1 de 3

Un trabajo de ingeniería

publicado: lunes, 2 de noviembre de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

BUENOS AIRES -- Seguramente los títulos sensacionalistas de los periódicos madridistas continuarán creyendo y generando la idea que pipita Gonzalo Higuaín fue quien le "salvó" el puesto al ingeniero Manuel Pellegrini frente a Getafe. Pero la realidad es que no es tan así, ni siquiera para los mismos usuarios que interactúan en los portales electrónicos deportivos de la capital española.

Sin eclipsar la ya acostumbrada (y destacada) actuación del ex delantero de River, cabe consignar que en las encuestas de dichos medios, los aficionados merengues votaron en un porcentaje superior que el entrenador chileno no es el máximo responsable por las caídas en Champions y en Copa del Rey. Es mas, en una segunda consulta los jugadores aparecen como los principales responsables por aquellos resultados negativos.

Este período de conducción con sello y firma de Florentino Pérez no parece regirse por el equilibrio. Pasa de las rutilantes contrataciones en un show mediático bien orquestado, a la depresión absoluta frente a un par de traspiés.

Vaya casualidad, el entrenador que el primer mandatario merengue en compañía con Jorge Valdano eligieron tiene otra filosofía. Es cauto, pensante, sobrio y toma el camino mas largo para adquirir sus logros, el de la seriedad. Sin formulas mágicas Manuel Pellegrini debe sostener un proyecto tan ambicioso como exigente. Con dedicación y continuidad el éxito estará garantizado, pero en el trayecto se necesita de un trabajo de ingeniería. Ojalá pueda desarrollarlo.


Ni el pueblo, ni los jugadores, solo Diego

publicado: viernes, 16 de octubre de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

BUENOS AIRES -- Cuando finalizó el partido con Uruguay, y la selección selló su clasificación a Sudáfrica 2010, Diego pasó de la alegría al desahogo y luego aterrizó en el mal gusto.

Maradona sufrió mucho en la visita a Uruguay y después se desubicó (Getty)
Al margen del tenor de sus declaraciones, puntualizó que solo le dedicaba el resultado "al pueblo argentino y a sus jugadores". Y la verdad es que ni siquiera encontró apoyo incondicional entre los destinatarios de "su" exito.

Durante las horas posteriores a la primera victoria oficial de la selección albiceleste en el Centenario, la opinión pública argentina repudió en su mayoría esa conferencia de prensa y acentuó su disconformidad con la imagen deportiva ofrecida por su representativo en las eliminatorias. Y no solo ellos, también lo hicieron los propios protagonistas. Juan Sebastián Verón, Javier Mascherano y Martín Palermo hicieron una fuerte autocrítica y aceptaron que para la cita mundialista mucho debe cambiar. No solo entre los jugadores, sino entre los que conducen a esta potencia mundial: dirigencial y técnicamente.

Bienvenido que así sea. Porque además ese reconocimiento nos permite pensar que una vez aceptado el problema, el paso siguiente es el intento por solucionarlo. Y todavía queda tiempo. Algo así como ocho meses.

Atrás, muy atrás del impacto mediático de unas declaraciones polémicas, queda una enseñanza: Nunca hay que subestimar la inteligencia de la gente. Tal vez parte del público no sepa de táctica o no pueda explicar como se prepara técnicamente un partido, pero está en condiciones de establecer si la producción de su equipo fue digna, con o sin brillo, simplemente efectiva, si hubo actitud o no se encontró una idea.

Si algunos argentinos por lo bajo, resignados, confiesan "tenemos lo que nos merecemos", ¿que pueden pensar en el resto del mundo?

Las declaraciones críticas del pueblo y las confesiones de los jugadores post Uruguay contradicen esa expresión. Quedó claro que todavía, pese a la clasificación consumada, los aficionados están en condiciones de recibir mucho más en todo aspecto. Eso es lo que se merecen.


Entre el gris y el celeste (y blanco)

publicado: miércoles, 14 de octubre de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

MONTEVIDEO -- Frío, mucho frío, un viento penetrante y una seria amenaza de lluvia pintan el estadio Centenario y sus alrededores. Parece mentira, faltando tan poco para el cominzo de un partido tan caliente, la temperetura baja un poco más con el paso de los minutos.

