¿Y ahora qué?

Actualizado el 19 de febrero de 2013
Por Gonzalo Aguirregomezcorta
ESPNDeportesLosAngeles.com
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Jeanie Buss y Jim BussKevork Djansezian/Getty ImagesAl parecer Jerry Buss legó más poder en su hija Jeanie, que en Jim.
LOS ÁNGELES -- Una nueva etapa está servida en la dinastía de Los Ángeles Lakers; un periodo desconocido hasta el momento con las dudas lógicas que provoca todo cambio de rumbo. Se trata de la primera vez en 34 años que la franquicia no contará con su cabeza pensante y alma máter, y es que el fallecimiento de Jerry Buss lleva implícita una nueva manera de entender la nave lagunera.

La rueda de prensa del lunes, celebrada poco más de seis horas después de que se certificara la muerte del máximo mandatario lagunero, guardó tintes melancólicos y con la emoción propia de un suceso de estas características: silencios incómodos, tono calmado en la formulación de preguntas y las respuestas, hubo abrazos y condolencias así como lágrimas furtivas. Pero también mostró muchos interrogantes sobre el futuro de la organización que fueron contestados, de la mejor manera posible, por el portavoz de la familia, Bob Steiner, y el vocero del equipo, John Black.

"El futuro de la organización no variará", señaló Black. "El Dr. Buss lo organizó todo con años de antelación. Planeó que el equipo permaneciera con la familia. Durante los últimos años Jim Buss estuvo encargado de las operaciones de básquetbol junto al gerente general, Mitch Kupchak, y eso continuará. Jeanie Buss lleva 15 años al cargo de las operaciones de negocios y eso también continuará", argumentó.

Los deseos del patriarca de los Buss siempre fueron los de mantener el equipo en la familia y se descartó una posible venta futura. Llevaba años preparando el terreno para ceder la antorcha a su segundo y tercer hijos; y el momento acaba de llegar.

"La familia no tiene ningún interés en vender el equipo", comentó Black. "Los seis hijos están de acuerdo en mantener el equipo en la familia por las generaciones que estén por llegar".

"La entidad no puede ser separada", añadió Steiner, no habrá un dueño individual será llevado de forma colectiva. Cada vez le daba más responsabilidad a Jeanie y Jimmy, pero las decisiones importantes las tomaba él".

Hubo un aspecto que sorprendió durante la intervención ante los medios, y es la creación de un 'trust' que trabajará en beneficio de los seis hijos de Buss. Esa asociación estará supervisada por Jim (53 años de edad), Jeanie (52) y Johny (el primogénito con 56 años). La voz cantante la tendrá Jeanie, y es ahí donde podría estar el problema.

A partir de ahora, Jeanie será la representante del equipo en las reuniones de la NBA además de encargarse de las operaciones de negocios. Según se dejó saber desde la franquicia, la decisión viene de la creencia y confianza que Buss siempre tuvo depositada tanto en ella como en sus hermanos, que "fueron entrenados para ello".

Pero hay un aspecto que se escapa del control del patriarca o cualquier miembro de la organización: la relación entre Jeanie y Jim sin un padre como árbitro.

Desde el intento frustrado por contratar a Phil Jackson, la comunicación entre ambos se ha deteriorado. Si hubo alguien que frenó su fichaje tras la destitución de Mike Brown, ese fue Jim (junto al Mitch Kupchak) y eso no gustó a su hermana, que mantiene una relación de noviazgo con el coach. Mientras la gestión de Jim se encuentra sumida en un continuo cuestionamiento, más aún en una temporada que tiene poco que ver con las expectativas creadas en verano, Jeanie salió fortalecida con el último deseo de Buss padre de colocarla al frente de la franquicia.

El futuro de los Lakers depende de ellos dos; de su manera de pasar por encima de las tensiones siendo los responsables últimos de la gestión. Tanto Jim como Jeanie deberán limar asperezas y el que lo logren o no condicionará la imagen de la franquicia, esa que siempre tuvo por bandera el básquetbol espectáculo, esa capacidad de hacer marca para sobrepasar todas las fronteras con unas políticas de marketing revolucionarias y una manera de tratar a sus jugadores como dioses del Olimpo con el fin de llenar sus vitrinas al más puro estilo Hollywood.

Se está empezando a escribir la nueva historia de los Lakers, la misma que ya no tendrá a un maestro de los negocios y un visionario estratega como Jerry al frente de la nave sino a dos hermanos condenados a entenderse.


Gonzalo Aguirregomezcorta ha sido corresponsal para el diario El Mundo en Nueva York y Miami. Ha trabajado en televisión como guionista de programas de entretenimiento, además de que ha colaborado en publicaciones deportivas y culturales. Síguelo en Twitter aquí. Consulta su archivo de columnas.