Lakers necesitan a Howard a bordo

Actualizado el 11 de febrero de 2013
Por Israel Gutiérrez
ESPN.com

Dwight HowardRichard Mackson/USA TODAY SportsCompañeros de juego alegan que cuando Dwight Howar está contento el equipo Lakers cambia
MIAMI -- La derrota ya había sido aceptada extraoficialmente en el momento que Dwight Howard hizo una clavada a dos manos mientras sufría una falta de Shane Battier.

El déficit de los Lakers era de 10, con poco más de un minuto para el final, así que no hubo ni siquiera un atisbo de reacción de celebración. Es decir, hasta que Steve Nash, casi como recordándose a sí mismo completar una tarea que había olvidado, se lanzó y dio una palmada a Howard por atrás antes de su intento de tiro libre.

Después del partido, el normalmente agradable Mike D'Antoni parecía miserable, respondiendo a preguntas fuera de los vestidores visitantes sin una pizca de su actitud más familiar.

En el interior del vestuario, nadie fuera de Antawn Jamison habló por encima del susurro, con Howard luciendo el más sombrío de todos ellos, encorvado frente a su casillero, la única sonrisa que soltó llegó al final de una entrevista con miembros de la prensa de Puerto Rico.

Esto, eso sí, viene de un equipo que, a pesar de la derrota ante Miami, ha ganado siete de sus últimos 10 partidos a pesar de que acaba de terminar su gira más larga de la temporada y pese a carecer ya sea de Pau Gasol o Howard en los últimos seis. (Nota al margen: Si los Lakers ganan siete de cada10 de aquí en adelante, les daría 45 victorias y una posibilidad sólida de un lugar en los playoffs).

En este momento hay una fuerza arrastrando a este equipo de los Lakers hacia abajo en el preciso momento en que es necesario que se levante por encima de toda duda.

Llámalo como quieras: la presión de ser grande, la decepción, la incapacidad para hacer frente al cambio y el sacrificio.

Como se llame, los Lakers han estado fallando en eso, y si siguen así van a mantenerse fuera de los playoffs y protagonizar uno de los mayores fracasos de la historia del deporte.

"Creo que ha sido decepcionante y agotador tratar de encontrarnos con todos los cambios y las lesiones y todo eso", dijo Nash. "No es una excusa, es simplemente la verdad. Hemos tenido una gran cantidad de comienzos y paradas y subidas y bajadas".

Por supuesto, hace falta mucho más para ganar en el baloncesto que sonrisas y espíritu, pero si hay alguien que puede cambiar la disposición de este grupo de almas sombrías, es Howard. Desde su llegada, ha sido bombardeado con las normas que se espera que cumpla a pesar de estar todavía en recuperación de una cirugía de temporada baja de la espalda y la adición de una lesión en el hombro importante y dolorosa para él.

Pero la recuperación de los Lakers requiere más de Howard que sólo su presencia. Requiere de momentos dominantes, sobre todo con la salida de Gasol.

Es claro que Howard anda de mal humor, ya sea en la cancha, después de los partidos, durante las entrevistas o en cualquier otro lugar. No es para nada como el Howard que la liga llegó a apreciar en sus días de Orlando, cuando sustituyó a Shaquille O'Neal como el muchacho grande más amable de la NBA.

Pero ser ese hombre es determinante para el éxito de los Lakers a largo plazo.

"Tiene que ser él mismo", dijo Jamison. "No vamos a ir a ninguna parte sin él".

¿Ha sido Howard él mismo en esta temporada?

"En los últimos par de juegos, no", dijo Jamison. "Pero nosotros somos sus compañeros de equipo, y se supone que debemos estar allí los unos con los otros. Y cuando vemos a alguien que está en baja, o lo que sea que está pasando, tenemos que estar ahí para ellos.

"Nosotros no vamos a lograr nada sin él. Realmente se reduce a eso. Cuando él está ahí bromeando y riendo y tratando de encestarle a la gente y no tiene que preocuparse por otras cosas, somos un gran equipo. Pero cuando está por ahí sin sonreír y no tratando de tomar las cosas de la parte alta del techo, es un poco difícil", dijo Jamison.

"Pero Dwight va a estar bien", afirmó.

"

Nosotros no vamos a lograr nada sin él (Howard). Realmente se reduce a eso. Cuando él está ahí bromeando y riendo y tratando de encestarle a la gente y no tiene que preocuparse por otras cosas, somos un gran equipo...

