<
>

La esperada revancha

BUENOS AIRES -- Impredecible. Como siempre, la palabra puede revolotear tranquila sobre la cabeza de Floyd Mayweather, como en un comic, pero real. Porque cuando había anunciado sus deseos de pelear en Wembley, en Londres, de pronto durante una nota de esas que podrían quedar en el olvido, Money dijo que el 13 de septiembre peleará con Maidana.

"El 13 de septiembre estaré de vuelta en el negocio, con Marcos Maidana, aparte 2", le dijo a un periodista del Daily Mail. Fue durante la entrega de los premios BET, en Los Ángeles.

.Según Floyd, hay que ajustar todavía los números del pay per view, que si bien fueron buenos, no lo fueron tanto como cuando enfrentó a Canelo Álvarez. Algo lógico porque Álvarez, mexicano, cuenta con un apoyo de fanáticos mucho más grande que Maidana, o sea mexicanos de su propio país más todo los que viven en los Estados Unidos.

Pero ese no es el tema, sino la revancha. Revancha que pidieron y comentaron muchos. Después de todo, así como un jurado falló empate, luego se supo que según la empresa Compubox, líder en su especialidad- nunca nadie le había pegado tanto a Mayweather: el santafesino lanzó 858 golpes y conecto el 26%, superando el 22% del Canelo o el 19% de Robert Guerrero. Los 221 golpes conectados fueron la mayor cantidad que recibió Floyd en los últimos años.

Maidana, en diálogo con este periodista, manifestó que él dudaba de que Floyd le diera el desquite, pero hay por lo menos dos factores a tener en cuenta: uno, que fuera del boxeador argentino, no hay tantas opciones de boxeadores que puedan poner en peligro a Floyd y dos, que seguramente, luego de la pelea de mayo, una revancha era una consecuencia natural.

Nadie dice que Maidana haya ganado, pero todos estamos de acuerdo en que, perdiendo, ganó por el gran despliegue físico que hizo en el ring y porque se llevó la ovación general.

Así que si todo sale bien, y si Míster Money no cambia de opinión, el 13 de septiembre se haría una revancha que todos esperaban. Maidana, que seguramente será el primero en festejar la confirmación de la pelea.