El tres de los Xolos

Actualizado el 28 de noviembre de 2012
Por Tlatoani Carrera
ESPN.com
Cirilo Saucedo está feliz con Tijuana
El portero de Xolos se siente motivado y en un sueño con el equipo. Solo le falta selecciónTags: futbol mexicano, futbol picante, cirilo saucedo, tijuana, xolos, liga mx, final

TIJUANA -- Jorge Hank Rohn no cree en las supersticiones, "porque son de mala suerte". Sin embargo, el número tres lo ha perseguido toda su vida. O por lo menos eso cree y la vida se encarga de confirmárselo.

En el partido de vuelta de la semifinal, Tijuana venció 3-0 al León y es la tercera temporada del equipo en Primera División.

Un analista político que ha estado cerca de Hank los últimos años asegura que el tres sí tiene un significado especial para el político. "Para él es un número contundente. La numerología lo considera como un número bíblico, es la Trinidad, la perfección".

El hombre que fue alcalde de Tijuana saluda siempre con tres dedos. Quienes lo conocen saben que es por los tres obstáculos que ha superado en su vida: las elecciones, la muerte de seres queridos y los problemas políticos, que incluyeron su reciente encarcelamiento y pronta liberación en junio de 2010.

Su hijo Jorgealberto Hank Inzunza, el dueño de los Xolos, también comparte su preferencia por el tres. Es por eso que planea que el Estadio Caliente tenga una capacidad de 33,333 aficionados y que lo más que se pueda cuadre con ese número triangular.

Otra coincidencia en el campo: el capitán Javier Gandolfi también usa el número tres en la espalda.

Hay más: La familia vende una marca de ropa con la repetición de esos números.

Fuera de eso, para no invocar la mala suerte, tienen pocas supersticiones. Una de ellas es traer una camiseta de los Xolos pegada siempre a la piel.

La otra es una historia conocida, pero no es superstición. Es un afrodisiaco de tequila reposado mezclado con pene de tigre, hiel de oso, escorpión y cascabel.

Pero los Hank no son supersticiosos. Sólo esperan que su equipo meta tres contra Toluca, pero sin atraer las malas vibras.