Rookie Watch

La razón por la que Harrison Barnes y Dion Waiters no han alcanzado su potencial

Actualizado el 9 de diciembre de 2012
Por David Thorpe
ESPN.com

Harrison Barnes, Dion WaltersGetty ImagesHarrison Barnes y Dion Waiters encajan en el molde de las viejas estrellas, pero las estadísticas avanzadas dicen otra cosa.

Algunos lectores han cuestionado porqué Harrison Barnes y Dion Waiters no están más arriba en mi ranking, así que aprovecharé este espacio para explicar cómo evalúo a los novatos y al talento en general.

En el pasado, solíamos observar los numeritos en bruto y proclamar con bastante seguridad que un determinado jugador estaba trabajando de manera eficiente. Si el jugador estaba anotando en dos dígitos y su equipo no era exitoso, entonces la culpa se echaba sobre sus compañeros que anotaban menos, o sobre la defensa, los rebotes, las pérdidas de balón, etc.

Pero gracias a John Hollinger, Dean Oliver, Roland Beech y a la gran variedad de métricas avanzadas que ellos y otros nos han ofrecido a través de Internet, ahora no tenemos muchas excusas a la hora de evaluar el rendimiento de un jugador en la cancha. Por ejemplo, no deberíamos apurarnos en decir que Waiters y Barnes son un éxito simplemente porque son jugadores altamente anotadores y dinámicos.

¿Estos dos novatos son talentosos? ¿Tienen mucho potencial? ¿Son capaces de ofrecer actuaciones grandiosas cada tanto? Sí, sin lugar a dudas. Pero, si bien es lógico entusiasmarse con estas cosas, no sería preciso decir que unos cuantos juegos buenos intercalados entre muchos malos es superior a jugar de manera más eficiente y consistente en menos minutos. Que un jugador anote más puntos no quiere decir que esté jugando bien.

Ya he usado a Adam Morrison como ejemplo en otras oportunidades, pero vale la pena repetir su historia. Salió con todo de la gatera durante su año de novato, promediando más de 15 puntos por partido en noviembre con una efectividad del 37.5 por ciento en triples. Esto suena prometedor, considerando lo bien que había jugado en la universidad -- no era un mero prospecto. Luego ganó un lugar en el Rookie Challenge durante el receso All-Star y abrió casi un tercio de los 77 partidos que jugó, para cerrar la campaña con un impresionante promedio de 11 puntos por partido y una efectividad superior al 33 por ciento en triples.

Pero si pones atención, verás que sus estadísticas avanzadas fueron pésimas, tal como su porcentaje de campo general (37.6 por ciento). Así que aunque los fans estaban entusiasmados y el consenso general era que estaba haciendo exactamente lo que se esperaba de él, un análisis más profundo demuestra que había señales de alerta en todos lados. Lo cierto es que tuvo un pésimo año de novato, a pesar de sus numeritos sólidos en bruto. Luego se lesionó, antes de básicamente perder la confianza de que podría ayudar a un equipo de la NBA a ganar partidos. Ahora está fuera de la liga y es considerado como uno de los grandes fracasos en la historia de la NBA.

No se equivoquen, Barnes y Waiters están jugando mucho mejor que Morrison en su primer año, pero hasta ahora sus campañas han sido similares. Tienen una capacidad física increíble, de modo que sus márgenes de error son mucho más amplios que el de Morrison, pero si no aprenden a jugar con la cabeza, no serán piezas importantes de sólidos equipos ganadores.

Lo adivinaron, los problemas de Waiters empiezan con la elección de sus lanzamientos. Un porcentaje verdadero de tiros inferior a 47, que es muy malo bajo cualquier parámetro, ha bajado su PER a 12.59. Demasiados tiros en salto con paso hacia atrás, demasiados dobles largos disputados con 10 segundos en el reloj de posesión, y demasiadas penetraciones excesivas a los dientes de la defensa contraria, que fuerzan tiros difíciles y son una de las grandes razones por las cuales está metiendo poco más del 40 por ciento de sus lanzamientos bajo el aro. Este último problema es el que menos me preocupa, ya que los jugadores como Waiters suelen encontrar la manera de convertir cuando aprenden a leer mejor las defensas. Pero la mala selección de tiros es algo que puede perdurar durante años, y es un problema que Waiters debe resolver ahora.

