Nuevos ricos, viejos pobres

La llegada de nuevos capitales al fútbol francés no es la buena noticia que parece

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Carlos Bianchi Por Carlos Bianchi
ESPN Magazine
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Ibrahimovic Getty ImagesIbrahimovic es la gran figura de la nueva etapa del fútbol francés

El que está en posición de ganador es el Paris Saint Germain, que recuperará el protagonismo económico que había perdido desde la época de Canal Plus. Ahora tendrá otra vez los medios para competir con el Lyon y con Marsella.

Con los 150.000.000 de euros que gastó, no solo es el gran candidato en la Ligue 1; debería intentar, en paralelo, llegar lo más lejos posible en la Champions League. Además, tendrá el valor agregado de la publicidad que recibirá por las compras de alto perfil que viene realizando (Ibrahimovic, Thiago Silva, Lavezzi, Pastore, Alex y siguen los nombres).

Pero que llegue dinero fresco a Paris Saint Germain, a Monaco (el gran competidor del PSG si logra ascender) y, eventualmente, a otros equipos o a la liga en su totalidad, no necesariamente tendrá un impacto positivo sobre el fútbol francés en su conjunto ni menos aún sobre su selección.

Ya lo hemos visto en Inglaterra, donde el ingreso de millones rusos y árabes no potenció a los jugadores autóctonos, sino que creó equipos en los que los extranjeros son la norma.

A eso se suma la tendencia a ser un semillero que necesita vender su producto al exterior para seguir viviendo. Si bien el fútbol galo está en la élite del continente, sigue siendo el hermano pobre, tanto en lo que hace a público y a organización, como en su poderío económico.

Los nombres de arriba recalaron en el PSG porque no los tuvieron en cuenta los grandes clubes de Europa, que son quienes se terminarán llevando, tarde o temprano, a las apariciones más relevantes del fútbol francés en los próximos años.

Para revertir esa tendencia, Francia necesitaría muchos años seguidos de inversión económica sostenida, pero sobre todo, que ese dinero se transforme en equipos protagonistas o directamente en campeones en Europa.

Mientras tanto, el fútbol galo seguirá siendo un medio muy competitivo, pero esa característica solo le servirá para seguir alimentando a otros clubes y ligas. Gracias a su excelencia en la formación, y a la potencia y velocidad con las que se juega en Francia, sus jugadores seguirán emigrando a otras ligas con el poder de compra como para pagar valores muy superiores a los del mercado local. Y como ese dinero seguramente se use para comprar afuera, tal como hizo el PSG, será muy difícil cortar el círculo vicioso.

Felicidades.


Carlos Bianchi es el 13º goleador de la historia del fútbol mundial y el técnico que más títulos ganó en el fútbol argentino. Surgió como jugador en Vélez Sarsfield de su país, donde fue campeón en 1968, para luego destacarse en distintos clubes de Francia. Allí inició su carrera como técnico, antes de volver a la Argentina para ganar 15 títulos locales e internacionales, seis con Vélez y nueve con Boca Juniors. También dirigió a la Roma de Italia y al Atlético de Madrid de España y es eterno candidato a conducir a la Selección Argentina. Ha escrito para diversos medios de prensa y también se ha desempeñado como comentarista televisivo en distintos canales de Latinoamérica y del mundo. Consulta su archivo de columnas.