Un coreano detrás de dos medallas

sábado, 4 de agosto de 2012
04 ago
02:44
AM ET
por Juan Ignacio Ceballos
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Gran mérito para las mujeres en Tiro con Arco

LONDRES -- Lee Wong recordaba bien la frase que había dicho hace años. Seguramente resonaba en su mente, como un molesto reloj despertador. "Ganaremos dos medallas en Londres", se había animado a afirmar frente a las cámaras de Sportscenter, en esta nota de Reportajes Especiales. Entonces, apenas pisó ayer la zona mixta del solemne pero traicionero Lord's Cricket Ground, el entrenador coreano del equipo mexicano de tiro con arco apuntó y disparó.

"Yo comenté que iba a entregar dos medallas en estos Juegos Olímpicos. Y entregó, jaja!".

Wong ríe. Su felicidad es tan plena como curioso es su castellano, cultivado desde que desembarcó en México hace 15 años. Durante tres lustros ha sido el entrenador del equipo tricolor. Ha formado deportistas. Ha transmitido los conocimientos de una especialidad que tiene a Corea del Sur como máxima potencia. Y aquí en Londres se vieron los resultados: plata para Aída Romàn y bronce para Mariana Avitia.

"México ha hecho un gran trabajo, y tienen a un muy buen entrenador" reconoce KiSik Lee, coach del equipo estadounidense. Lee vio cómo en semifinales su representante Khatuna Lorig (5 veces olímpica) perdía la puntería, mientras Mariana Avitia clavaba cuatro 10 consecutivos para asegurarse, a los 18 años, el tercer puesto del podio. A la mexicana, la derrota en semis frente a su compañera Román no la afectó. Mentalidad pura.

"En la semifinal yo quiero un tiempo Aida y un tiempo Mariana. Quiero controlar dos. Pero jueces dijeron: sólo una. Por eso es que Mariana perdió. Necesitaba de mí. Todos mis tiradores, necesito controlar cada flecha. Atrás está mi palabra. Escucha y tiran", dice Wong, sincero y directo en cuanto a su participación en el logro de ambas medallas. O a la hora de hablar de la tercera integrante del equipo mexicano, Alejandra Valencia, quien quedó eliminada en ronda de 16: "Aída y Mariana entrenaban conmigo. Alejandra no trabajaba conmigo. Por eso perdió".

El reconocimiento de Román y Avitia a su entrenador llegó en forma de abrazo, antes y después de la premiación. Ellas le colgaron sus medallas, antes de sacarse una foto con él.

"¿Qué siento? Felicidad. Justicia. Creo que somos uno de los países que más ha trabajado para estas medallas. Hemos estado de sol a sol. Y esto es hacerle justicia a todo lo que hemos hecho", dice Román, de 24 años, quien el día de su plata olímpica se levantó a las 5:30am y de la mejor manera: "como Rocky subiendo las escaleras".

"Mariana, sí podemos ganar. Sí, yo también lo creo", se dijeron una y otra medallista al comenzar una de las jornadas más exitosas en la historia del deporte olímpico mexicano. "Tanto en equipos como en individual podíamos ganar", explica Wong.

Y lo lograron, a pesar del viento cruzado que enloqueció a los atletas, y que convirtió al Lord's Cricket Ground (un escenario venerado para los londinenses) en el principal obstáculo a vencer. "Simplemente no había manera de leer el viento", explicó Lorig.

"Para nosotros este será un templo" dice Román, que casi tres horas después de ganar su medalla de plata, se reencontró con su familia en la puerta de salida de los atletas, sobre la calle Wellington Place.

El reencuentro de Wong con tierras mexicanas, en cambio, será bajo nubes de incertidumbre. El coreano aún no sabe si seguirá al frente del equipo. "Ahora quiero descansar un poquito. Muy cansado. Si CONADE (Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte) y Comité Olìmpico Mexicano pueden arreglar problema, yo sigo trabajando. Si no pueden arreglar, no sigo", dice el entrenador.

