BUENOS AIRES -- Una media hora espléndida del armador Pablo Aimar y su técnica y el fútbol cada vez más completo de Juan Pablo Sorín como dueño del sector izquierdo (con gol inclusive) se destacaron este miércoles en la victoria argentina 1-0 ante los alemanes en Stuttgart.
El análisis individual del rendimiento de los argentinos en un test fuerte a un mes y medio del comienzo del Mundial de Corea-Japón 2002:
Pablo Cavallero: Se lo vio sobrio y seguro, pero cometió un error sobre el final cuando intentó pasarle una pelota con el pie derecho a Walter Samuel.
Mauricio Pochettino: Los alemanes complicaron menos que los cameruneses y los defensores tuvieron una jornada bastante tranquila.
Facundo Quiroga: Cometió un error importante cuando falló en un cruce, por eso tuvo que recurrir a una infracción desde atrás y generó un tiro libre peligroso.
Walter Samuel: Cuando el partido se recalentó le entró con dureza a un adversario desde atrás y fue amonestado. Se acerca el Mundial y hay que evitar el descontrol.
Javier Zanetti: Tan confiable como es habitualmente en el Inter y en el seleccionado, pero perdió un balón cerca del área en el primer tiempo.
Matías Almeyda: Firme en la mitad de la cancha, pero se hizo el guapo cuando la pelota no estaba en juego y fue amonestado. Pudo haber dejado a la Argentina con un futbolista menos.
Juan Pablo Sorín: De nuevo fue el dueño del lado izquierdo, dinámico, con personalidad, eficacia y gran categoría. Además se valió de un vertiginoso anticipo ofensivo para convertir con un cabezazo cruzado y descendente para marcar el gol del triunfo.
Pablo Aimar: Tuvo media hora de creatividad y esplendor, hasta que a Jens Jeremies se le ocurrió sacarlo de la cancha con una infracción que motivó hasta un pedido inmediato de disculpas del entrenador alemán Rud Voller para su colega Marcelo Bielsa.
Gustavo López: Encontró espacios para prevaler por la derecha, pero le costó acomodarse para sacar provecho de su zurda.
Claudio López: Rápido y peligroso, aunque está claro que en el lado izquierdo del ataque se mueve con mayor comodidad. En el medio queda como encerrado.
Cristian González: Con Sorín forman un dupla perfecta para dotar al equipo de cambio de ritmo, pressing, desborde y contundencia.
Marcelo Gallardo: Su rendimiento fue bastante inferior al de Aimar, pero una lesión muscular le impidió disponer de mayor tiempo para completar un examen tal vez decisivo. Lo favorece la historia, porque desde el ciclo que comandó Daniel Passarella demostró que es jugador de selección.
Hasta que salga la lista definitiva estará pendiente del abundante menú que tiene Bielsa a su disposición.