" -- Antawn Jamison, alero de los Lakers
Esta última afirmación es difícil de creer, al menos sobre la base de lo que hemos visto en los últimos tiempos.

Sus batallas verbales con Bryant, junto con su dolor en el hombro, han arrastrado a Howard a un punto bajo en el que nunca antes lo habíamos visto. Incluso más bajo que la temporada pasada, cuando el severo dolor de espalda y los enfrentamientos con el ex entrenador Stan Van Gundy llevaron a todo tipo de drama.

Y no ayuda que Howard todavía no está satisfecho con la forma en que está siendo usado en la cancha cuando juega.

Todo lo que ofrece sobre el tema de sus toques después de sus 15 puntos, 9 rebotes, 2 bloqueos en 41 minutos fue una respuesta monótona: "No quiero hablar de eso".

Ahí es donde Howard tiene que asumir la responsabilidad de su propia felicidad.

No, este "súper equipo" Lakers no es como el que se construyó en Miami en 2010. Pero estos Lakers, particularmente Howard, todavía pueden aprender de ese grupo de jugadores que hicieron sacrificios severos.

Howard ha demostrado la capacidad de registrar grandes números para los Lakers, a pesar de que no está siendo utilizado de la manera que está acostumbrado. Así que no hay duda de que puede adaptarse, si así lo desea.

"Si todos anhelamos jugar de la manera que siempre hemos jugado va a tener consecuencias negativas para nuestro equipo", dijo Nash, quien en los últimos tiempos ha cambiado de ser un distribuidor primario a un anotador más agresivo cuando Kobe Bryant está en modalidad de asistente. "Tenemos que encontrar una manera de jugar juntos.

"Creo que nos gustaría meterlo más en el pick-and-roll. En eso era realmente bueno en Orlando, hacía el pick y luego la colocaban en su dirección para capturas más profundas y ayudar a marginar un tiempo más difícil para él por venir. Pero no sé, ha sido realmente difícil para él entrar en ese juego, correr en el pick-and-roll, bucear y buscas el balón. Realmente no hemos encontrado ese ritmo en él todavía".

Kobe no ha quedado consumido por este tono excesivamente melancólico en torno a los Lakers. De hecho, es un fanático de Howard.

"Es competitivo, provocador", dijo Bryant después de responder una pregunta tras otra sobre el juego increíblemente eficiente de LeBron James en los últimos tiempos. "Tiene espíritu y actitud como que 'al diablo todo esto, vamos a resolverlo'. Es la confrontación. Creo que es por eso que hemos jugando bien cuando hemos estado jugando bien".

Los Lakers, a diferencia de equipos como el Heat y Thunder, no son el grupo más deportivo, lo que les obliga a ser más un equipo de media cancha y limita las pérdidas de balón y rebotes también. Lo cual sería jugar a los puntos fuertes de Howard.

Ahora, si pueden encontrar una manera de hacer que eso suceda, tal vez el grandote esboza una sonrisa de vez en cuando.

"Creo que es sólo cuestión de tiempo para acostumbrarse a los diferentes ángulos y puntos diferentes en el suelo donde se va a ubicar", dijo Bryant. "Y así nos reafirma a la defensiva. Es uno de los mejores jugadores defensivos que se ha visto en este juego. Si puede probar eso nosotros, es obvio que sería un gran impulso".

Esa última parte es casi evidente. Cuando Howard está jugando con espíritu de baloncesto, el ala defensiva es algo natural para él. Su presencia intimidante estaba cerca de la inexistencia en Miami el domingo, y su personalidad estaba ausente.

Eso es difícil de aceptar si tenemos en cuenta los resultados de los Lakers últimamente han sido realmente admirables. Fuera de la decepción en Phoenix, las otras dos derrotas de Los Angeles en sus últimos 10 partidos han sido contra caliente equipo de los Celtics y un LeBron aún más arrollador. E incluye victorias ante los Thunder y Nets.

Pero ver a Howard no daría ninguna indicación de que los Lakers, "todavía chisporrotean en una dirección positiva", como expresó tan elocuentemente Nash,

Ese simplemente no es Dwight.

"Va a tener que hacerlo, y tengo toda la confianza del mundo que con el tiempo que va a regresar a sí mismo", dijo Jamison. "Nos quedan dos partidos antes del receso por el Juego de Estrellas. Estar lejos los unos de los otros puede aclarar muchas cosas".

Tal vez ese será el truco. Porque esta niebla que se cierne sobre los Lakers tiene que ser levantada si alguna vez van a ver la línea de meta -- una meta que no aparece el 17 de abril.