Las dos medallas prometidas ya las consiguió. Aunque por presente, potencial y edad de sus pupilos, el tiro con arco de México puede dar aún más en el próximo ciclo olímpico. Wong lo sabe. CONADE y COM también. Sólo les queda dar en el blanco con su próxima decisión.

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Serena hot, la Maldición Xiang y El Messi de los Caballos

martes, 7 de agosto de 2012
07 ago
21:46
PM ET
por Juan Ignacio Ceballos
Serena Williams
ESPNdeportes.comSerena Williams

LONDRES -- Serena Williams tiene planes olímpicos. Después de ganar sus dos oros en singles y dobles, quiere más. Pero como aficionada. "Quiero ir a todos los deportes, porque no he vivido esa experiencia", le dijo hoy al programa Good Morning América, de la cadena estadounidense ABC. Mientras esperaba para el enlace en vivo, la campeona de Londres 2012 trabajaba sus dos teléfonos: tuits y mensajes iban y venían. "Durante los Juegos no tuitee. Hubo atletas que fueron expulsados por escribir algo en twitter, entonces ni siquiera me conecté", dijo. Y para matar el tiempo, la menor de las Williams se animó a posar con el cartel de Nación ESPN: ¿Serena? CALIENTE.

Liu Xiang protagonizó el momento más dramático de la jornada diurna del atletismo. La estrella china de los 110 metros con vallas quedó eliminada de Londres 2012 cuando se tropezó con su primer obstáculo, en los heats. Sus Juegos Olímpicos duraron 10 metros. Tras levantarse del piso, Xiang recorrió la pista apoyando solo un pie, besó la última valla y se fue de la pista ayudado por otros dos atletas. En la zona mixta de prensa, por lo menos medio centenar de periodistas chinos lo aguardaban. Varias cámaras hacían guardia en otra salida. Todos estaban estupefactos. Como en Beijing 2008, la Maldición Liu volvió a golpear.

Greg Louganis
ESPNdeportes.comGreg Louganis y su anillo olímpico

"México tiene una gran escuela, y mucho talento", dijo el legendario Greg Louganis, quizás el mejor clavadista de la historia. Louganis está en Londres como parte de la delegación de Estados Unidos, y busca revivir viejas glorias en esta disciplina para su país. "Siempre me preguntan por el golpe en mi cabeza de Seúl '88. Pero ya no me duele", bromea. En su mano derecha, lleva un original anillo con los aros olímpicos. "También me piden sacarme fotos con él", agrega. Y posa una vez más.

Yelena Isinbayeva tiene un lado histriónico muy marcado. La rusa no pudo conquistar anoche su tercer título olímpico, y solo alcanzó el 3er puesto en el salto con garrocha. "Whaaaat?", le gritó la recordwoman a un periodista local cuando éste le preguntó si se sentía decepcionada. "Yo gané el bronce, y estoy muy contenta por haberlo conseguido", le dijo enojada. Luego, durante la charla con los periodistas rusos, Yelena imitó movimientos con la garrocha, gesticuló, bailó y se movió todo el tiempo. Y en la despedida repartió besos al aire, agitó sus manos y lanzó un sonoro "Spasibo!". Una reina en todo momento.

El Messi de los Caballos
ESPNdeportes.comEl Messi de los Caballos

La selección argentina de fútbol no se clasificó para Londres 2012. Pero Leo Messi vino a los Juegos. O, al menos, un caballo que dicen que es el "Messi de los equinos". El cuadrúpedo se llama Valegro, es montado por la británica Charlotte Dujardin. "Valegro llevó el adiestramiento a otro nivel. Es el Lionel Messi de los caballos", dijo el director del equipo de Gran Bretaña, en declaraciones reproducidas en el London Evening Standard. Hoy el binomio ganó el oro en la competencia por equipos. Valegro, como Messi, ya tiene una presea olímpica dorada.

