Otro título para Terrible Morales

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Diego Morilla Por Diego Morilla
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Pablo César Cano y Erik MoralesGetty ImagesLa victoria ante Pablo César Cano en septiembre, le dio un nuevo título a Erik Morales (der.)

En una época de centenares de peleas por año, cientos de boxeadores disputando cinturones de lo más variado, y decenas de títulos regionales, continentales y mundiales dando vueltas por ahí, posiblemente muchos daban por descontado que un país productor de boxeadores como lo es México tuviese ya al menos un múltiple campeón con una colección de títulos similar a ésta. La profusión de peleadores mexicanos nacidos al norte del Río Grande con vitrinas personales plagadas de trofeos de toda laya también agregaba motivo de debate al asunto. Pero lo cierto es que al finalizar todos los análisis posibles, la realidad era otra: Erik Morales, nacido en Tijuana y con 35 años de edad, se transformó en el mes de septiembre de este 2011 que ya finaliza en el primer boxeador mexicano en adjudicarse coronas mundiales en cuatro divisiones diferentes, agregando así un renglón más a su nutrido currículum y poniendo el sello de aprobación anticipada a su formulario de ingreso al Salón de la Fama del boxeo internacional.

La actuación de Morales en la pelea que le valió el título vacante de peso welter Jr. del Consejo Mundial de Boxeo, los méritos de su rival y demás circunstancias que rodearon a este importante acontecimiento pueden ser discutibles, y seguramente lo serán durante años. Porque es cierto que Pablo César Cano, su oponente en ese combate mundialista el 17 de septiembre pasado en el MGM Grand de Las Vegas, era un novato poco probado en el más alto nivel, y que el título que se disputó en esa ocasión no quedó vacante por circunstancias naturales, sino porque le fue despojado al merecedor campeón Timothy Bradley por razones no muy claras. Y a esto se suma el logro previo de su compatriota Jorge Travieso Arce, quien se adjudicó un cuarto título de manera legítima ante un campeón de muy buen nivel como el boricua Wilfredo Vázquez Jr. en una pelea dramática y emocionante, para empañar de algún modo el logro de Morales y darle otra pincelada de controversia a todo el asunto (uno de los títulos en el historial de Arce tenía carácter de interino, el título mosca del CMB).

Hace dos años me puse a trabajar para seguir en el boxeo y enfilarme a obtener mi cuarto cinturón [en una cuarta división] y por fin lo logré. Es un orgullo personal.

--Erik Terribel Morales

Con un cuarto título, Morales está encaminado a la gloria, al igual que Arce (que acaba de sumar un título mundial en una quinta división, agregando leña a este todavía crepitante fuego), pero por los espurios designios de organismos cada vez más sedientos de dinero (con el CMB y la AMB, casualmente involucrados en el centro de esta controversia) y su novedosa manía por distribuir fajas de campeonato a quien esté dispuesto a dejar el 5 por ciento de su bolsa a cambio de ella, han transformado lo que debería haber sido un motivo de celebración en el boxeo mexicano en una disputa que no tendrá un final determinante en el futuro cercano.

"Hace dos años me puse a trabajar para seguir en el boxeo y enfilarme a obtener mi cuarto cinturón [en una cuarta división] y por fin lo logré. Es un orgullo personal", mencionó entonces el peleador de Tijuana tras la victoria ante Cano.

"Hay que seguir trabajando fuerte, el reto es mayor", agregó Morales, que espera regresar en febrero del 2012 para exponer su corona.

Morales venía de hacer su regreso a los cuadriláteros con una derrota muy cerrada (con sabor a victoria poética para muchos, y hasta a victoria robada por unas tarjetas de puntuación erróneas para muchos otros) ante el durísimo pegador argentino Marcos Maidana, en un choque con otro título vacante en juego.

A pesar de que el cinturón en juego (uno de los tantos cinturones interinos que la AMB reparte cual caramelos en Halloween) no tenía mayor validez tampoco, la actuación de Morales fue memorable, y solamente un tremendo bubón sobre un ojo, que le impidió ver correctamente durante 10 de los 12 rounds, y la propia ceguera de algunos jueces durante algunos rounds más disputados de lo que ellos vieron, impidieron que el Terrible Morales logre un resultado más venturoso, quizás cercano a un empate o hasta un fallo dividido en su favor (que nadie hubiese disputado).

Porque después de haber tenido que escuchar a la mayoría de la prensa diciéndole que este intento por doblegar a un fajador siete años más joven y en la plenitud de sus años era simplemente un suicidio, Morales se hizo grande una vez más y dio vuelta todos los pronósticos para dar una inusual demostración de boxeo y coraje. Y no solamente no fue el suicidio esperado, sino que fue una de las muchas actuaciones memorables de un peleador que ha estado mencionado como finalista en las votaciones para pelea del año y boxeador del año durante gran parte de sus mejores años como profesional.

Erik Morales y Marcos Maidana
APA pesar de la derrota ante Marcos Maidana, las acciones de Erik Morales subieron en el 2011

Lejos de ser ésta la ocasión en la cual Morales terminaría arruinando su reputación con una actuación indigna y una derrota aplastante, el enorme tijuanense dio cuenta de su estirpe de campeón con un desempeño que hoy es mencionado nuevamente como candidato uno de los mejores del año, a pesar de que pocos eran los que apostaban un centavo por ver a Morales pasar el quinto asalto ante Maidana. Otro testimonio de la grandeza de un boxeador que sigue dando sorpresas y que no decae con el paso de los años.

Repetir los logros que llevaron a Morales a este punto en su carrera sería casi una pérdida de tiempo a esta altura de los acontecimientos. Su legado está marcado en bronce en la historia grande del boxeo. Su magistral triunfo ante Daniel Zaragoza en su primer combate mundialista, sus trilogías ante Marco Antonio Barrera y Manny Pacquiao (a quien derrotó hace seis años en lo que ha probado ser la última derrota del filipino antes de su impresionante racha actual de 14 triunfos en lo más alto del boxeo mundial) , sus grandes peleas de título mundial, su recaída en años reciente y su posterior ascenso al sitial que ocupaba en sus mejores años arrojan como resultado una campaña digna de ser contada entre las mejores de los nutridos anales del pugilismo azteca.

Y digan lo que digan de su cuarto campeonato, y sin soslayar los atenuantes y agravantes que rodearon a esa hazaña, es de notar que todos sus logros anteriores lo hacían más que merecedor de un motivo adicional para recordarlo como uno de los más grandes del boxeo latino de todos los tiempos.

El 2012 nos indicará con mayor claridad hacia donde se encamina la carrera del Terrible Morales, pero la duda mayor será simplemente el sendero que habrá de tomar. Porque su destino final, ya es bien sabido, es un puesto el Salón de la Fama, que rubrique oficialmente el sitial de ídolo del boxeo mexicano que ya lleva consigo con tanto orgullo cada vez que se trepa al ring.


Diego Morilla es periodista y columnista de boxeo desde 1992. Ha realizado entrevistas, análisis y coberturas de peleas por títulos mundiales para medios especializados (Latino Boxing, MaxBoxing.com, Lo Mejor del Boxeo, PSN.com, etc.) y periódicos (El Mundo, Primera Hora, El Vocero, etc.) en EEUU, Puerto Rico y Argentina. Actualmente es editor, redactor y traductor de ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas.