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Actualizado: 17 de enero de 2012, 3:17 EST

Brown gozó el triunfo de un juego feo

Por Noel Piñeiro Planas
ESPNDeportesLosAngeles.com

Andrew BynumGetty ImagesAndrew Bynum fue el mejor por los Lakers al conseguir 17 puntos, 15 rebotes y dos asistencias
LOS ANGELES -- En un juego feo a nivel ofensivo, el entrenador de Los Angeles Lakers, Mike Brown, vio cosas hermosas a nivel defensivo. Solo así su equipo pudo superar una noche en la que Kobe Bryant no marcó 40 puntos y en la que su elenco solo anotó siete tantos en el tercer periodo para poder salir airosos sobre los campeones defensores de la NBA, Dallas Mavericks.

"Me encanta el hecho que aún podemos ganar los juegos en los que no anotemos puntos porque estoy convencido que eventualmente nuestras cestas van a llegar con fluidez. Así que para mi es excitante y espero que mis jugadores lo comprendan también que podemos ganar juegos feos y juegos bonitos, que podremos salir airosos en partidos de mucho tempo y que no importa la forma que sea podemos ganar encuentros", celebró Brown tras ganar un partido de pobres porcentajes ofensivos para ambos equipos y el que Bryant solo marcó 14 unidades para ver detenida su racha de cuatro encuentros en los que marcó 40 puntos o más.

En el resumen de todo, los Lakers ganaron un desafío en el que tiraron pobremente de campo con un 38.2% de efectividad al solo convertir 29 de 76 intentos de campo tomados en la noche. Pero si mala estuvo la cosa para Los Angeles, peor estuvo para los Mavericks, quienes lanzaron de 80-28 para un 35% de efectividad en sus lanzamientos.

Para Brown, la razón de esos pobres porcentajes en ambos equipos tuvo nombre y apellido y fueron las respectivas defensas de ambos equipos.

"Ver a un equipo como Dallas tirar para un 35% y conseguir solo 70 puntos significa que por lo menos algo de lo que estamos haciendo defensivamente está bien. Ellos tienen grandes lanzadores y sé que probablemente fallaron por su cuenta algunos tiros pero también tengo que aplaudir a mis muchachos por defender de la forma correcta", dijo Brown.

Esa referida defensa dejó al delantero alemán de los Mavericks, Dirk Nowitzki en solo seis puntos en el último periodo pero más importante solo le permitió a este tomar dos intentos al canasto en el segmento. Así los Lakers lograron correr una ofensiva 17-4 entre el minutos 10:26 y 4:18 que les repuso de una desventaja de seis tantos y los colocó en comando de siete, 66,59, con 4:18 por jugar. Fue después de eso que Nowitzki pudo aportar sus seis puntos, cuatro de ellos por medio de tiros libre, permitiendo que la ventaja fuera recortada. Y entonces Dallas limitó a los Lakers a cero puntos entre el minuto 2:01 y los últimos 9.9 segundos que sirvió para que la pizarra se empatara a 70-70 con un canasto de Jason Terry en la pintura.

Quedaba tiempo para una jugada final. Y la bola obviamente fueron a las manos de Kobe Bryant. Pero éste, al verse doblado, pasó la misma a Fisher en una esquina del arco de tres puntos para que éste intentara el último tiro de su equipo en la noche consiguiendo así la cesta que dio a su equipo la victoria y puso a los 18,997 fanáticos presentes en el Staples Center de pie a celebrar el mismo. Dallas intentó en los últimos 3.1 emular ese logro con un intento de tres de Vince Carter pero la suerte no se repitió. Y los Lakers ganaron un partido feo otra vez, aunque como bien dijo Bryant, al final del día si fue fea o bonita "no importa para nada".

"Derek hizo lo que ha hecho toda su carrera y la gente debe estar seguro que es capaz de hacerlo y no heredar el pensamiento idiótico que no lo puede hacer", agregó Bryant dándole crédito a su ex entrenador Phil Jackson por la expresión de herencia idiótica. Y ciertamente tenía razón. Y por muchas razones. Fisher anotó nueve de sus 13 puntos en ese segmento final para guiar a los Lakers cuando las millas contaban.

"No soy el jugador de anotar en volúmenes. No se supone que sea quien tome muchos tiros pero tengo que mantenerme listo para ayudar a mi equipo. Y con Steve Blake fuera por lesión estoy recibiendo más minutos en el cuarto final y debido a ello solo estoy contento que pude ayudar al equipo", dijo Fisher quien celebró su cesta de oro realizando tres manoteos tras el canasto.

"Es lo que se hacer. Cuando las oportunidades se presentan así uno sabe lo que tiene que hacer y yo estoy confiado en mis habilidades y capacidad de poder dar el paso adelante y hacer la jugada correcta ya sea haciendo el tiro o leyendo lo que tengo de frente y creando para que otro lo tome", explicó Fisher.

Sin embargo, lo diferente en la jugada fue que fue Bryant quien leyó la doble defensa que tenía sobre él y encontró a Fisher solo para pasarle la bola ganadora. Fue una perfecta forma de terminar el juego. De entrada al partido del lunes, Mike Brown acentuaba la necesidad de que el equipo ejecute y que Bryant involucre a sus compañeros en la ofensiva porque a su juicio será imposible que éste se eche la responsabilidad de anotar 40 puntos en los 66 juegos de la temporada regular y todos los de los playoffs.

"La ejecución se mostró en ese cuarto final", apuntó Brown, cuyo equipo solo cometió una pérdida de balón en los últimos 12 minutos de acción. "Especialmente cuando Kobe le distribuyó la bola a la gente adecuada en el tiempo indicado. Considero que eso fue clave al igual que las detenciones en defensa que realizamos".

Y para Brown, la ejecución final por Fisher no fue sorpresa.

"Él es un profesional y obviamente siempre está listo. Este fue un verano fuerte para él por todo que tuvo que atender por el problema laboral pero él está poco a poco cayendo en condición y comenzando a entender lo que estamos haciendo a ambos lados del piso de juego. Su fuerte trabajo le está comenzando a rendir dividendos", destacó Brown.

Esa combinación de perfecta ejecución y gran defensa, a la larga, cosecharon la victoria. Las razones para la pobre noche ofensiva, por su parte, tuvo muchas explicaciones. Por un lado fue la defensa de Dallas, a quien Brown considera un gran equipo defensivo. Por la otra, el entrenador considera que su equipo aun está sumido en el proceso de aprender jugadas. Destacó que para el juego ante Dallas, específicamente, éste introdujo tres nuevas jugadas que para mala suerte no han podido practicar en sesiones de contacto debido a lo apretado del itinerario.

Brown señaló que desde que la temporada arrancó, las sesiones de práctica de los Lakers han sido solo de tiros o sombreados de jugadas. La perfección en juego de contacto se está llevando a cabo en vivo, en los juegos que cuyos resultados cuenta para las columnas de victorias y derrotas.

No en balde Pau Gasol se mostró contento con el resultado no importando la forma que llego.

"Estoy contento que encontramos una forma de ganarlo. Hicimos las jugadas que teníamos que hacer para asegurar la victoria", dijo Gasol.

Y para Bryant, fue sencillo pasar la página de una mala noche ofensiva para todo el equipo.

"No es sobre la ofensiva, es sobre la defensiva (que vamos a ganar juegos)", dijo Bryant, quien junto a Fisher se mostró contento por el recibimiento que los fanáticos le dieron al ex lagunero Lamar Odom al ovacionarlo con un aplauso de casi minuto y medio cuando hizo su entrada a juego en el primer periodo.