Barnes tiene un problema de asertividad, aunque en su defensa, al jugar con gatillos rápidos como Steph Curry y Klay Thompson, no tiene muchas oportunidades para brillar. Su equipo no tiene un buen movimiento de balón. A los Warriors les gusta aislar a los jugadores (a veces a Barnes inclusive) más que a muchos otros equipos, lo que no le da a Barnes la luz verde para atacar a su defensor a menos que sea él quien está aislado. Pero lo cierto es que Barnes por momentos luce especial en los partidos, aunque no está ni cerca del Top 10 de los novatos en PER (11.33) y otras estadísticas.

En muchos sentidos, analizar a un jugador requiere la comprensión de un principio básico -- si un jugador lanza, entonces ningún otro jugador puede lanzar en esa posesión. Así que cada vez que un jugador lanza un tiro malo, su equipo tiene menos chances de anotar que cuando un jugador lanza un tiro bueno (ningún jugador tiene un porcentaje respetable con tiros malos). Un buen lanzamiento se define como aquel que el jugador tiene buenas chances de acertar bajo las restricciones de tiempo, puntaje y equilibro rebotero/defensivo.

Suena simple, pero si el objetivo es ayudar a tu equipo a ganar -- y sí, ese es el objetivo principal que los evaluadores deben tener en mente -- entonces los jugadores que lanzan tiros malos a menudo se consideran menos valiosos que otros jugadores que tal vez hayan producido menos en términos de numeritos en bruto. Porque los numeritos que estos jugadores están produciendo son más conducentes a jugadas ganadoras.

A la hora de analizar a un jugador, también debemos tener cuidado con el más-menos, sobre todo tan temprano en la temporada (lo mismo podría decirse del más-menos ajustado). Un jugador podría tener un más-menos mucho más impresionante que otro, pero solamente porque un jugador de reemplazo es mucho peor que el otro.

Así que un truco que usan los evaluadores es imaginar cómo les iría a los jugadores si cambiaran de equipo. ¿Cómo le iría al novato Brian Roberts de los Hornets en Cleveland? ¿Ayudaría a los Cavs a ganar más? ¿Waiters haría más que Roberts en New Orleans? Esto no se basa en proyecciones, sino más bien en una mirada subjetiva de cómo está jugando cada uno en este momento.

Nadie diría que Roberts será mejor que Waiters cuando éste madure -- lo cual es probable pero no seguro. Sin embargo, hoy por hoy es difícil argumentar que un Roberts ya maduro y habilidoso no ayudaría más a Cleveland en este momento, mientras que los Hornets sufrirían con Waiters. (Pensar en Waiters y Austin Rivers jugando juntos es un ejercicio doloroso.)

Los destacados y los jugadores emocionantes también son obstáculos para los fans. ¿Recuerdan cuando todo el mundo simplemente sabía que Kobe Bryant era el rey en los momentos decisivos? Un estudio más profundo reveló que esto no era así, tanto para él como para los Lakers.

De la misma manera, un jugador capaz de bajar 10 rebotes en 30 minutos por partido, todos debajo del aro, todavía es más valioso que un hombre que vuela por todos lados para bajar sus siete rebotes en 36 minutos. Tal vez no sea vistoso, pero el primer jugador obviamente ha tenido un mayor impacto.

Waiters definitivamente tiene algo de Dwyane Wade adentro, y también un poco de Eric Gordon. Y eso grita ¡DINÁMICA! Mientras tanto, Barnes luce como el jugador de preparatoria de elite que supo ser -- es más largo, alto, suave, habilidoso y atlético que la mayoría de los aleros que podamos ver. Estos aspectos de sus juegos venderán boletos, seguro, pero los evaluadores sólo los aprecian cuando se usan para castigar a los oponentes de manera eficiente y productiva.

Jarvis Hayes, quien fue reclutado en la lotería del 2003, era un alero grande y fuerte de una conferencia universitaria atlética y salió con todo de la gatera para los Wizards como novato. Promedió más de 11 ppp durante los primeros dos meses y se ganó un lugar junto a hombres de la talla de LeBron, Melo, Bosh y Wade entre los jugadores de primer/segundo año. Pero Hayes nunca fue un jugador promedio de la NBA durante su carrera debido a su efectividad mediocre y su falta de comprensión de cómo aprovechar su talento.

Hay una gran diferencia entre la percepción y la realidad, y las estadísticas objetivas nos ayudan a verla con más claridad. Creo que jugadores como Waiters y Barnes son plenamente capaces de convertirse en titulares a largo plazo, y posiblemente en estrellas -- algo que siempre he proyectado para Barnes -- pero aún no está escrito en piedra.

Hasta entonces, definitivamente serán novatos muy promocionados, pero no más que promedio en términos de producción. Mientras tanto, habrá otros novatos (y veteranos) que ayuden a sus equipos a jugar mejor sin recibir tanta atención.