Sin embargo, como solemos graficar los periodistas, el calor lo suministra la gente. Una bandera con el mejor estilo "pasacalle" advierte: "Argentinos, si nos ganan ampliamos Botnia".

El estadio estará lleno (ESPNdeportes.com)

Un tinte político en tiempos preelectorales. Montevideo tiene la cara de sus candidatos en cada esquina esperando el sufragio presidencial en 11 días. Y la política se mezcla otra vez con el fútbol, porque si bien José Mujica del Frente Amplio surge como el favorito, en el Partido Colorado se postula a vicepreseidente Hugo De León, ex jugador de la Celeste, de Nacional y de River de la Argentina.

Las banderas uruguayas flamean arrebatadas en las manos de los vendedores y el público toma impulso para llegar hasta el estadio. Frente al "monumento del fútbol Mundial" (así se denomina el Centenario), un pequeño grupo de promotoras obsequian papas fritas vestidas con pantalones largos, color rojo furioso y una solitaria camiseta. Si siguen así, tendrán que canjear snacks por remedios al cabo de la jornada...

Un camión cargado de mercadería exhibe un pequeño parlante desde el que se escucha "Vamo' arriba la Celeste...", entonado por el inconfundible Jaime Roos. Y ese sonido se confunde con un coro popular argentino que salta gritando que el que no lo hace no va al Mundial. En el movimiento se agita una bandera albiceleste de Rafaela y con la cara de Diego Maradona.

Cuando comencé a escribir en este Blog, apenas eramos dos periodistas en la sala de prensa del Centenario. Ahora somos una decena. Y en algunos minutos habrá unos cuantos miles viendo cómo se juegan la clasificación a Sudáfrica uruguayos y argentinos.

Obviamente, lo sentiremos en y por ESPNdeportes.com.

Una cuestión de actitud

publicado: martes, 13 de octubre de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

BUENOS AIRES -- Desde aquella designación de Diego Maradona a la actualidad poco ha cambiado en la selección argentina. Entonces nos preguntábamos si con la motivación que irradia el más grande jugador de futbol de todos los tiempos alcanza para conducir a una potencia mundial por el camino del éxito. Y la respuesta fue y es una incógnita. Algo queda claro, fuera de este aspecto motivacional no se observó evolución alguna. Todo lo contrario.

Los uruguayos y en el mundo en general cuestionan que los argentinos sean poco optimistas de cara al clásico rioplatense, basados ellos en el enorme potencial individual del representativo albiceleste. Y sustentados, también, en la forma que se consiguieron esos tres puntos ante Perú en el Monumental. ¿Cómo? Con la divina aparición de un delantero que es mas goleador que jugador y cuyo mandato supremo es el de héroe en batallas con dudoso triunfador. Allí Martin Palermo puso el corazón y con mas pasión que fútbol sujetó a una ilusión rebelde, fugitiva.

Sintetizando, una vez más el arresto anímico, el amor propio, el fuego sagrado, elementos intangibles, son los que aportan algo de color a un equipo que con distintos rostros exhibe la misma cara. Demacrada, inexpresiva y sin identidad. ¿Qué queda? La misma pregunta que al principio. ¿La respuesta? Brilla por su ausencia. Eso sí, no me pidan que me base en la lógica. Por una vez prefiero enaltecer esa bonita frase que señala que el fútbol es la dinámica de lo impensado. Tal vez así haya casificación directa al mundial.



Un regreso soñado

publicado: domingo, 26 de julio de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

EDMONTON -- Fueron apenas algunos segundos. Muy pocos, 5, 10 o tal vez 15. Suficientes para distinguirse del resto. Lo puedo contar simplemente porque estaba detrás de ese arco. Recibió, fijó el destino y tocó la bola con la maestría que caracteriza a un crack. La pelota bajó e impactó seca en la red. En ese rincón. Donde el Burro quiso colocarla.