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Una mañana en la Villa Olímpica

lunes, 6 de agosto de 2012
06 ago
13:21
PM ET
por Juan Ignacio Ceballos

LONDRES -- Imágenes de un lunes cualquiera en las puertas de la Villa Olímpica. Aquí van, con fotos incluidas:

" La tenista británica Laura Robson está a unos pasos de las escaleras mecánicas que conducen al centro comercial Westfield. Ayer se colgó la medalla de plata en el doble mixto, junto a Andy Murray. Y hoy prepara su día de relax: un ejecutivo de adidas le trajo boletos para la sesión nocturna en el Estadio Olímpico, y ella ya disfruta por anticipado.

Laura Robson
ESPNdeportes.comLaura Robson

" El tránsito de nombres conocidos que entran y salen es incesante. Horas después de haber ganado la plata en los 400 metros, la local Christine Ohuruogu camina sola. Sus trenzas siguen intactas. Los clavadistas mexicanos Daniel Islas y Yahel Castillo regresan a la Zona Internacional (un espacio en el cual los atletas comparten escena con periodistas), pensando ya en su competencia de esta noche en el trampolín de 3 metros. La alemana Sabine Lisicki se apura para no perder el transporte que la llevará al centro de la ciudad. Luego de 9 días de competencia, todos se mueven a su propio ritmo. Ya no miran quién está a su lado. Ya son todos partes de un mismo pequeño mundo.

" En la entrada a la Villa, se forma una pequeña fila de atletas que esperan pasar el control de seguridad. Todos ellos aguardan en orden. Parados. Con la sola excepción de Mariana Pajón: la colombiana, que fue abanderada de su país en la ceremonia inaugural, llega montada a su bici BMX blanca y negra. "Compito el miércoles y viernes", cuenta la chica que casi nunca camina, y casi siempre pedalea.

Mariana Pajón
ESPNdeportes.comMariana Pajón

" Martín Jaite y Mariano Zabaleta, capitán y asistente del equipo argentino de tenis, aparecen con caras de cansados. Anoche fue tiempo de festejar del bronce olímpico conseguido por Juan Martín Del Potro. Y hoy por la tarde llegará el momento de partir. Exhaustos, pero contentos.

" Parte del equipo femenino de hockey sobre césped de Nueva Zelanda pide ayuda: ¿cómo ir a Picadilly Circus desde aquí? Con sorpresa, se enteran de que tienen vehículos BMW a su disposición, con chofer. Basta que se acerquen a los carteles que dicen T1, T2 o T3 y lo pidan. "Tu credencial te lo permite, ¿no lo sabías?", le dice un voluntario a una de las jugadoras. "Pero es mejor que tomen el subte, la línea Jubilee, y llegarán más rápido", asiste otra persona de la organización. Viajar en una nave o en metro, esa es la cuestión.

Atletas con bolsas de Beats
ESPNdeportes.comAtletas con bolsas de Beats

" Dicen que hoy hubo estampida en la Villa. Y las consecuencias se ven ahora: decenas de atletas regresan a su alojamiento olímpico con bolsas negras, rojas y con el logo de Beats, los audífonos más cool de la actualidad. Esta empresa está regalando auriculares a quienes se acerquen a su tienda. Y muchos se han tomado la molestia de recorrer 10 estaciones del London Tube, hacer un cambio de línea y luego caminar, a cambio de conseguirlos. Sin pagar los cientos de libras que cuestan. "Las cubanas nos avisaron", dice una atleta colombiana, mientras le explica a una compañera, mapa en mano, cómo llegar a la tierra prometida.

" Y para terminar, el sudafricano Oscar Pistorius nunca apareció. La entrevista con ESPN fue postergarda una vez, postergada una vez más, y luego cancelada. A cambio, hubo tiempo para sentarse y ver el Planeta Olímpico pasar. Al menos por un par de horas.

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Dormía en el piso; ahora es medalla de plata olímpica

lunes, 6 de agosto de 2012
06 ago
05:19
AM ET
por Juan Ignacio Ceballos
Barrondo
Getty Images Barrondo hizo historia para Guatemala en Londres

LONDRES -- Llueve en esta mañana de domingo en Londres, y esto es normal. Erick Barrondo García se despierta en el edificio 2 de la Villa Olímpica con una medalla de plata al alcance su mano. Y ello puede ser cualquier cosa, menos "normal".

