Del Salón de la Fama al Salón de la Infamia
jueves, 7 de febrero de 2013
07 feb
14:16
PM ET
MexsportNo era difícil adivinar qué ocurriría. Seleccionó mal sus refuerzos: Tamudo, Nery Castillo, Paulo da Silva, llegaron a engrosar la nómina y a adelgazar las realidades del equipo.
Aparte, Hugo es un motivador, pero de corto lenguaje, de insuficiente cultura, que piensa que su verbo limitado y su pasado, bastan para generar impacto en el escéptico auditorio, que ya nos e conforma con la Doctrina del Yoísmo y el Autoelogio. Hugo sufre para organizar equipos, organizar alineaciones, determinar cambios y sus dos títulos con Pumas, tenían precisamente a su Mecenas, fracasando en Pumas: Mario Carrillo. No olvidemos que cuando dirigía a la selección nacional, en Almería y ahora en Pachuca, el Pentapichichi se refería a los jugadores por su número en la espalda, porque no conocía el nombre de todos sus dirigidos. Incluso en el Tri Olímpico, dos jugadores cambiaron su camiseta para jugarle una broma y confundió al defensa con el delantero, hasta que Sergio Egea lo corrigió. Ya desde entonces, no había respeto por el DT, aunque la figura del futbolista, esa, sigue teniendo un espacio aparte en el Santuario del Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Hugo no se actualiza, no estudia, no va a los estadios, no ve futbol in situ cuando se encuentra sin equipo por dirigir. Queda claro que esta peripecia con Pachuca es el Waterloo del Pentapichichi, a menos que en el futuro pueda aliarse nuevamente con Carrillo, y que éste, desde las sombras, lo ponga de nuevo en la luz. Pero Hugo no se merecía esa transición: que el martes lo utilizaran burdamente dentro del Salón de la Fama y este jueves lo expulsaran al Salón de la Infamia. Llega Gabriel Caballero. Sabe las condiciones. Él dirige, pero no manda. Fassi y Chucho meterán las manos en el equipo. Comentarios
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