Tras ese sonido, a un metro y medio de mi posición, el estallido de un público variado. Corrió con su estilo de potrero, besó el escudo de River y siguió el partido como si no comprendiera la magnitud de lo que había generado. Es que el jujeño es así, juega "a la pelota" y punto. Y el partido seguía.

Promediando el segundo tiempo se fue rodeado por el reconocimiento de los espectadores y en el final levantó la copa. Fotos, entrevistas y autógrafos enmarcaron su regreso soñado. Ortega respondió a su categoría de ídolo "millonario" simplemente porque en esa jugada procedió como lo hubiese hecho con los amigos en un picado o en la final del mundo.

Si hasta los periódicos canadienses lo compararon con Diego Maradona por "su similitud en el juego, con la 10 en la espalda y la cinta de capitán". Los compañeros lo reconocen como emblema y aceptan que les quita presión.

Por supuesto que Ariel tendrá que darle continuidad a la ilusión que despierta. De él depende. Solo él puede. Como en esos segundos que lo calificaron, una vez mas, como un crack.

Pasado, presente y futuro

publicado: jueves, 23 de julio de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

EDMONTON -- Ya estamos en Edmonton donde la gente tiene otra disposición, propia de una ciudad ubicada en el interior del país.

Una diferencia en el contexto de nuestra cobertura es la dedicación que la prensa le da a la gira de River. Mientras en Toronto poco y nada se habló del Millonario hasta el día del partido, aquí en el norte de Canadá llevan 10 días esperando con ansiedad el arribo del equipo argentino.

Los periódicos se ocupan del tema y el hotel es anfitrión de los colegas locales que llegan en pos de la noticia.

Pero mas allá del esfuerzo físico de una pretemporada, River se presentó en sociedad ante el Toronto FC. Un par de conclusiones: muy buena producción del arquero juvenil Leandro Chichizola y algunos esperanzadores momentos de Keko Villalba.

Mientras fuera de la cancha el pasado de jerarquía representado por Ortega y Gallardo se cansaba de firmar autógrafos, en el presente Buonanotte, Fabbiani, Rosales, Ahumada, Cabral, Ferrari, Vega y compañía buscan contagiarse en el día a día. Ellos son el presente de un grande que discute frene al espejo cómo hacer para no verse tan deteriorado como en la última temporada.

Pero... ¿y el futuro? Lamela, Pezella, Musacchio, Afranchino, Mauro Díaz, Gonzalo Gil y los citados Chichizola y Villalba, entre otros, le piden paso a un plantel que luce sediento de incorporaciones.

Lo ideal es que el Millonario cuente con el aporte de los más grandes, los más chicos y los que lleguen. Por ahora se entretiene con los primeros dos y reclama a gritos por los terceros.

Un viaje a tono

publicado: lunes, 20 de julio de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

TORONTO -- Parece mentira, pero River presentó en su pretemporada características similares a las de su realidad. Buen inicio hacia Santiago de Chile y una espera breve antes de levantar vuelo en el recorrido más grande e importante hasta Toronto. Sin embargo al equipo (con los que estábamos en la tripulación) le costó elevarse.

En realidad, fue por desperfectos mecánicos de la nave que demoraron la partida por dos horas y un poco mas. Después sí. En las alturas y en camino, pero.....aparecieron las turbulencias y a ajustarse el cinturón de seguridad.

Extenuados por las irregularidades y la extensión del viaje, por fin se aterrizó en la primera escala de la pretemporada. Sin mucho revuelo entre los canadienses, cada uno en lo suyo, mas cerca del Hockey sobre hielo que del "soccer" y con la fascinante mirada de aquellos compatriotas que por diversos y conocidos motivos emigraron de la Argentina hace tiempo.

Fotos, autógrafos y... a realizar los primeros entrenamientos. Con Ortega y Gallardo como generadores de ilusión y esperando noticias de un mercado de pases lejano en el centro de operaciones y en términos de concreción de los refuerzos.

