pero que parece tener las horas contadas, antes de que termine su cuento de hadas.

MIAMI -- Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": dejamos la Ciudad de México con un grato sabor de boca por todo lo vivido durante la primera semana de acciones en el Clásico Mundial de Beisbol y llegamos a Miami, donde ya desde el viernes, Holanda, Estados Unidos, Puerto Rico y Venezuela se preparan con miras a una ronda que será mucho más intensa que la primera.

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Los Países Bajos con la consigna de mantener viva la historia de Cenicienta que están protagonizando, los estadounidenses con la presión de tener que librar ésta segunda fase a como dé lugar, Venezuela con un Luis Sojo que, pese a las críticas en su país, consiguió el boleto y además en la primera posición y un Puerto Rico que por primera vez en la historia del Clásico, jugará un encuentro fuera de casa.

Lo más importante en éste nuevo reto, es el cambio de reglas en cuanto a los lanzamientos permitidos. El poder llegar a 85 pitcheos en lugar de los 70 de la primera ronda, hace que los abridores pasen a formar parte fundamental en las estrategias. La mayoría de los dirigentes coincidieron durante la fase anterior en que en efecto, era clave la elección de su pitcher inicialista, pero era mucho más importante elegir de forma adecuada a sus relevos, pues era difícil que los primeros fueran más allá de la quinta entrada& y así sucedió.

Ahora, no solo por el hecho de tener 15 lanzamientos más, sino porque se trata de un "entrenamiento primaveral" para la mayoría de estos lanzadores, así que es lógico que con cada salida vayan tomando condición y se acoplen mejor a lo que es lanzar en un juego de verdad y no un simulacro o una sesión de bullpen.

El balance de la primera ronda nos dejó solamente una sorpresa mayor: la eliminación de la República Dominicana. A pesar de las sorpresas momentáneas de Italia, Canadá y Australia, la lógica se impuso en un 87.5%, ya que de los ocho equipos marcados como favoritos para avanzar, siete lograron la calificación. Pero ahora ya no hay lógica. Es difícil escoger a los dos que avanzarán a semifinales en cada grupo y sobre todo, en el sector que jugará en Miami. La intuición nos dice que la historia del caballo negro finalizará para los holandeses, o que el débil pitcheo de relevo de México terminará por pasarles la factura ante rivales serios como Japón, Corea o Cuba, que no son Australia o Sudáfrica ni algo parecido. Pero de los seis restantes, es difícil escoger a cuatro.

Tras un día de descanso, se reanuda la batalla. Difícil resulta pronosticar, pero lo que sí esperamos es que las entradas en Miami y San Diego no defrauden. Que la afición siga respondiendo como lo ha hecho en éste evento, por lo menos de igual forma a lo que ocurrió en las cuatro sedes de la primera ronda.
MEXICO -- Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": en el beisbol, como en la vida, las aguas siempre regresan a su nivel. Y eso fue lo que los mexicanos se encargaron de demostrar en la paliza y KOT propinado a Australia en el juego decisivo para ver quién acompañaba a Cuba a la siguiente ronda del Clásico Mundial de Beisbol.

Cuando llegamos al Foro Sol el miércoles por la tarde, observamos una hoja pegada en la puerta del clubhouse del equipo mexicano. En ella, se leían las declaraciones de John Deeble, manager australiano, que mencionaba que "22 hits no eran obra de la casualidad", esto en referencia a la paliza de 17-7 que le habían propinado a los aztecas en su primer enfrentamiento. El timonel completaba sus afirmaciones diciendo que ellos ya estaban esperando el duelo de revancha contra los cubanos, es decir, daba por hecho una nueva victoria sobre México en éste segundo partido.

Ese detalle de la hoja en la puerta pudo haber pasado desapercibido, pero a la postre fue fundamental en el desarrollo del encuentro. El coach de primera base, José Tolentino, imprimió esas declaraciones y el manager, Vinicio Castilla, se encargó de hacérselas saber a todos sus peloteros, que salieron al terreno de juego con una motivación exagerada y dispuestos a conseguir la victoria por la vía rápida, tal y como sucedió.

Si bien los dos primeros episodios resultaron en blanco para México, desde el dug out estuvieron gritando y molestando a David Welch, abridor de Australia. Y todo surtió efecto en la tercera, cuando los aztecas abrieron el marcador con cuatro carreras, diciéndole adiós a Welch. El manager Deeble no pudo contener la debacle de su pitcheo y a una ofensiva que, inspirada y picada en el orgullo propio, se destapó bateando imparables por todos lados, convencidos de que tenían que derrotar a Australia por la misma vía de la "misericordia" para devolver la afrenta, que a la postre fue peor, ya que la primera derrota se presentó por la regla de las diez carreras de diferencia pero hasta el octavo inning, mientras que en ésta victoria, se aplicó la de las quince anotaciones en apenas seis entradas.

Pero no solo la ofensiva mexicana hizo su parte. El abridor Jorge Campillo estuvo inspirado durante 4.2 entradas en las que apenas permitió una carrera y Rodrigo López relevó perfecto en cuatro bateadores para completar la faena sobre los canguros.

Más allá de la historia de las declaraciones, que ahí quedará para siempre, México tuvo una actitud mental completamente distinta a lo presentado en el primer juego. La derrota contundente sirvió para que los aztecas se dieran cuenta de que ya no hay rivales fáciles, y la manera de aproximarse a éste segundo duelo, cambió de forma radical. Los bateadores consumieron turnos de calidad, llegaron al pentágono con una estrategia en mente y no solo a recibir inspiración divina. Campillo y López trabajaron mentalmente a sus rivales desde la loma, es decir, no sólo lanzaron desde el centro del diamante, sino que pitchearon, a diferencia de lo ocurrido en el primer encuentro. Una noche mágica en el Foro Sol que vivió un ambiente de primera. La afición le respondió a su equipo y se presentaron en una gran entrada para apoyarlos, disfrutando enormemente cada batazo de la escuadra tricolor. Karim García fue el héroe con 4 en todos los departamentos (hits, carreras anotadas y carreras producidas), además de dos cuadrangulares.