Hace 15 horas Barrondo le regaló a su país, Guatemala, el primer podio en la historia de los Juegos. Lo hizo en la prueba de marcha, 20 kilómetros, en uno de los resultados más impactantes que recuerde el deporte latinoamericano en este siglo. Erick, sin embargo, no hizo más que extender una tradición de grandes marchistas provenientes de esta región que han conquistado preseas olímpicas. Desde los mexicanos José Pedraza, Daniel Bautista, Ernesto Canto, Raúl González, Bernardo Segura, Carlos Mercenario, Noé Hernández, Joel Sánchez. Hasta el ecuatoriano Jefferson Pérez, oro en Atlanta '96 y plata en Beijing 2008.

Y esa historia está íntimamente conectada con la de Barrondo.

"Este es mi niño", dice Lino Medina Martín, entrenador de Erick, puertas afuera de la Villa. Y lo besa en la cabeza. Medina ha sido el motor del logro de Barrondo, a pesar de que apenas llevan escasos tres años trabajando juntos. El maestro cubano es también el punto de unión entre su atleta y los anteriores medallistas olímpicos de América Latina.

"Yo trabajé con Jefferson Pérez, y aprendí de los mexicanos", explica Medina, quien llegó a Guatemala en 2010, tras más de 5 años de trabajo y convencimiento por parte de los dirigentes locales. "Cuando vine, después de los Juegos Centroamericanos de Mayagüez 2009, Erick era un chamaquito. Pero tenía lo que yo busco para trabajar con un atleta: disposición. No tamaño o estructura ósea. Entrega para el trabajo. Lo demás lo arreglo yo".

Medina llegó a Guatemala luego de un lustro en El Salvador. Su legado en tierras salvadoreñas fue el oro de Cristina López en los Juegos Panamericanos de 2007. Luego desembarcó en Colombia, y allí sentó las bases para que la local Sandra Lorena Arenas llegara al bronce en el Mundial Junior 2012. Pero tenía pendiente guiar a uno de sus alumnos en Juegos Olímpicos, algo que se le negó en Beijing 2008 por el embarazo de López.

"Cuando llegué a Guatemala, viví momentos muy duros. No tenía contrato firmado. No recibí paga durante tres meses. Y Erick no tenía lugar donde concentrar. Dormía en el piso de mi casa y comíamos lo que teníamos", cuenta Medina. Sin embargo, a pesar de las limitaciones, el trabajo comenzó a dar frutos inmediatos.

"Mi anhelo era ir los Juegos de Rio 2016. Yo decía: a Londres no llego. Pero con el profe hubo un cambio de mente", cuenta Barrondo. "Vas a ir a Londres, me decía. Y yo comencé a creerle".

La confianza de Erick hacia Medina creció luego del impacto que Guatemala generó en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011. Allí, la marcha guatemalteca ganó 4 medallas (incluyendo oro de Barrondo en los 20km). Un hecho sin precedentes. Y luego de esos logros, todo cambió. El equipo olímpico hizo base en la zona montañosa de Chela. Luego realizó un campamento de 26 días en la altura de Sierra Nevada, España. Y llegó aquí a Londres en silencio, pero con altas expectativas.

"Antes de la competencia, yo le dije a Erick que podíamos ganar una medalla, porque nos preparamos para ello", dice Medina". Su pupilo le pidió a cambio una cosa: que el entrenador se ubicara en algún lugar visible del circuito, para que pudieran hacer contacto. Entonces, desde la zona de prensa, Medina fue guiando la competencia de Barrondo. Y le dio la indicación clave, luego de que el guatemalteco recibiera su segunda amonestación en el kilómetro 14: "Busca la medalla y asegúrala".

"Podríamos haber ido por el oro. Y al chino le ganábamos. Pero era arriesgado. Y era importante también conseguir esta primera medalla para el país", razona Medina.