En Toronto sentimos el verano. Pero en la medida en que se enfríen las "noticias" provenientes de Buenos Aires, aquí la temperatura ascenderá mas y viceversa. Pipo Gorosito pone a punto a su conjunto visualizando el futuro y aunque aun no sepa quienes serán los nuevos integrantes de su tripulación debe seguir en vuelo.... esperando buen tiempo.



Huracán es estético y letal

publicado: martes, 19 de mayo de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

BUENOS AIRES -- Una de las grandes discusiones en el fútbol argentino giró en torno de la importancia del resultado frente a la forma de conseguirlo. Si el marcador es primordial o si el buen juego se impone al margen de la posición final en la tabla. Un debate que ya se jubiló y observa desde el sillón de la experiencia como la vida de este deporte plantea una multiplicidad de variantes que superan aquel viejo dilema.

Huracán hoy pone de rodillas a quienes suponen que únicamente se puede obtener el éxito desde la especulación, pero también a los que difunden el "toquecito" como sistema. Este equipo de Ángel Cappa te devora. Tiene una genética ofensiva, pero por sobre todas las cosas ostenta materia prima para obrar en consecuencia. Es vertical, ágil, goleador y hasta arrogante.

Cuenta con la técnica de dos brillantes frutos del potrero en Defederico y Pastore quienes se movilizan en una estructura que no peca de inocente cuando debe controlar la reacción del adversario de turno.

Vale subrayar los atributos estéticos del Huracán de Parque de los Patricios. Sobre todo porque con ellos gana y sueña con su segundo título en la era profesional. Porque sin este último "detalle" hoy se estaría hablando de otra cosa.



Diego tenía razón

publicado: jueves, 12 de febrero de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

BUENOS AIRES -- La opinión pública había realizado un juicio perfecto. A la Selección argentina le faltaba demostrar que sentía la camiseta.

Con esto no estoy diciendo que los jugadores venían a la Selección sencillamente a cumplir o de compromiso. Pero si hay un aspecto que la era Maradona implementa, ya no sólo desde la teoría: es el orgullo de vestir estos colores albicelestes.

Maradona le devolvió al equipo mística (Getty Images)

Se notó algo en Glasgow y mucho en Marsella. Al punto que el fuego sagrado del equipo, ese famoso plus "argentino" en las paradas difíciles, revivió.

Como en la época en la que el actual DT era jugador y entraba a la cancha con el 10 en la espalda, pasó algo más que permitió dar vuelta el desarrollo de un partido que se presentaba complicado.

Mascherano fue el capitán emblema y Gago, Demichelis, Heinze, Jonas y Messi revirtieron con amor propio un comienzo desalentador marcado por el dominio francés y sostenido en la técnica y el buen juego colectivo que caracteriza a los galos.

Después sí prevaleció el caudal futbolístico de un plantel rico. Pero los argentinos supieron, a pesar de todo, marcar el territorio.

El conjunto de Maradona impuso condiciones y sacó la cara por el fútbol de su país.

Si este seguirá siendo el camino rumbo a Sudáfrica, bienvenido sea.

Hay algo que esta claro: no se debe creer que con esto alcanza para ser campeón del mundo. Materia prima sobra. De aquí en adelante Diego tendrá que dar más pasos sobre su rol de entrenador.

Pero el primero, el de reintegrar la mística esta en marcha. No es poco.

Por eso decimos que Diego, simplemente, tenía razón.



"El" resultado de River

publicado: martes, 3 de febrero de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

BUENOS AIRES -- Si River quiere hacer una lectura superficial de las dos caídas superclásicas del verano puede autoconvencerse que sólo se trató de un torneo estival, de partidos donde el verdadero nivel no se presentó con fidelidad y hasta que protagonizó un par de malas noches. Pero si el equipo de Pipo hace esta lectura estará comprometiendo seriamente su futuro. ¿Puede el Millonario ser optimista proyectando este 2009?

Gorosito tuvo que lidiar con muchas limitaciones (Fotobaires)

Hoy la respuesta es: "de ninguna forma". Porque las vergonzantes producciones ante los suplentes/juveniles del xeneize resultaron ser una pantalla gigante, en la que se divisó cuadro por cuadro y con inusitada nitidez cuáles son los defectos que dejaron al equipo en banda en el Apertura pasado, cuando casi se cae de la tabla. Con Simeone, con Rodríguez y con quien fuere. Pero esas señales negativas son las que NO permiten creer que River puede triunfar, ni siquiera desde la imprevisibilidad de un juego que para muchos de nosotros es el mejor del mundo.

