Durante la ausencia de Granger

¿Qué deberían hacer los Pacers en estos tres meses sin su máxima estrella?

Actualizado el 8 de noviembre de 2012
Por Beckley Mason
ESPN.com

Danny GrangerRon Hoskins/NBAE/Getty ImagesEl alero de Indiana Pacers es una de las grandes figuras de la competencia

Los Pacers acaban de anunciar que Danny Granger, el jugador que ha liderado a Indiana tanto en anotaciones como en intentos por partido desde la temporada 2007-2008, estará fuera durante tres meses luego de haber recibido una inyección por una tendinitis en la rodilla izquierda.

Ésta es una mala noticia para Indiana. Granger era la principal amenaza de triples en un equipo muy necesitado de espacios y de un jugador versátil de dos vías. No hay reemplazos listos en el banco, y si los Pacers no le encuentran la vuelta a su ausencia durante la primera mitad de la temporada, podrían encontrarse sin ventaja de campo en el Este, y tal vez hasta fuera de los playoffs.

Pero todo esto podría tener un lado positivo.

Granger, de 29 años, sin duda era el jugador que dominaba la cadena alimenticia de los Pacers -- o, como diría Kobe Bryant: "Él come primero".

De pronto hay más comida para todos, y es probable que los Pacers alimenten a la fuerza a su prometedor escolta 2, Paul George, con una dieta alta en proteínas de jugadas diseñadas especialmente para él, lo que podría ser bastante esclarecedor, y un punto de inflexión para la organización.

En cierto modo, los Pacers ya no tienen grandes movimientos por hacer en el roster. Tienen un núcleo sólido, pero que carece de un jugador especial que pueda hacerse cargo de un partido de playoffs o de una serie de postemporada ante la súper elite de la NBA. Muchos creen que George, de 22 años, tiene el potencial necesario para convertirse en esta clase de jugador, sobre todo después de haber mostrado el nivel defensivo suficiente para limitar seriamente la producción de Dwyane Wade durante gran parte de la derrota de los Pacers en su serie de playoffs contra el Miami Heat.

Para que los Pacers sean grandiosos, y no meramente buenos, George tiene que ser especial.

Y si hay algo que hemos aprendido del deporte, es que no se puede ser grande sin una oportunidad -- esa famosa jalea real.

Sólo pregúntale a James Harden, cuya producción se vio artificialmente limitada por el hecho de haber sido la tercera opción de Oklahoma City. Harden ha estallado como la primera opción en Houston, pero como ha señalado Tom Haberstroh de ESPN Insider, Harden también tuvo un desempeño excelente cuando Westbrook y Durant estaban en el banco.

Los datos estadísticos de George cuando está en la cancha sin Granger cuentan una historia diferente. Aunque ha tenido más oportunidades, sus lanzamientos fueron peores -- convirtió el 40 por ciento de sus tiros con Granger en el banco, contra el 46 por ciento que acertó cuando jugaron juntos.

De hecho, Granger es el único titular de los Pacers cuya presencia en la cancha mejora significativamente la eficiencia de George.

Ahora la pregunta es si George podrá aprender a funcionar sin la muleta de Granger -- como cuando Forrest Gump se libera de los aparatos que llevaba en las piernas y descubre al Usain Bolt que llevaba adentro.

Como la opción principal del equipo en el ala, George tendrá más libertad para experimentar y la oportunidad de averiguar qué es lo que funciona. Tendrá una mayor responsabilidad en la ofensiva del equipo, y eso podría poner en marcha un lado de George del que sólo hemos visto destellos.

La contracara es que George podría no estar hecho para ser el creador perimetral N°1 del equipo. Cuando los 76ers cambiaron a Allen Iverson por Andre Miller, parte del plan era que Andre Iguodala pasara a ser el anotador principal del equipo. Iguodala jugó bien y su esfuerzo e impacto del lado defensivo fueron excepcionales. Pero Philadelphia finalmente se dio por vencido con él como la pieza central de la franquicia porque nunca mostró una capacidad creativa eléctrica.

Los primeros resultados no se ven bien. Durante la primera semana de acción sin Granger en la cancha, George no ha lanzado bien (40.7 por ciento) y ha perdido balones a un ritmo alarmante: 4.5 veces por partido. Pero una parte importante de conseguir más oportunidades es tener más oportunidades para fallar y aprender del fracaso. Todavía hay razones para creer que George, quien dedicó su verano a desarrollar las herramientas ofensivas que Indiana necesita tan desesperadamente, podrá dar el paso al frente con Granger fuera de juego durante unos meses. De ser así, los beneficios podrían ser enormes.

De cualquier manera, Indiana pronto sabrá mucho más sobre lo que tiene en George. Es un proceso que vale la pena para los Pacers, aunque la forma de descubrirlo -- una lesión de su mejor jugador -- esté lejos de ser algo ideal.