Javier AquinoMexsportJavier Aquino decidió irse la Segunda División de España.
LOS ÁNGELES -- Javier Aquino elige un Submarino para escalar el Everest. ¿Una locura? A los 23 años y con su talento sería una locura no intentarlo.

Aquino firma con el Villarreal, que pasa penurias en la Segunda División de España. Necesita un atacante con el corte del versátil jugador de Cruz Azul.

Marcelino Toral lo puso en la lista en diciembre de 2012. El 7 de enero se generó la indiscreción: la tripulación del Submarino Amarillo envió observadores.

El fin de semana ante el Puebla, se despejaron las dudas. Aquino tiene las condiciones que ya había desbordado en los JJOO de Londres y en pasajes con Cruz Azul, a pesar de que Enrique Meza, en el afán de llevarlo, le tenía la correa en el pescuezo. Pero Memo Vázquez lo condecoró con su confianza.

¿Hicieron bien o mal Cruz Azul y Aquino en ajustar ese contrato por tres temporadas y media con el Submarino Amarillo?

Los seguidores de La Máquina se desgarran las vestiduras: les quitan una piedra angular de sus renacidas ilusiones de título.

Lo cierto es que Cruz Azul tuvo un acto loable bendiciendo al jugador, y el futbolista, insisto, a los 23 años, tiene el derecho de, diría Juan Luis Guerra, "cruzar el Niágara en bicicleta", o en su caso, intentar escalar el Everest en un Submarino.

¿Es mejor la Segunda División de España que la Liga 'MuyEquis'? No, al menos para las facultades de Aquino, que puede ir creciendo conforme a su propio temperamento, compromiso y capacidad.

No hay que perder de vista una gran verdad: los buscadores de talentos en Europa van a la Segunda División de España. En Primera no hay que descubrir nada. Aquino tiene una vitrina inmejorable.

Ojo: hay aspectos colaterales a tomar en cuenta.

1.- Aquino llegará con las exigencias que marcan a un jugador extranjero, que llega como refuerzo, que aparece con el maravilloso bagaje olímpico de oro, y que además despierta expectativas y expectaciones entre la afición del Villarreal.

2.- Visto en frío, de manera inmediata, con el cambio de escenario y de exigencias de Cruz Azul a Villarreal, el reto para Aquino, más allá de lo futbolístico, es mucho más fuerte. Él podía seguir en Cruz Azul, con un sitio seguro, un sueldo seguro, un futuro seguro, cercano a la selección mexicana, y vivir en un entorno perfecto.

3.- Y es curioso: si los jugadores no salen a cruzadas como esta de Aquino, son unos mediocres, taciturnos, conformistas y aburguesados. Pero si Aquino se plantea un desafío, una proeza a sí mismo, para empezar desde cero, en condiciones neutras o adversas, es un loco, un tarado, un alucinado.

4.- A ese reto, que debe asimilar rápidamente sin marcarse obsesiones, tiene una ventaja: su pareja, una chica irlandesa, será un inmediato apoyo en un mundo diferente y que seguramente le ayudará a una fácil adaptación, y eso, hemos visto, fue un punto de crisis para Pablo Barrera y Efraín Juárez.

Creo que a Javier Aquino hay que respetarle y admirarle cualquier sacrificio o inconveniente que acepte confrontar.

Ojo: hay quienes ven esto como cumplir el sueño de jugar en Europa, y es mejor que recuerden las palabras de Aquino hace unas semanas en Raza Deportiva de ESPNDeportes Radio. "No quiero ir a Europa por ir, quiero ir a Europa a triunfar". Hoy reclama su derecho y nadie tiene derecho a sentirse profeta o visionario para desengañarlo.

Recordemos algo: Noé no empezó a construir el Arca sino hasta que tuvo la certeza de que iba a llover. Igual los tiempos de Aquino sólo él mismo los conoce.

Voy a retomar una frase genial del cineasta Alejandro Jodorowsky: "Los pájaros que nacen en jaula creen que volar es una enfermedad".

Que quienes gustan de nacer, crecer y morir en su jaula esperen a que Aquino demuestre si su propósito es cordura o una enfermedad.