¿Podrá D'Antoni enderezar a Lakers?

Actualizado el 10 de diciembre de 2012
Gonzalo Aguirregomezcorta Por Gonzalo Aguirregomezcorta
ESPNDeportesLosAngeles.com
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Mike D'Antoni AP Photo/Mark J. TerrillMike D'Antoni todavía no ha demostrado haber encontrado mejorar el sistema que dejó Mike Brown
LOS ÁNGELES -- La derrota de Los Angeles Lakers ante Utah Jazz revivió viejos fantasmas con un denominador común. El plantel de Salt Lake City determinó la destitución final de Mike Brown el siete de noviembre pasado. Poco más de un mes después, el mismo equipo sepultó a Mike D´Antoni a un registro negativo muy parecido al que tuvo su antecesor antes de que se tomara la decisión de abrirle las puertas.

Cuando Brown fue destituido, el equipo había jugado cinco juegos y acumulaba un balance de 1-4 (0,20). Pero este hecho no fue lo que más preocupó a Mitch Kupchak y la familia Buss, sino la sensación de que los errores del equipo estaban lejos solucionarse. No confiaron en la capacidad de reacción y el propio Kupchak alegó que el sistema que Brown trató de implementar era demasiado complicado para los jugadores.

La idea que se transmitió en aquel momento fue la misma que la plantilla y el cuerpo técnico tienen en sus cabezas en la actualidad: la de ganar el campeonato. Aunque las carencias continúan siendo muy similares.

El registro de D´Antoni desde que su rodilla le permitió sentarse en el banquillo de los Lakers es de 4-7 (0,36) unos números muy alejados de las pretensiones de la cúpula lagunera. La diferencia de victorias y derrotas continúa siendo la misma que cuando estaba Brown (tres), aunque el nuevo coach dirigió más encuentros, un total de 11, seis más que su antecesor.

Una derrota ante Cleveland, significaría el peor registro de los Lakers esta temporada y lo que es peor, una señal inequívoca de que el juego lagunero continúa sumido en la inconsistencia.

Los mayores problemas de la era D´Antoni están siendo los mayores problemas de la de Brown. La cantidad de puntos de contraataque que anotan los rivales de los californianos desnudan una defensa marcada por la lentitud para incorporarse tras los ataques; además, las transiciones no están siendo efectivas y los equipos gozan de muchas facilidades para penetrar y ejecutar.

Otro de los estigmas laguneros son las pérdidas de balón. Sucedían con Brown y suceden con D´Antoni. Si bien la ofensiva carbura con más intensidad en la actualidad, el aspecto defensivo continúa siendo la mayor preocupación del equipo. Permiten demasiados lanzamientos y está costando dominar en la pintura.

Hasta el momento, el mejor registro de los tres coaches que ocuparon la banca oro y púrpura lo tiene Bernie Bickerstaff, que con la presión a un lado por su condición de interino, optó por un juego directo, práctico y con una solidez defensiva nunca vista antes; ni después. El ahora asistente de D´Antoni logró un balance de 4-1 y consiguió que se contuvieran mejor los ataques rivales.

El panorama es desalentador de cara a la gira de cuatro juegos prevista para esta semana y las decisiones de la directiva lagunera están en entredicho. Si se dudó de Brown cuando no fue capaz de mostrar una mejoría en la solución de problemas, los Buss y Kupchak deberían estar dudando de igual manera sobre la gestión de D´Antoni, que luego de 11 encuentros ha sido incapaz de hacer olvidar las carencias que están mostrando los Lakers desde la pretemporada.

A Brown le cortaron las alas en un alarde de precocidad. Con D´Antoni hay más paciencia y el coach contará con manga ancha para enderezar el rumbo. Aunque todo el mundo sepa que esta temporada, ambos técnicos no fueron medidos por el mismo rasero.

Pero, ¿dónde estará el límite? ¿Cuándo se le acabará el crédito a D´Antoni? ¿En qué momento la directiva culpará al equipo? (no sólo a Pau Gasol, sino a otros jugadores presos de la irregularidad).

Y lo más importante, ¿llegarán a reconocer en algún momento que la confección de un equipo veterano con el fin de lograr un título ipso facto es un riesgo? ¿Que un cualquier conjunto joven y atlético es capaz de sonrojar a las estrellas curtidas por la experiencia?

Son muchas preguntas que requieren respuestas. Varias cuestiones que nadie se planteará cuando D´Antoni sea capaz (si lo es) de solucionar lo que hasta el momento no se pudo combatir.


Gonzalo Aguirregomezcorta ha sido corresponsal para el diario El Mundo en Nueva York y Miami. Ha trabajado en televisión como guionista de programas de entretenimiento, además de que ha colaborado en publicaciones deportivas y culturales. Síguelo en Twitter aquí. Consulta su archivo de columnas.