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Actualizado: 27 de junio de 2011, 15:23 EDT

Se baja del carro de victoria

Chepo de la Torre echa a un lado la Copa Oro y piensa en las lecciones aprendidas

Rafa Ramos Por Rafa Ramos
ESPNDeportesLosAngeles.com
Archivo

Getty ImagesJosé Manuel de la Torre quiere implementar las lecciones aprendidas en Copa Oro
LOS ÁNGELES -- No basta saberlo: hay que ejercerlo, y saber ejercerlo bien.

Chepo de la Torre asume que debe ser el último en subirse al carro de la victoria... y también que debe ser el primero en bajarse de él.

"Ya pasó. Se ganó, ya no podemos hacer nada sobre eso, sino dedicarnos a lo que viene, aprovechar lo que ya pasó para seguir mejorando, corregir, se mejores en todos los aspectos porque aspiramos a estar en el Mundial", indica a través de ESPNDeportesRadio.

La euforia es un pasajero peligroso y la mesura, lo exhibe el Chepo, es mejor consejero y copiloto.

La sonrisa aún no se borra de los rostros mexicanos: ni de los de los más de 110 millones que habitan en su cuna, ni de los cerca de 30 que añoran esa cuna desde los Estados Unidos, pero a pesar de la sonrisa tatuada, casi cicatrizada, porque puede tener un par años de vida natural, José Manuel Chepo de la Torre ya ve al futuro sin ceder ni ser seducido a los guiños de un pasado que aún goza de cabal salud en los tendederos festivos de los medios y de las charlas futboleras, para bien... o para mal.

MOMENTOS DE REFLEXIÓN

Chepo de la Torre charla con Raza Deportiva de ESPNDeportesRadio. Hace una pausa en la sesión matinal de ejercicio. Toma un respiro el cuerpo para dejar sin respiro la mente en el alud de preguntas sobre cómo fue, como es y cómo será el entorno de esta selección mexicana que ganó un torneo de poca monta, como la Copa Oro, pero para poder acudir a un torneo de élite como la Copa Confederaciones y sosteniendo además en la mano la zalea de ese enemigo que la tribuna mexicana, en su infinito circo romano, pide la cabeza sin titubeos y sin piedad, cada que se puede, y últimamente, se ha podido tan poco.

"Nos encontramos un gol por descuido en la marca, cuando ni siquiera habían llegado. Queda clara la fuerza y la virtud del equipo, en esa paciencia para emparejar el marcador, porque de haber caído en la desesperación habrían hecho daño de nuevo EEUU, es una virtud que tienen no sólo en el futbol sino en todos los deportes, y ene se aspecto, México estuvo bien concentrado y llegaron esos goles que nos permitió emparejar primero y después buscar la remontada".

CONVENCIDOS Y COMPROMETIDOS

Se le hace referencia de cómo, en especial ante Estados Unidos, en otras selecciones, cuando México se veía abajo, había un espectáculo de desconcierto en el Tri: los jugadores mirándose entre sí, volteando a la banca, con ese rictus desesperado de: ¿Y ahora qué?, algo que no ocurrió en la final de la Copa Oro, a pesar de que el 0-2 al minuto 22, olía a incienso.

"No me gusta comparar a esta selección con otras. Tengo claro que este grupo sabía lo que tenía que hacer, independientemente de cómo fuera el marcador, debía mantener serenidad y seguridad en lo que estaban haciendo, y así lo manifestaron en la cancha. No sólo con Estados Unidos, sino también en otros partidos en los que no entraba la pelota. O contra Guatemala, que estuvimos abajo y nos complicaron mucho. Insistieron bajo los recursos que se tienen, para emparejar y darle vuelta al marcador, eso me agradó mucho, que no nos desconcentramos de lo que sabemos hacer ni de explotar nuestras cualidades", añadió Chepo de la Torre.

"Hicimos un buen torneo, ganamos bien, superamos a los rivales, ganamos el pase a una Confederaciones que es el preámbulo al Mundial. Pero vienen torneos importantes por delante y una eliminatoria y queremos ganar cada una de las competencias", explica.

Se mantiene más allá de los extremos propios que provocan los destinos extremos de cada competencia, como son la victoria y la derrota, y prefiere el justo medio, para sobrevivir a los oleajes exitistas y no caer en las fosas del derrotismo, y como ejemplo, no cae en las provocaciones de que venció a la peor versión de EEUU en las últimas eras, o que paso por encima de selecciones de bajo nivel.

"Es la competencia más importante de la Concacaf. Los adversarios fueron dignos luchando cada uno con sus posibilidades y argumentos. No me meto en complicaciones. Cuando pierdes demeritan, cuando ganas exageran. Ningún extremo, mejor estar tranquilo. Sabíamos que era importante ganar este torneo por su importancia para México y dedicarnos ahora al trabajo con jugadores jóvenes", explica.

OPERACIÓN RESCATE... GIO Y VELA

Como promesa de campaña, no electoral, pero sí de consolidación, Chepo de la Torre había hablado de recuperar a los jugadores que deambulaban, sin destino fijo ni seguro, por las bancas de equipos europeos.

La atención se centraba en dos: Giovani dos Santos y Carlos Vela. El segundo gana espacios en los medios mexicanos por la gira incansable, imperturbable, por los tugurios de moda, bajo el auspicio de sus vacaciones y la incautación del Arsenal para que no jugara la Copa América.