Luego de la premiación en The Mall, con el Palacio de Buckingham al fondo, no hubo festejo desatado para Barrondo. Todo lo contrario. Le tocó baño en la tina de hielo, y cena en la Villa Olímpica. Hoy domingo es día de entrenamiento para el flamante subcampeón olímpico. La marcha de los 50 kilómetros lo espera el próximo sábado. Tanto él como Jamy Franco y Mayra Herrera, en la prueba femenina, aspiran a luchar adelante.

"Espero tener los mismos resultados con las muchachitas", dice Medina. "El profe dice que soy mejor en los 20 kilómetros, pero a mí me gustan más los 50", aclara Erick, mientras un coleccionista de firmas le pide autógrafos que luego revenderá.

Medina no reconoce secretos. Habla, en cambio, de estudio, preparación, sacrificio, tiempo de entrenamiento. Y fe. "Dios, yo soy el ayudante de él. Me mueve la fe en Dios, y luego la fe de ellos".

Barrondo es más pragmático. Pero su frase para explicar esta medalla de plata es digna de recordar: "A nosotros jamás nos despertó el sol. Cada día, lo fuimos a buscar. Y lo encontramos. Esto es para toda la vida".

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El ejemplo de Paola Espinosa

martes, 31 de julio de 2012
31 jul
22:03
PM ET
por Juan Ignacio Ceballos
Clavados Sincro Paola y AlejandraEFEPaola vuelve al podio en unos Juegos Olímpicos. Orozco tiene su primera experiencia.

Sumergida en el jacuzzi del Centro Acuático, luego de un segundo clavado que no les permitía abandonar el poco alentador 7mo puesto, Paola Espinosa miró a su compañera Alejandra Orozco y le dijo: "Ahora comienza todo. Para esto vinimos". Media hora después, la tarea había concluido como ellas lo planearon: con una medalla de plata colgando de sus cuellos, y con la confirmación de que el presente y el futuro de los clavados mexicanos, aquí en Londres, está perfectamente sincronizado.

Espinosa y Orozco representan los dos extremos de una especialidad que le ha aportado a México 12 medallas en su historia olímpica. Los clavados son el deporte que más éxitos le ha dado a este país en los Juegos, junto con el boxeo. Pero a diferencia del pugilismo, que no gana una medalla desde Sydney 2000, los especialistas mexicanos en el arte de tirarse al agua engrandecen su fama y fortalecen una sensación: detrás de China, México se perfila como segunda potencia de saltos ornamentales.

Y garantiza un recambio que permite vislumbrar más éxitos.

Hoy, sobre el podio ubicado en el extremo norte del Centro Acuático, festejaron juntas la mejor clavadista mexicana de todos los tiempos (Espinosa) y la segunda deportista más joven de este país en ganar una presea olímpica (Orozco). La pareja se conformó hace apenas ocho meses. Pero eso no fue impedimento para que México sumara su segunda plata en clavados, en días consecutivos.

Nada como el talento y el entendimiento para suplir la falta de tiempo.

"Fue acertado hacer pareja con Ale. Ella es muy pequeña de edad, pero con sueños de grande y una mentalidad de mayor", explicaba Espinosa en la conferencia de prensa posterior a la prueba, cuando ya todo había terminado. "Ella no dejaba de reírse durante toda la prueba, y estuvo muy contenta en la pileta. Eso hizo que nos sintiéramos más relajadas".

En realidad, ese fue un aporte menor, comparado al ejemplo que Paola le transmitió a Alejandra día tras día, entrenamiento tras entrenamiento. "Ella es mi ídola", dice Orozco. Una ídola que enseña, guía, marca el camino y sigue ganando. "México tiene tradición, pero antes solo había hombres", acota Espinosa. "A mí me tocó abrir puertas como clavadista mujer para esta generación. Y ahora estoy orgullosa de darles la mano a las que vienen detrás para que salgan adelante y que sean mejores que yo".

Paola es testimonio del efecto multiplicador que puede tener una figura deportiva. Sus 10 medallas en Juegos Panamericanos; su título mundial en la plataforma individual, en 2009; y su bronce olímpico en Beijing 2008, alentaron a una nueva generación a intentar ser como ella. Orozco, de 15 años, forma parte de esta nueva camada. Carolina Valencia, también de 15 y quien participará aquí en plataforma individual, es otra.

