Inglaterra, a los ojos de un espía El sorteo del Mundial puso a Argentina en el "grupo de la muerte", teniendo que enfrentar una vez más a Inglaterra. Pero el equipo del sueco Eriksson no es el "cuco" que muchos quieren ver
Sin embargo, cuando a principios de diciembre se sortearon los grupos para el Mundial, la sonrisa a la que venían acostumbrados los argentinos en los últimos tiempos ya no fue tan grande. Sin dudas, el momento más intenso de aquel sorteo realizado en la ciudad coreana de Ulsan fue cuando de una de las bolillas salió el nombre de Inglaterra. De pronto, se escucho un "uhhhh" en el recinto donde se realizaba la ceremonia, mientras que a quienes observaban todo a traves del televisor, en la Argentina, se les detuvo el corazon por algunos segundos. En seguida, comenzaron a correr por la mente de los argentinos las imágenes de los dos goles de Diego Maradona en Mexico '86 y la dramática definición por penales de Francia '98, como alivio para una situación definitivamente incómoda. En Inglaterra la cosa no fue diferente. La sensación fue también muy extraña. Las últimas dos veces que Argentina e Inglaterra se enfrentaron en Mundiales, los ingleses se fueron con las manos vacías. De hecho, hay que apelar a aquella victoria en el Mundial de 1966 - el día de la famosa expulsión de Antonio Rattín - para encontrar un momento exitoso de Inglaterra frente a la blanquiceleste en Copa del Mundo. Pero, fundamentalmente, lo realizado por Verón y compañía durante los últimos dos años despertó un gran respeto por estas tierras. Al punto que cuando piensan en el próximo 7 de junio los inventores del fútbol sienten cierto temor. Si bien los cinco goles que Inglaterra le metió a Alemania en su propia casa a fines del año pasado (fue un partido clave para el destino de los de los de Sven Goran Eriksson en las eliminatorias) otorgaron cierta confianza con vistas al futuro, lo cierto es que por aquí la mayoría piensa que el de Argentina es un partido casi imposible de ganar. Así las cosas, de un lado y del otro, tanto para los argentinos como para los ingleses, afrontar este compromisos produce la misma sensación que siente un matrimonio divorciado que se ve obligado a encontrarse nuevamente, por alguna razón ineludible.
ESPIANDO A LOS INGLESES Entonces, pues, ESPNdeportes.com viajó hacia Londres, donde el seleccionado que dirige el sueco Eriksson (sacó campeón a la Lazio de Italia) se disponía a enfrentar a la Italia de Giovanni Trapattoni. Ese era el plato fuerte de la excursión, que además incluía el seguimiento de varios de los equipos de la Premiership, la categoría superior de la liga inglesa. Inesperadamente, esto último se fue haciendo cada vez más dificultoso, ya que varios clubes ingleses se niegan a otorgar acreditaciones a periodistas extranjeros con la débil excusa de contar con pocos lugares para la prensa. ¿Tendrán miedo de que los estén espiando? En primer lugar, hay que decir que la liga inglesa ha experimentado un progreso enorme en los últimos cuatro o cinco años. Actualmente, por ejemplo, puede encontrarse a figuras de la talla de Juan Sebastián Verón (el jugador más caro de todos), los holandeses Dennis Bergkamp y Ruud van Nilsterooy, o los franceses Thierry Henry, Robert Pires, Nicolas Anelka, Patrick Viera o Emanuel Petit. Y, por supuesto, los locales David Beckham, Michael Owen, Steven Gerrard o Robbie Fowler. Pese a que todos estos jugadores le han aportado a la liga un brillo que hasta hace poco tiempo no tenía, lo cierto es que nadie podrá jamás cambiar el estilo de juego británico: mentalidad ofensiva, ritmo vertiginoso, pelotazos largos desde el fondo y centros, centros y más centros. Los tres equipos dominantes desde hace algunos anos son el Manchester United, Liverpool y Arsenal (están peleando cabeza a cabeza en el campeonato actual), a los que se pueden sumar Chelsea, Leeds United y Newcastle en la lucha. De ellos, el único equipo que juega un futbol diferente - mucho más vistoso - es Arsenal. Pero la explicación a esto hay que encontrarla en los nombres extranjeros: Bergkamp, Pires, Viera, el nigeriano Kanu, por ejemplo, y también en un técnico foráneo: el francés Arsene Wenger. El resto de los equipos, en cambio, sigue la línea tradicional de juego que, aunque efectiva, cuenta con poca riqueza técnica.
