Francisco Rodríguez
Dennis Grombkowski/Getty ImagesEl Maza nació en la casa de las Chivas, y llegar al América provocó críticas de los medios
LOS ÁNGELES -- Satanizado por aficionados de Chivas, visto con recelo por los americanistas, Maza Rodríguez llega al Nido de Coapa.

Para unos es indigno que emigre de la incubadora rojiblanca a la familia azulcrema, y los americanistas se sienten heridos por tener que satisfacer sus necesidades recurriendo a la ubre más odiada por ellos.

Hay un tercer grupo que considera traicionera la transición de un chiva, con peregrinar por Holanda y Alemania, para recalar en el Nido.

Los más violentos se desgarran las vestiduras y dicen que la lealtad, la fidelidad, el amor a la cuna y la camiseta se han visto mancillados en su esencia y pureza por esa decisión del Maza. A estos los clasifico simplemente como sepulcros blanqueados.

En lo futbolístico, ¿quién necesita más de quién? ¿América del Maza o Maza del América? Terminó siendo un matrimonio perfecto certificado con el juez supremo del profesionalismo: el dólar, o mejor dicho, 3 millones de ellos por año para el jugador.

América tiene equipo para ser campeón. Y tiene la urgencia, la necesidad, el compromiso, la desesperación y la obligación de serlo.

De hecho, más allá de la forma en que se fortalece el Cruz Azul con Teófilo Gutiérrez y Nicolás Bertolo, o de las diez adiciones desesperadas del Pachuca, América debe tener no sólo el plantel más caro, sino tal vez el más armonioso del torneo mexicano, porque además su eventual cuadro titular está conformado, con algunas excepciones, por seleccionados o exseleccionados nacionales, de sus respectivos países.

Con Maza Rodríguez, América puede darse el lujo de colocar a tres excelentes centrales en el fondo en el Clausura 2013, o simplemente reintegrar a su posición natural, original, al mejor medio de contención mexicano, Diego Reyes, de quien dispondrá sólo este torneo antes de cederlo al Porto.

Nadie puede negar que el mazatleco ha evolucionado en Europa. No sólo es un mejor defensa, es también un jugador más completo. Aprendió a sacarle provecho a las bondades de su físico y dejó de ser aquel sabueso tosco, atrabancado, aunque, quede claro, tampoco es un exquisito con el balón, pero incluso su juego aéreo es más poderoso.

Por eso, puede aseverarse que América adquiere un equilibrio fascinante, en espera, solamente, de que Oswaldito Martínez y Hobbit Bermúdez cumplan, que estén a la altura de su compromiso, porque Chucho y Chicho, es decir, Benítez y Mina, deberán ser la mejor dupla goleadora del torneo.

Pero debe quedar claro: América ya era un equipo candidato al título antes de la llegada del Maza, y éste llega a apuntalar esa posibilidad, especialmente porque el equipo ha pisado ya dos semifinales consecutivas y tiene un entrenador con cicatrices en esas lides, aunque sin título.

¿Qué si se rompió el encanto de esa Novela Rosa del Romanticismo futbolero porque un jugador chiva de cuna llega como el refuerzo más importante del torneo al Nido?

Partamos de principios irrefutables, algunos a favor y otros en contra del jugador.

1.- Es su carrera. Si América le va a pagar 3 millones de dólares por año, y Chivas no quiso hacerlo, habría sido un atentado contra la salud financiera de su familia el sacrificar ingresos porque además, el Guadalajara sí puede pagarle esa fortuna, pero Jorge Vergara decidió no hacerlo.

2.- ¿Síndrome de Jamaicón? Puede ser. Amigos, costumbres, idioma, familia, gastronomía, querencias, hábitat. El ser humano es un animal disfuncional que siempre añora terruños, y al Maza le ofreció el América un paquete completo, y si después de transitar por Europa, con el enriquecimiento que ello significa, el Maza decide regresar, está en su pleno derecho. Funesto habría sido excursionar por Europa y no haber mejorado en todos sentidos, lo que no ocurre en este caso.

3.- Dice Miguel Herrera que esa polémica pasional sobre las raíces rojiblancas del Maza, es producto de los medios. Hay que entender al Piojo: militó en clubes de pacotilla, y su cuna fue un equipo despreciado en su terruño, ninguneado, gris, opaco, segundón, cuya mayor repercusión fue una indiferencia plena, como los Tecos. Es decir, Herrera habla de algo que no sabe, que no entiende y que no siente, tan es así, que al llegar a las Águilas se olvidó de la serie de acusaciones de fraude arbitral que en su momento hizo contra su actual patrón. ¿Doble moral o amnesia plena?

4.- Y en la Fecha 12, en el Omnilife, ya se podrá saber a plenitud si América y Maza acertaron con su repatriación, o si Chivas hizo lo correcto al no abrir las puertas al Hijo Pródigo, y por el contrario enviarlo a la fortaleza enemiga.

Por eso, insisto, toda este dispendio hormonal y neuronal sobre si hay una traición del defensa central, no tiene ningún peso ante el tema supremo: América es el equipo mejor armado para ser campeón. Y no serlo, será un fracaso que arrastrará en su naufragio hasta este anecdotario sobre si el Maza es o no un Judas.