"Clavados México ha demostrado que puede renovar generaciones, y eso es importantísimo", dice el ex medallista olímpico Fernando Platas. "La apuesta de Orozco fue acertada, y ella demostró que tenía el potencial para estar aquí", puntualizó el dominicano Cesar Henderson, coach del equipo canadiense de clavados sincronizados que hoy se quedó con el bronce.

En la noche londinense, Espinosa y Orozco también festejaron juntas su logro plateado. Acompañadas por sus familias, cenaron en el restaurant mexicano Wahaca, pegado al Parque Olímpico. Ya en la sobremesa, mientras Alejandra reía, Paola le tocaba su cabeza, como si fuera su hermana mayor. Agradeciendo quizás la cajita decorativa que Ale hizo con sus manos en México, antes de viajar, y que trajo escondida en su equipaje para regalarle a su compañera en el día de su cumpleaños 26. Hoy.

"Fue un día distinto, desde el comienzo", reconoce Espinosa. "Fue emocionante hacer pareja con ella. Es una campeona. Tengo mucho para aprenderle", dice Orozco. El cambio de generación se está llevando a cabo en Londres, mientras que las medallas siguen llegando. ¿El motivo? Henderson, rival y admirador, lo tiene claro: "México ama los clavados". Y tiene ídolos que son espejo para quienes vienen detrás.

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Una mañana con Jessica Ennis, la Golden Girl británica de Londres 2012

sábado, 4 de agosto de 2012
04 ago
10:19
AM ET
por Juan Ignacio Ceballos
GettyEnnis es la princesa de Gran Bretaña

LONDRES -- No alcanzan los ojos en esta mañana de sàbado olímpico: heats de 100 metros con Usaín Bolt haciendo su presentación en Londres 2012; Yelena Isinbayeva buscando ir màs arriba que nadie en la clasificación de salto con garrocha; preliminares en varias competencias; y ella, Jessica Ennis, en el heptatlón.

Quizás por eso, a las 10 de la mañana, lejos del centro turìstico de Londres, 80 mil personas llenan el estadio para una jornada diurna de atletismo que reparte cero medallas. Pero que ofrece a Jess, la cara más visible, marketinera y poderosa del deporte femenino britànico.

A los 26 años, Ennis ya ha sido campeona en los Mundiales Outdoor 2009 e indoor 2010. Hija de padre jamaicano y madre inglesa, viene de perder sus títulos en 2011 y 2012. Pero parte como favorita en el heptatlon olímpico.

Y hoy capta toda la atención.

Son las 10:35am y en la corredera de salto en largo Hanna Melnychenko acelera rumbo a la tabla de pique. La ucraniana no termina de salir de la arena cuando el estadio explota. Ennis ha sido anunciada. "Go Jess!!", gritan desde cada rincón. El aplauso acompasado crece como tsunami. Ahora es una gran campana de 160 mil palmas. Y luego, un estruendo.

La número 1856 vuela poco. 5,95 metros, lejos de sus mejores registros. Inmediatamente se pega a la tribuna, y recibe indicaciones de su coach Toni Minichiello. Es la rutina de cada decatleta en esta 5ta prueba de 7 previstas. Todas parecen hacer lo mismo. Y lucen similar: cuerpos perfectos, el balance ideal entre extremidades poderosas y troncos ligeros. Abdominales de màrmol. Glúteos que derrotan a la gravedad. Hombros redondeados. Y caras de Texas Hold'Em.

En esta Olimpia del Siglo XXI, Ennis es Nike, la diosa griega de la victoria. Su imagen (siempre en indumentaria Adidas, qué contradicción) empapela todo Londres. Un afiche gigantesco, casi como media cancha de futbol, decora la entrada al centro comercial Westfield y al Parque Olímpico. En él, Jessica camina al frente de los Alfa britànicos de estos Juegos. En cuanto a repercusión, Ennis está por encima de la nadadora Becky Adlington y la ciclista Vicky Pendleton, las otras estrellas femeninas de la delegación local. Es la reina del Buckingham del Este Londinense, el gigantesco ovni llamado Estadio Olìmpico.