EL EQUIPO DE ERIKSSON Sin dudas, era una gran oportunidad para observar a quienes tanto obsesionan a los argentinos. Sin embargo, las lesiones de varios futbolistas clave dificultó la misión de espionaje. Por Inglaterra, quedaron al margen el arquero David Seaman (Arsenal), los defensores Rio Ferdinand (Leeds United) y Ashley Cole (Arsenal) y los mediocampistas Gerrard (Liverpool) y Paul Scholes (Manchester United). Y por Italia, Alessandro del Piero, Cristian Vieri y Paolo Maldini. Pese a que ha manifestado tener todavía algunas dudas, el técnico Eriksson (muy parecido a Bielsa, en cuanto a su perfil súper bajo) ya tiene el equipo mas o menos delineado en su cabeza. El equipo que se vio en el primer tiempo ante Italia es la base del que enfrentará a Argentina. Normalmente se para en la cancha con un sistema 4-4-2, aunque el mes pasado, ante Holanda (empate 1-1 en Amsterdam) Eriksson probó con una línea de tres defensores. Este miércoles, ante Italia, en el arco estuvo Nigel Martyn (Leeds United), aunque lo más probable es que ese puesto le pertenezca al veterano David Seaman, quien actualmente está lesionado. Martyn luce como el más sólido de los dos y cumplió una buena actuación ante Italia. Aunque la experiencia de "La Foca" Seaman puede ser determinante para Eriksson. En el fondo de la cancha, el equipo se para con una línea de cuatro defensores. Los laterales, bien abiertos y predispuestos a proyectarse en ataque y tirar tantos centros como les sea posible. Por la derecha, esta vez jugó Danny Mills (Leeds United), aunque el titular será seguramente Gary Neville (Manchester United). En la izquierda, esta vez fue el turno de Wayne Bridge (Southampton), quien en su debut terminó siendo el mejor jugador de su equipo. En realidad, en este aspecto los nombres no son tan importantes como el estilo, muy similar en todos los jugadores que ocupan esta posición, que juegan mejor de lo que defienden. La tendencia a mandarse al ataque permanentemente deja a menudo grandes huecos a sus espaldas. Pero el problema es que los defensores centrales de este equipo son muy grandes físicamente y, por ende, un tanto lentos para cerrar sobre los laterales. La pareja central que jugo frente a Italia estuvo conformada por Sol Campbell (Arsenal) y Gareth Southgate (Middlesbrough), aunque este último seguramente será reemplazado por Ferdinand en el Mundial. No hace falta aclarar que los centrales son eximios cabeceadores, tanto en el área propia como en la de enfrente. En la mitad de la cancha - seguramente, el sector clave en el partido frente a Argentina - Eriksson dispone de una línea de cuatro que, por cierto, debe ser una de las mas fuertes del mundo: Beckham, Scholes, Gerrard y un cuarto hombre que saldrá entre Owen Hargreaves (Bayern Munich), Nicky Butt (Manchester United) y Danny Murphy (Liverpool). Ante Italia, Eriksson también probó a Frank Lampard (Chelsea) y a Trevor Sinclair (West Ham United), aunque ninguno de los dos lució demasiado bien. Quien sí estuvo a la altura de las circunstancias cuando le tocó entrar fue Hargreaves, que corrió a todo el mundo y fue bastante criterioso en el manejo de la pelota. Otra de las variantes inglesas es el joven Joe Cole (West Ham United), uno de los jugadores más habilidosos del plantel. En la derrota 1-2 ante Italia tuvo participación en dos de los goles. En el primero, provocó el error de Alessandro Nesta y termino dándole el pase de gol a Fowler (Leeds United). Pero minutos más tarde se dejo ganar el balon en las puertas de su propia área y esto desembocó en un golazo de Vincenzo Montella. En el ataque, la pareja del Liverpool, Owen y Emile Heskey, es casi una fija (arrancaron como titulares frente a Italia). Sin embargo, cada vez que entra, Fowler convierte goles. Además, Eriksson cuenta en el plantel con hombres como Darius Vassell (Aston Villa) y el experimentado Teddy Sheringham (Tottenham Hotspurs), ambos delanteros muy interesantes.