Ahora es Gorosito, quien para cumplir con su sueño aceptó las limitaciones y las mediocridades a las que se negaron enfáticamente Ramón Díaz y Américo Gallego. Pasan los entrenadores, los jugadores (contratados por esta comisión directiva), los partidos, los años, los campeonatos... Y a River le rifaron el prestigio que los grandes, cuyas ausencias se tornan mas notorias, supieron conseguir.

Hoy a River se le escapan jugadores que hace 10 años ni hubieran pisado el Monumental (Abreu), hoy los juveniles se venden apresurados para cerrar balances (Higuaín, entre otros), hoy cualquier equipo "le roba" un jugador (no quiero herir a otras instituciones), hoy esas desprolijidades son titulares con la banda roja. Hoy son las que deterioran una historia con una riqueza por pocos igualada. El Monumental es una invitación al festejo ajeno y sus visitas son muy gratas para los anfitriones de ocasión.

Mientras se lanzan violentos manotazos de ahogado por Fabbiani, Ortega, Mercier o Gallardo y se cuentan las monedas adentro y fuera de la cancha, el resultado entona un grito ensordecedor y se aparta del remolino critico. Pretende ser observado.

¿Cuál resultado? No el de los dos torneos domésticos, no el de las dos copas continentales, ni el de los dos Superclásicos oficiales del año. El resultado que River debe priorizar es el de las elecciones. Si en este 2009 los socios no eligen bien, River va camino a terapia intensiva. Un equipo grande necesita de grandes decisiones. Como sucedió en "casi" toda su historia.

Sí, la pelota ahora estará en las urnas.



Diego y su primer conflicto

publicado: miércoles, 5 de noviembre de 2008 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Jorge Barril

BUENOS AIRES -- La presentación de Diego Maradona al frente de la selección argentina puede ser descripta como moderada.

Tres personalidades fuertes -acostumbradas a tomar decisiones sin contemplar demasiado el pensamiento de terceros- convivieron, coincidieron, se entusiasmaron y, en definitiva, construyeron desde la teoría un proyecto que cierra por todas partes.

Pero la realidad es que, al margen de lo que se observa en la superficie, en la profundidad hay diferencias que sólo se resuelven con tolerancia, paciencia y resignación.

Diego está muy entusiasmado (EFE)

De hecho, hasta horas antes de la presentación en sociedad, el tema de los colaboradores de Diego fue disparador de los primeros roces, cuando aún restan dos años para el mundial.

"Necesito lealtad", afirmó Maradona. Claramente buscando que sus laderos estén convencidos de acompañarlo hasta las últimas consecuencias.

Según se lee, Batista y Brown están indecisos. La cabeza del técnico principal va mas rápido que la realidad misma y en ese fragor sugirió a Mancuso, su amigo y ¿Ruggeri o Brindisi? Con el primero estaba distanciado y sería otro hombre de fuerte personalidad. Miguelito tiene mas rodaje como entrenador y un perfil mas bajo.

Se escucharon voces que difundieron "grandes opiniones". Algunas de ellas consignaron que el conductor principal es quien designa sus colaboradores. Sí, en situación normal si. Pero este no es el caso.

Maradona llegó al representativo nacional por lo que fue como futbolista y lo que es como emblema del fútbol de su país. Hasta aquí nunca había liderado en la vida como supo hacerlo en el campo.

Afortunadamente el 10 hoy está de 10. Pero Julio Grondona sabe que debe rodearlo bien, entre algodones. Al margen de coincidir o no con el primer mandatario de la AFA, queda claro que su intención es que el impacto de la selección argentina no perjudique a Maradona y que, consecuentemente, Diego no perjudique a la selección.

En definitiva este es apenas el primer conflicto a resolver. Apenas el primero.



1 de 3