Defensiva de Patriots bajo lupa

Cuando parecían entrar en buen momento, la defensiva retrocedió unos pasos

null
Por Mike Reiss
ESPNBoston.com

FOXBOROUGH -- La esperanza para los New England Patriots, era entrar en una racha al momento de inaugurar la segunda mitad de su calendario el domingo frente a los Buffalo Bills, pero en lugar de eso, tenemos más preguntas.

Alfonzo Dennard
Getty ImagesLos Pats mostraron un tacleo muy pobre vs Bills

Empezando con la defensiva, que dio la impresión de haber dado la vuelta a la esquina contra los St. Louis Rams hace dos semanas en Londres, pero al parecer fue una sólida vuelta en U.

Los Bills apilaron 481 yardas y manipularon el mal tacleo de los Patriots la mayor parte del juego, terminando con una ventaja decisiva en el tiempo de posesión. Así que la pregunta viene de nuevo: ¿Puede New Englans ganar un campeonato con esta defensiva?

Ya que estamos con las preguntas: ¿Puede el esquinero Aqib Talib, quien se unió oficialmente a los Patriots el lunes, ser suficiente para hacer la diferencia y revertir el infortunio de la defensa? Parecería un sesgo sobre la victoria 37-31 --sí, los Patriots ganaron el partido, que es más importante-- pero refiere en parte a la expectativa que ha elevado a franquicia durante los últimos diez años. También captura el ánimo en el vestidor de los Patriots, con el receptor Deion Branch calificando el desempeño del equipo, "No es un buen sentimiento".

A pesar de que más de la mitad de los 32 equipos de la NFL cambiarían lugar con los Patriots en un instante, y el club se mantiene en buena posición en el Este de la AFC (sus tres rivales divisionales perdieron el domingo) manteniendo el paso en relación a la conferencia, ésta fue una de esas victorias que se sintió un poco hueca para aquellos que ven más allá del resultado.

Se remonta a la sensación de impotencia de no poder detener a los rivales durante largos intervalos, y a un Bill Belichick, con todo y su grandeza, que no ha encontrado una cura consistente para su defensiva después de años de intentarlo. ¿Cómo puede ser?

Los Bills, que suelen dar problemas a los Patriots con su ofensiva cada año, tuvieron 35 primeras oportunidades y lograron 7 de 11 conversiones en tercera. También convirtieron una jugada en cuarta oportunidad, mantuvieron una ventaja de posesión de 33:50 contra 26:10, y totalizaron 319 yardas netas aéreas, con 162 más por tierra.

Esperen, hay más.

Los Patriots permitieron 187 yardas después de la recepción el domingo, empatando su peor marca de la temporada (contra los Bills el 30 de septiembre), de acuerdo con el seguimiento de ESPN Stats & Info . También permitieron 40 yardas terrestres después del primer contacto, 12.5 yardas arriba de su promedio del año. El tacleo, usualmente un punto fuerte, fue atroz.

"Cada vez que jugamos contra ellos, hemos sido exitosos moviendo el balón", dijo el corredor de los Bills, C.J. Spiller, quien mostró por qué es uno de los jugadores más dinámicos de la NFL (70 yardas en nueve acarreos, 61 yardas en cuatro recepciones).

Eso refleja cómo la defensiva de los Patriots, que prosperó a partir de tres robos cruciales el domingo, no instila miedo en los oponentes. Los Bills vieron este juego diferente al que jugaron la semana pasada, cuando perdieron 21-0 contra los Houston Texans.

"No quiero entrar en comparaciones; pueden ver las estadísticas, y Houston obviamente está entre las mejores cinco defensivas", dijo el mariscal de campo de los Bills, Ryan Fitzpatrick. "[Los Patriots] y lo que hacen, tienen una gran ofensiva, y te harán pagarla todo el campo largo".

Un elogio escondido, quizás, pero también uno difícil de debatir, pues nadie está llamando a la defensiva de los Patriots una "Cortina de Acero" en primer lugar. La última intercepción del domingo, hecha por Devin McCourty en un envío de Fitzpatrick hacia el receptor novato T.J. Graham, fue un ejemplo perfecto de esto; fue tanto un colapso ofensivo como una jugada defensiva sólida.

Denle crédito a los Patriots por haber forzado otras dos entregas importantes --no hay duda de esas-- y eso es lo que, a la postre, define esa unidad. Tiene un tipo de don para aparecer con el robo oportuno.

Pero después de un juego como el del domingo, ¿es mucho pedir más que eso?

Belichick, ahora en su temporada N° 38 de la NFL, sabe más que nadie sobre X's y O's, así que está descifrando por qué es el tema recurrente en este equipo. Su ofensiva ha evolucionado con el juego cambiante, pero la defensiva se ha visto más lenta en el ajuste.

Hace que uno se pregunte si los problemas comienzan con una filosofía que parece ligera de imaginación en jugadas ingeniosas, y pesada en el enfoque de hacer funcionar a la ofensiva hacia campo abajo. La presión al pase con cuatro hombres es inconsistente, y lo ha sido durante mucho tiempo ya.

Incluso el seguidor más optimista de los Patriots, deberá estar de acuerdo en que la defensiva, en general, ha dado un espectáculo frustrante en años recientes, porque rara vez dicta las jugadas. Aquellos que lo ven más profundamente, podrán decir que los Patriots mutaron en el equipo que solían dominar, los Indiapolis Colts de poder ofensivo, aunque los propios jugadores digan lo contrario.

"Vi que los chicos tenían fe", dijo el liniero defensivo Vince Wilfork, quien llegó al punto de hablar con sus compañeros defensivos fuera del campo. "Eso es lo principal. Cuando logras que un equipo tenga fe en que pueden hacer lo que la mente les diga, ese equipo es imparable. Con esta defensiva, cuando les dije lo que tenía que decirles, vi que los chicos tenían fe y salimos allá afuera a hecer las jugadas".

Tal vez Wilfork tenga razón, pero no se sintió así durante la victoria del domingo. ¿Creerán los seguidores de los Patriots que este equipo está un paso más cerca de jugar la defensiva como en sus días de campeonatos a inicios de los 2000?

Wilfork dijo que es una unidad que sigue creciendo, una que deberá ser más consistente. Hay palabras que hemos escuchado antes.

"Tratas de equilibrarte y descifrar la forma de corregirlo", dijo el safety Steve Gregory, quien regresó a la alineación tras perderse cuatro partidos por una lesión en la cadera. "No se trata de frustrase y enojarse con los muchachos, se trata de entrar juntos y trabajar como unidad para hacer las cosas bien. En eso nos vamos a enfocar".

La buena noticia es que los Patriots lo harán tras una victoria.

La mala noticia es que, tras un juego como éste, hay una sensación de que los motivados Patriots están de vuelta a donde empezaron, respondiendo cuestionamientos sobre su defensiva.