D'Antoni debe encajar con Howard

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Mike D'AntoniJim McIsaac/Getty ImagesLa relación entre D'Antoni y Howard podría determinar el futuro de la franquicia
LOS ÁNGELES -- De acuerdo, sabemos que Steve Nash se emocionará con el súbito cambio de Los Angeles Lakers de pasar de Phil Jackson a Mike D'Antoni. Kobe Bryant estaba presionando duro por Phil, pero le gusta D'Antoni lo suficiente para no hacerle caras tipo McKayla Maroney a la idea de conseguir su segunda opción. La gran pregunta es cómo funciona este sistema para Dwight Howard, aquel cuya opinión importa más que nada en última instancia.

Howard es el único de las estrellas de los Lakers (puedes incluir a Pau Gasol en ese grupo, si así lo deseas), que se convertirá en agente libre después de la temporada. Con la firma de D'Antoni por un contrato de cuatro años para entrenar a los Lakers, Howard es quien tendrá que decidir si es el entrenador adecuado y el sistema con el que quiere pasar los mejores años de su carrera.

Entre otras cosas, Jackson había demostrado que podía ganar un campeonato con un hombre grande como punto focal de la selección, tras haberlo hecho tres veces con Shaquille O'Neal y los Lakers. Jackson lo hizo incluso en detrimento de su relación con Bryant, alineándose con Shaq en el debate sobre quién debía obtener más el balón. Sin embargo, Jackson se ganó a Bryant en su segunda vuelta, a partir de 2005-2011, ganando dos campeonatos más y el respeto de Bryant. Howard casi no tendría ninguna opción en el asunto, como si los anillos no tuvieran suficiente autoridad, Bryant le diría al oído: "Oye, tienes que escuchar a este hombre".

Howard ya tiene una relación con D'Antoni, quien lo dirigió junto a Bryant en el equipo Olímpico de los Estados Unidos en el 2008 y pareció terminar aquel verano en buenos términos con todos los jugadores. Incluso hubo algunos temores alrededor de la liga de que los mejores agentes libres -- principalmente LeBron James y Dwyane Wade -- se inclinarían hacia donde quiera que D'Antoni estuviera como entrenador.

Resultó que ese no fue el caso. Wade y James valoraron jugar en Miami, junto con una tercera estrella, Chris Bosh, bajo la guía de la franquicia de Pat Riley. El talento, la ubicación y la estabilidad de la oficina principal importan más que los entrenadores. Los entrenadores siempre se pueden reemplazar, como Howard acaba de presenciar de primera mano con el despido de Mike Brown tras los cinco primeros partidos de la estancia de Howard con los Lakers.

Por lo tanto, podría no ser tanto el entrenador como el proceso de contratación del entrenador. ¿Cuánto fue Howard tomado en cuenta para ésta? ¿Cuánto sería consultado para la siguiente? ¿Sería capaz la organización de tomar una decisión sin tener un objetivo primario listo para avanzar, como fue el caso en esta ocasión?

Por el momento, la pregunta fundamental es, ¿se contrató al entrenador adecuado para llevar a Howard, Kobe, Nash, la familia Buss y a cada chica Laker al campeonato? Esa sería la única manera de que la serie de transacciones que se remontan al 4 de julio con la adquisición de Nash serían consideradas un éxito. Esa sería la única manera en que el tiempo de Howard en Los Angeles pueda considerarse un éxito. Esas son las normas establecidas por la franquicia y los cuatro centros miembros del Salón de la Fama que lo precedieron. Esa es la enorme presión que viene con el juego de los Lakers, sobre todo en la posición de centro.

Se trata también de una presión adicional sobre D'Antoni, quien ocupa el asiento una vez en poder de entrenadores de la talla de Bill Sharman, Pat Riley y Jackson (a quien los fanáticos reclamaban para el puesto).

Y esta lista es drásticamente diferente de la escuadra que tuvo tanto éxito con D'Antoni en Phoenix, con Nash dirigiendo el espectáculo. Ese equipo funciona bajo la premisa de tomar el primer tiro bueno, jugando a un ritmo que producirá un gran número de tiros, contando con el hecho de que los Phoenix Suns harían un mayor porcentaje de sus tiros -- en particular los tiros de 3 puntos.

Estos Lakers son más adultos, más grandes y más lentos. Se necesita más tiempo y paciencia para permitir a un hombre grande establecer en su posición. Ellos no tienen los tiradores de afuera que tenían los Suns.

Eso no quiere decir que no hay lugar para los hombres grandes en el mundo de D'Antoni. Shaq promedió 18 puntos por partido durante su única temporada completa en Phoenix. Eso representó sólo dos puntos por debajo de su promedio durante su temporada de campeonato con los Miami Heat hace tres años.

Marcin Gortat promedió un récord de carrera de 15.4 puntos jugando con Nash en Phoenix la pasada temporada, con el entrenador Alvin Gentry funcionando esencialmente con el sistema de D'Antoni.

¿Puede D'Antoni colocar todas las piezas juntas? ¿Puede hacer que fluya la ofensiva y supervisar una defensa que se detiene con regularidad? Desconocemos las respuestas a estas preguntas. Es raro que un entrenador pueda proporcionar las respuestas. Phil Jackson podría, por lo cual exigió tanto dinero y control. En última instancia los Lakers no estaban dispuestos a darle lo que quería. Las conversaciones se vinieron abajo la noche del domingo, y mientras los jugadores se deleitaban con su victoria sobre los Sacramento Kings, los Lakers obtenían a D'Antoni. La llamada llegó "de la nada", según una fuente cercana a D'Antoni.

Eso no impidió que el acuerdo quedara consumado en aproximadamente el tiempo que tarda Dwight Howard en ducharse, vestirse y reunirse con los medios de comunicación. "Esta organización se mueve bastante rápido una vez que tienen una dirección", observó Bryant un poco más temprano en la noche.

Rápidamente no significa siempre correctamente. Se calculó mal cuando contrataron a Mike Brown. Si esta vez no lo hacen correctamente, uno podría decir que no sólo tendrán que encontrar otro entrenador, van a tener que buscar otro centro.