Davis: Berdych venció a Almagro

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Serie 1-1 entre España y República Checa
David Ferrer se impuso a Stepanek en el primer partido, pero más tarde Nicolás Almagro no pudo ante Tomas Berdych y cayó en cinco sets.Tags: deportes, tenis, copa davis, espana, republica checa

PRAGA -- El checo Tomas Berdych se impuso al español Nicolás Almagro por 6-3, 3-6, 6-3, 6-7 (5) y 6-3 en el segundo punto de la final de Copa Davis. La raqueta número uno local puso el 1-1 en la serie, luego del contundente triunfo de David Ferrer ante Radek Stepanek en sets corridos. El dobles del sábado, una vez más, pasó a ser clave.

Un partido raro por dónde se lo mire. Muchas idas y vueltas y sin un jugador dominante. Ni siquiera la tan comentada superficie, que con su velocidad supuestamente iba a afectar a Almagro, pesó en el segundo choque del viernes en Praga. La balanza se terminó inclinando para el local porque, en definitiva, supo sobreponerse a sus propios baches. Fue más certero en el inicio y en el final del encuentro. Cuando estuvo derecho fue más que su rival. El español, de gran partido, estuvo expectante y golpeó ante los bajones de su oponente, pero no le alcanzó. Se quedó sin resto para el cierre y lo pagó con la caída.

El comienzo del encuentro fue muy parejo, con un Berdych atento y con una aceleración envidiable en la derecha y con un Almagro muy agresivo. Se mantuvo la paridad en games con muy buenos servicios, pero el checo vio una pequeña luz y no dudó. En su primer punto de quiebre, ejecutó un exquisito passing cruzado y estampó el 5-3. Luego lo confirmó con su saque y se llevó el primer set en poco más de media hora de acción.

Tomas Berdych
APBerdych se desahogó al derrotar a Almagro

El impacto no causó efecto en el español, que siguió jugando bajo la misma línea. Sí el que mermó un poco en su nivel fue el checo, y lo pagó caro. Almagro, que llegó más descansado a esta serie por no haber jugado la Copa Masters, combinó una serie de golpes con muy buenos ángulos y potencia para lograr el quiebre. Un tremendo revés cruzado, de lo mejor en su repertorio, fue la puntada final. Así, tras el 6-3, la historia volvía a comenzar: un set por lado.

Recién ahí el público en Praga empezó a ponerle clima a la final, que había tenido el puntapié con un categórico triunfo de David Ferrer ante Radek Stepanek. El estadio levantó temperatura, ante la atenta mirada, entre otros, de los extenistas Ivan Lendl, Jana Novotna y Nicole Vaidisova. El viejo entredicho entre Berdych y Almagro que se dio en el Australian Open 2012 (por un pelotazo al cuerpo del español) pareció cobrar vida nuevamente este viernes. Es cierto, en la semana hubo indicios de que la relación entre ellos no estaba bien.

Con el clima copero bien latente, ventaja para el local. Quebró en dos ocasiones seguidas, la segunda en cero para ponerse 3-0, y encaminó el match hacia un 2-1 en sets que parecía empezar a cantar sentencia.

Ni siquiera el freno que intentó poner Almagro al irse al vestuario pudo con Berdych. El checo había crecido mucho en los últimos games gracias a un combo imposible de resolver por el español: saque con slice y derecha potente. Fueron doce puntos seguidos, encadenados entre el cierre del tercer set y el inicio del cuarto. Los locales comenzaban a festejar...

Pero Berdych perdió el eje. Se relajó y cayó en un pozo. Almagro, que estaba expectante por una oportunidad, aprovechó la ocasión y en un abrir y cerrar de ojos hizo explotar su revés cruzado y se vio 4-3 arriba en el marcador. Algo impensado minutos atrás. La historia se dirigió hacia el tie-break, donde los nervios se hicieron presentes y hubo errores -de golpes y de conceptos- repartidos. El español sacó una importante ventaja y hasta gozó de dos set-points, pero el local se recuperó. Finalmente, un ace abierto hacia el lado impar llevó la definición a un quinto set.

Ahí nuevamente la paridad en los servicios. Pese a alguna duda en el primer game, el checo creció a pasos agigantados desde su metro y 96 centímetros. Firme con el saque, llegó el tan esperado quiebre para ponerse 4-2. Sin embargo, incógnita también en el set decisivo. Almagro recuperó el quiebre e ilusionó al banco español. Pero había más: después de más de cuatro horas de acción, Berdych volvió a romper el servicio de su rival y lo cerró con autoridad.

Ahora, con la victoria, la serie final de la Copa Davis se definirá el domingo. El duelo entre Berdych y Ferrer, dependiendo de cómo salga el dobles del sábado, inclinará el festejo hacia un lado y extenderá la definición a un quinto punto. Praga, expectante.