Las observaciones de esta semana


Michael Kidd-Gilchrist, Bobcats -- 6 de diciembre: Sobran motivos para entusiasmarse con los esfuerzos consistentes de MKG cada noche. Pero hay una consistencia clave que debe mejorar con el tiempo para empezar a alcanzar su enorme potencial: su incapacidad de llegar a la línea de tiros libres. Desde el Día de Acción de Gracias, ha jugado más de 175 minutos y solamente ha lanzado cuatro tiros libres.

Más fintas, mejores ángulos de ataque y simplemente valorar el hecho de recibir faltas le ayudarían mucho. Esto no es algo de qué preocuparse, ya que los novatos tienen una curva de crecimiento muy pronunciada, pero es algo que debemos seguir de cerca.

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Sullinger

Jared Sullinger, Celtics -- 6 de diciembre: Los Celtics no están jugando tan bien como esperaban, pero como son un grupo veterano, no tiene sentido entrar en pánico. Para un jovencito como Sullinger, es importante ganarse la confianza de su entrenador de manera que pueda contar con su producción en un determinado aspecto del juego la mayoría de las noches. Silenciosamente, Sullinger ha hecho precisamente esto al dominar el cristal ofensivo durante sus minutos.

Si puede mantener el nivel en este aspecto de su juego, se asegurará más minutos ya que Boston se enorgullece en corregir sus tiros errados. Y más minutos le darán la oportunidad de desarrollar otros aspectos de su juego.

Tony Wroten, Grizzlies -- 6 de diciembre: Los Grizzlies probablemente sean la gran historia del Oeste, y posiblemente de toda la liga. Pero más adelante, podrían necesitar un tercer base armador. Aquí entra Wroten, quien recientemente fue enviado a la Liga de Desarrollo. Tiempo de juego es lo que más necesita en este momento si va a reemplazar a los contendientes en Tennessee cuando sea necesario.

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Drummond

Andre Drummond, Pistons -- 5 de diciembre: Ya puedo escuchar las críticas. ¡Todo lo que hace es clavar volcadas! Pero nunca es el entrenador del equipo contrario quien dice estas tonterías, porque sabe que la volcada es el tiro de porcentaje más alto del básquetbol. Seguro, Drummond tiene unos cuantos buenos movimientos en su juego ofensivo todavía verde, como demostró ante Golden State con su giro al aro en un y-uno. Pero sus volcadas son lo que hace sonreír a sus entrenadores y sudar a sus oponentes, ya que las consigue como se debe, permaneciendo en la pintura con las manos en alto, listo para recibir y estallar.

Muchísimos atletas jóvenes que llegan a la NBA no hacen esto, optando en cambio por lucir sus habilidades perimetrales o su juego fino en la pintura. Por ejemplo, en su año de novato, DeMarcus Cousins lanzó cuatro tiros internos por partido (acertó el 64 por ciento) e intentó tres entre 16 y 23 pies (de los cuales acertó el 37 por ciento). Drummond, en la mano, lanza casi cuatro tiros por partido adentro y menos de medio desde el perímetro. Con su tamaño y agilidad, no necesitará tener un juego perimetral durante años.

Will Barton, Trail Blazers -- 3 de diciembre: No ha sido un buen inicio para Barton, en parte porque pocos novatos están preparados para la tarea que él desempeña. Pero el lunes, Barton metió tres de cinco tiros, al clavar un triple desde la esquina y correr la cancha para anotar dos conversiones fáciles. Esto es importante porque significa que jugó con solidez, en términos de lanzamientos, en dos juegos consecutivos por primera vez en la temporada. (El sábado anotó siete puntos con tres aciertos en cinco intentos.)

Su rapidez y si altura son intrigantes, pero varios novatos han llegado a Portland para luego desaparecer en las últimas campañas, de modo que Barton tiene mucho trabajo por delante. La buena noticia es que acertó su primer triple durante el primer cuarto del partido del lunes mientras su equipo estaba recibiendo una paliza, y esto ayudó a volver a meter a sus compañeros en el partido. Los entrenadores recuerdan este tipo de cosas.

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Beal

Bradley Beal, Wizards -- 3 de diciembre: A diferencia de muchos novatos, Beal no tiene problemas con su selección de tiros; simplemente ha fallado un lanzamiento tras otro. Recuerda, no lanzó bien durante la mayor parte de su campaña universitaria, sorprendiendo a todos los que lo tenían etiquetado como el próximo Ray Allen. Pero encontró su tiro mientras los Gators corrían al Elite Eight, y los fans de los Wizards esperan que pueda hacer algo similar esta campaña... Antes de marzo, claro.