ITALIA DIO EL GOLPE Obviamente, que Inglaterra vuelva a jugar como lo hizo en aquella histórica victoria por 5-1 ante Alemania, es poco menos que imposible. Evidentemente, ese fue un día de total inspiración, ayudada por la enorme e inusual inoperancia de los alemanes. Pero estas cosas raramente se repiten. Sin embargo, aquel triunfo en Munich sirvió como gigantesca inyección de confianza, que los ingleses no sentían desde hacia varios años. Fue como si de pronto se dieran cuenta de que tienen la capacidad técnica y la personalidad necesarias para ganarle a cualquiera. Pero el problema más grande es la inconsistencia. Por ejemplo, después del partido ante Alemania, Inglaterra apenas saco un empate como local ante Grecia y logro así una clasificación casi milagrosa, con un gol de Beckham en tiempo de descuento. Hablando de Beckham, este equipo depende casi totalmente de lo que el pueda hacer. ¿Pero qué pasa cuando el rubio volante no esta en su mejor día? Ante Italia, por ejemplo, Beckham fue intrascendente. Se estaciono cómodamente sobre la derecha y fue rápidamente absorbido por Gianluca Zambrotta y Cristian Panucci. Owen, mientras tanto, no posee dotes de conductor. Si bien suele arrancar en tres cuartos de cancha, lo suyo es la definición. De todas formas, en los últimos tres meses no ha lucido bien, ya que todavía se esta recuperando de una lesión ya casi crónica, que viene afectándolo desde hace tiempo. Por otra parte, en el próximo Mundial ya no contará con la ventaja del efecto sorpresa, como lo hizo en Francia '98. Este miércoles, por ejemplo, Nesta y Marco Materatezzi (los centrales italianos) no le dejaron tocar la pelota. Heskey, por su parte, tampoco pudo hacer demasiado, aunque es siempre peligroso por su fortaleza física, aguantando la pelota adentro del área o buscando constantemente por arriba. El equipo de Trapattoni, en definitiva, desnudó varias falencias de los ingleses, aún jugando a media maquina, como suelen hacerlo los italianos en partidos de esta naturaleza. Por si fuera poco, además se llevó el triunfo, que aunque no haya sido por los puntos, le vale el respeto del mundo futbolístico. Para los ingleses, esta fue solo la segunda derrota con Eriksson al frente del equipo (Holanda le había ganado 2-0 el año pasado, en Londres) y fue, sin dudas, una gran decepción. La próxima prueba para los de Eriksson será ante Paraguay, el próximo 17 de abril. Allí habrá que estar atentos a lo que ocurra. Pero, mientras tanto, lo cierto es que Argentina no tiene por qué preocuparse demasiado por tener que enfrentar a Inglaterra. Sobre todo, los que pensaron que la goleada ante Alemania podía significar el nacimiento de un nuevo monstruo. Aquel fue sólo un espejismo, que Italia se encargó de revelar. SEBASTIÁN CONTURSI es redactor especial de ESPNdeportes.com. |
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| viernes, 29 de marzo |