¿Pero merece Ennis toda esta atención?

"Ella es la mejor atleta del mundo. Y está en mejor estado que nadie", dice Jackie Joyner Kersee, la máxima leyenda del decatlón. "Jessica lo tiene todo. Es la cara de su país, y me pone contenta que ocurra eso con una atleta de multi-evento. Ella es la deportista a vencer en su competencia. Ennis superó lesiones, una cirugía la dejó afuera de los últimos Juegos, y éste es su momento".

Su palmarés es menos destacado que el de el Bolt, Powell o Isinbayeva, con quienes hoy comparte escenario. Su historia es menos emocionante que la del sudafricano Oscar Pistorius, quien en estos momentos deja huella por la pista de Stratford con sus prótesis de fibra de carbono, para terminar segundo en su heat de 400 metros.

Pero Ennis es portada de los periódicos britànicos. La llaman la Golden Girl. Es la heredera de Daley Thompson, el màs grande decatleta que el mundo haya conocido. Es la síntesis de la perfección.

"Comentarios sobre una medalla dorada han sido inevitables. Desde los cajeros del supermercado hasta señoras mayores por la calle, todos quieren colgar la presea alrededor de su cuello", publicó The Guardian sobre Ennis. Hay presión sobre la Chica del Póster. Pero de eso se trata ser olímpico en casa. De evitar la maldicion Liu Xiang, el máximo ídolo chino que no pudo brillar en Beijing 2008. Y convertir el aliento en la mejor bebida energizante.

Viene su segundo intento en el salto en largo. 25 fotógrafos y sus lentes gigantes la esperan al final de la fosa de arena. Jessica camina impaciente por la corredera. Espera al final del quinto heat de 400 metros. La anuncian y el estadio explota. Brinca a la arena, y este elefante de estadio hace sonar su trompa. El juez en la tabla de pique levanta la bandera blanca, avisando que el salto fue válido, y hay otra marea de aullidos. Y cuando el tablero Omega señala la marca de 6,40 metros, ella salta con sus brazos al aire, el público se despega como resorte de sus asientos, y las banderas del Imperio comienzan a agitarse. No es futbol. No es Wembley. Es atletismo. Decatlón. Es Jessica Ennis, my god.

"En las competencias previas a los Juegos tuve buen nivel, pero todo será diferentes en Londres" reconociò la britànica de Sheffield antes de llegar a la capital inglesa. "Tener ese aliento masivo me darà mucho, y me ayudará en mi performance", anticipó. Y aquí, en el segundo día del heptatlòn olímpico, lo està confirmando.

Ya es casi mediodía, y Jessica viene para su último intento en salto en largo. Está segunda en este quinto evento, detràs de la rusa Tatyana Chernova, quien le quitó el título mundial en Daegu y la relegó al segundo escalòn del podio. La rutina de atleta y público se repite. Y el triple expresso de aliento la lleva a volar. Su nueva marca es 6 metros y 48 centímetros, que le permitirán sumar 1001 puntos y fortalecerse en el liderato global.

Camino a vestidores, Ennis es perseguida por dos cámaras de TV. La graban, aunque ella solo camine. No la abandonarán hasta la boca del tùnel. Testimonian cómo el publico se pone de pie a su paso. Y la esperarán hasta que vuelva a aparecer, ahora para el lanzamiento de jabalina.

El título de mejor atleta del mundo está en juego. Se definirá esta noche, con los 800 metros. Ennis lo quiere. Pero los britànicos parecen quererla aún más a ella. Ya es la Princesa de los Juegos. Es la escultura humana que por ahora no se quiebra. Se lustra. Y brilla más. Estos son sus olímpicos. Tienen que serlo. Entonces, mientras esperamos el final de la historia, nada mejor que ponerse en ànimo british.

Keep Calm. And #GoJess.

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