Pero, con el primero, que, justo exponerlo, fue uno de los tres mejores jugadores del Tri en Sudáfrica 2010 y en la eliminatoria previa, las evidencias de resurrección se fueron plasmando en la Copa Oro, hasta que su ópera prima llegó en el 4-2 que sentenció el linchamiento de Estados Unidos en la final de la Copa Oro.

Chepo no usa la palabra rescate para hablar de Giovani, porque, establece, simplemente se le entregaron los elementos necesarios para que alcanzara su nivel de rendimiento conforme lo requería de él, el grupo entero.

"No lo veo como rescate, lo veo como aprovechar las cualidades de cada uno de ellos en función del equipo, eso es para mí es lo importante. Puede haber jugadores con mucho talento, con mucha capacidad, pero necesitan de sus compañeros para hacer valer sus condiciones. Todos han puesto lo mejor de ellos en favor del grupo y eso es lo que lo ha fortalecido", explica el Chepo de la Torre.

DESCLEMBUTORIZACIÓN DEL TRI

Chepo de la Torre reconoce el momento difícil cuando se le notificó al grupo que cinco jugadores serían separados del plantel por dar positivo de Clembuterol, por los efectos presumiblemente devastadores en aspectos mentales, anímicos, futbolísticos y afectivos.

Con el anuncio, el fantasma de una sanción quedó flotando sobre Guillermo Ochoa, Maza Rodríguez, Édgar Dueñas, Hobbit Bermúdez y Sinha, y el riesgo se podía extender incluso a la competencia directa.

¿Cómo manejo la tormenta en plena exigencia de ganar el torneo? Chepo lo explica.

"Es indudable que cuando se da la noticia todos estábamos consternados. Todos conocemos a esos cinco compañeros, no caben dudas sobre su integridad, por eso están en selección mexicana. Ellos fueron víctimas de una circunstancia (contaminación por Clembuterol) que se vive en la sociedad mexicana. Se está armando el expediente para demostrar su inocencia porque hay todos los elementos. Todo esto estaba fuera de nuestras manos, pero lo que sí estaba en nuestras manos era seguirnos preparando, con los elementos que tuviéramos, con nuestras circunstancias, adaptarnos rápido, sin quejas, sin pretextos absolutamente de nada", comentó el entrenador de la selección mexicana

Simplemente son diferentes, porque son diferentes entrenadores, diferentes jugadores, diferentes circunstancias, y las comparaciones de esta selección con otras no caben.

-- José "Chepo" de la Torre
"Y aparte este grupo tiene mucha calidad, mucha capacidad, como para escudarse en cualquier cosa del entorno. Eso fue lo primordial para que todos entendieran y estuvieran conscientes de lo que teníamos que hacer y no dejar de prepararnos y estar claros en los objetivos del próximo rival en cvada partido que se nos iba presentando", explicó Chepo.

Cuando México acude al ceremonial de coronación, ese que tanta bilis derramada ocasionó al portero de EEUU, Tim Howard, las camisetas verdes que alardeaban del campeonato conseguido, a la altura del corazón aparecía un "5" en referencia directa a los suspendidos por positivo de Clembuterol, y Chepo reconoce que es un mensaje de solidaridad que no sólo cubre a los que estuvieron, sino a los que están y a los que pretenden estar con el Tri.

"Era un mensaje solidario con ellos. Siempre hemos estado apoyándolos moralmente, y ellos estuvieron siempre al tanto y atentos de cómo íbamos en la competencia, manteniendo esa línea de unión aunque no estuvieran con nosotros directamente", agregó.

¿UN GRUPO MEJOR?... 'DIFERENTE'

En la caravana de elogios que acompañan a esta selección que, reconoce el Chepo, cumplió una tearea que le correspondía ganar la Copa Oro, el torneo estelar de la Concacaf, y nada más, en ese desfile, surgen confetis triunfalistas al señalar a este grupo como el mejor en la historia de poco prestigio del futbol mexicano.

De la Torre lo puntualiza bajo su óptica: "No es que sea mejor o peor (esta generación de futbolistas). Simplemente son diferentes, porque son diferentes entrenadores, diferentes jugadores, diferentes circunstancias, y las comparaciones de esta selección con otras no caben. Por eso me mantengo al margen de lo que ha pasado con otras selecciones. Es diferentes, es nuestra realidad, es lo que estamos viviendo y tratamos de aprovecharlo al máximo", subraya Chepo de la Torre.

Queda claro pues, que el Chepo sabe la lección puntual de su momento: debe ser el último en subirse al carro de la victoria en la Copa Oro y debe ser el primero en bajarse de él, porque además, aguarda otro reto, en el que, explica, pasará de ser entrenador en jefe a entrenador con "jefe", al agregarse como auxiliar de Luis Fernando Tena con la selección mexicana que acude a la Copa América.


Rafa Ramos es columnista de ESPNDeportesLosAngeles.com, conductor de Raza Deportiva en ESPN Deportes Radio y panelista del programa Juego Cruzado. Ha cubierto seis Copas Mundiales para diferentes medios escritos y electrónicos. Durante 11 años fue columnista y reportero en el Diario La Opinión de Los Ángeles. Síguelo en Twitter: RafaRamosESPN. Consulta su archivo de columnas.