El duelo final de ésta primera ronda ante Cuba será sensacional. Se espera otra gran entrada en el estadio, música, baile, ambiente y porras para dos equipos muy queridos por estos lares. Jugadores sin presión pero con mucho orgullo. En juego, el primer lugar del grupo. Quien gane el encuentro enfrentará a Japón en el primer partido en San Diego, mientras el derrotado irá ante Corea del Sur. La cereza del pastel, para lo que ha sido una primera fase realmente espectacular en una Ciudad de México que ha cumplido con un gran papel, como anfitriona, en éste Clásico Mundial de Beisbol.

MEXICO -- . Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": tuvieron que transcurrir siete entradas y fracción para que Cuba finalmente hiciera valederos los pronósticos y se impusiera a Australia en un encuentro que les costó sangre a los antillanos, marcados como claros favoritos ante unos rivales que demostraron que su victoria por paliza ante México no fue obra de la casualidad.

Aroldis Chapman fue el abridor ante los australianos y sintió la presión (AP)

El encuentro del martes por la noche en el Foro Sol confirmó que la frase del manager John Deeble no fue solamente una sentencia lanzada para salir del compromiso, sino la verdadera filosofía de su equipo: "hace tres años, llegaron al Clásico a poner el nombre de Australia en el mapa beisbolero; hoy, han venido a ganar".

La poderosa artillería cubana había sido detenida , maniatada a solamente tres carreras gracias a la extraordinaria labor del abridor Travis Blackley y del relevo de Damian Moss y se necesitó de una genialidad del manager Higinio Vélez, quien sacó de la banca a Yosbany Peraza, para que éste le conectara el cuadrangular de la voltereta a Richard Thompson.

Peraza encontró a Yuliesky Gourriel en la inicial y desde que salió de la banca traía en mente sólo una cosa: poner la pelota en órbita. Con dos outs en la pizarra y perdiendo por marcador de 4-3, Vélez fue muy claro en sus instrucciones hacia su bateador emergente, y aunque Peraza llegó a dos strikes con un swing inmenso, nunca desistió de su idea, siguió buscando la barda y finalmente lo consiguió, haciendo estallar a una afición que desde una hora antes del inicio del encuentro estuvo poniendo el ambiente en la tribuna con su música y sus bailes.

La otra genialidad de Vélez llegó al encontrar al relevo perfecto, luego de que sus lanzadores habían lucido titubeantes. El abridor Aroldis Chapman, fue víctima de los nervios y su juventud le traicionó. En cuatro entradas admitió tres hits y los relevos de Norberto González, el histórico Pedro Luis Lazo y de Danny Betancourt estuvieron batallando constantemente para retirar a la ofensiva australiana. Pero llegó Ismel Jiménez con solo un out y situación comprometida en el séptimo rollo y, a pesar de llenar las almohadillas con pelotazo a Ben Risinger, pudo dominar al emergente Brett Roneberg, quien fue muy ansioso al irse por el primer lanzamiento, para apagar el ataque. Jiménez procedió a retirar sin daño la octava y la novena entradas para apuntarse la victoria, con un gran relevo de 2.2 innings sin hits ni carreras.

Valía la pena celebrar. El triunfo sufrido le da a Cuba el boleto para San Diego en la segunda ronda, apenas algunas horas después de que uno de los grandes favoritos, la República Dominicana, había quedado eliminado a manos de los Países Bajos.

Por su parte, los australianos tendrán que lidiar la batalla decisiva éste miércoles ante México. Un duelo sin mañana, en donde quien gane va a la segunda ronda y el que pierda se dirige a su casa. Para Australia, el no haber podido embasar a Trent Oeltjen, su primero en el orden, resultó clave en la derrota frente a los antillanos y saben que esa situación tiene que cambiar ante los locales.

Los aztecas, por su parte, enviaron a un contingente de scouteo al Foro Sol y de acuerdo a sus declaraciones al final del encuentro, tienen perfectamente identificados los puntos débiles del equipo australiano, situación que puede cambiar de forma drástica la tónica del juego de éste miércoles, sobre todo, tomando en cuenta que en su duelo anterior, los de Oceanía les propinaron una tremenda humillación.

Las esperanzas mexicanas estarán en el brazo derecho del tijuanense Jorge Campillo, que pertenece a la organización de los Bravos de Atlanta, y que conoce muy bien cómo lanzar en el Foro Sol, al ser producto de la organización de los Tigres de México en la Liga Mexicana. Con él, no hay fuego, no veremos lanzamientos de 90 millas por hora. Simplemente inteligencia, cambios de velocidad y mucha "moña" mientras se mantenga sobre la loma.

Una vez que Campillo abandone el centro del diamante, será la hora de Rodrigo López. El manager Vinny Castilla espera que entre sus dos serpentineros, puedan llevar al juego hasta territorios de Luis Ignacio Ayala y Joakim Soria, aunque hay que señalar que es muy fácil hacer planes, pero muy difícil cumplirlos ante un equipo que nunca se quita como Australia.

Cuba tiene ya su boleto en la mano, acompañará a Japón y Corea en el grupo de San Diego durante la segunda fase, pero el último invitado lo conoceremos la noche del miércoles con esa gran batalla entre México y Australia.

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