Cinco lecciones del 15 de diciembre

Lo que aprendimos de las peleas del sábado

Actualizado el 18 de diciembre de 2012
Por Brian Campbell
ESPN.com

Tras Jorge Arce quitarse su sombrero en el cuadrilátero ante un más grande, más rápido y menos deteriorado Nonito Donaire en Houston, y Amir Khan probar un nuevo entrenador en Los Angeles con la esperanza de evitar una impensable racha perdedora, he aquí cinco cosas que hemos aprendido de esas y otras peleas de la repleta cartelera del sábado:

1. Donaire pertenece a la elite

Ha perseverado sobre un rival difícil de golpear y con poca voluntad para participar. Ha superado lesiones en las manos para destripar victorias con el corazón. Y ha terminado a peleadores veteranos de manera espectacular. Nonito Donaire completó la obra maestra que fue su campaña del 2012 con su cuarta victoria del año, con el envío de Jorge Arce a la jubilación por nocaut técnico en el tercer asalto. Donaire no sólo es el favorito para ser nombrado boxeador del año y el probado rey libra-por-libra de las categorías de menos peso; es también un pionero como voluntario 24/7 para pruebas de drogas durante todo el año. Sin embargo, hay una sensación de que Donaire nunca realmente conseguirá que el crédito general coincida con el aplauso de la crítica que suele recibir hasta que desafíe y venza a un nombre que haya hecho el crossover con cierto atractivo para las masas -- algo que no se encuentra frecuentemente en su división. Donaire, de 30 años, está en la plenitud absoluta de su gran carrera. Hay esperanzas de que suficientes aficionados casuales se sumen a la causa y no se lo pierdan, antes de que sea demasiado tarde.

2. Khan: las dudas aún superan las respuestas

Hubo mucho que apreciar en la victoria de la restauración de la fe de Khan sobre Carlos Molina, en su primera pelea con el nuevo entrenador Virgil Hunter. Pero por desgracia no se ganó nada con esa información debido a la pobre amenaza y pegada ligera demostrada por su más pequeño oponente en las 140 libras. Hunter hizo un trabajo excelente en ayudar a reconectar las tendencias imprudentes de Khan y el brillo verdadero de su capacidad técnica. Sin embargo, a pesar de lo bien que lució el peleador por utilizar su jab para crear espacio y quitarle unos pocos segundos a su recta para no perder el control, no hubo un momento durante el evento principal del sábado en el Coliseo de Los Angeles Sports en el que se disipara la duda de que un golpe de cualquiera consecuencia no podría haber cambiado el tono de la pelea con un solo disparo. Khan, a quien Molina sacudió momentáneamente durante un segundo asalto particularmente vulnerable, demostró con facilidad que se mereció llevarse la pelea al continuar evitando una desastrosa derrota por tercera vez consecutiva. Pero el habilidoso enfrentamiento no proporcionó una respuesta sobre sus cuestionados intangibles. El jurado aún está deliberando sobre si un cambio en el estilo nunca fue capaz de solucionar las deficiencias de Khan en primera instancia.

3. El plan para vencer Leo Santa Cruz, si te atreves

La defensa del título de peso gallo de Santa Cruz en contra de Alberto Guevara estaba destinada a mostrar el emocionante estilo golpeador de gran volumen en la primera pelea televisada de CBS en directo desde que Santa Cruz estaba en la escuela primaria. Lo que nos dieron en vez -- aparte de una eventual victoria impresionante de Santa Cruz -- fue un desempeño del valiente Guevara durante los primeros cuatro asaltos que detallan cómo golpear potencialmente a la estrella de 24 años de edad en ascenso. Pero buena suerte encontrando a alguien que pueda sostenerlo durante 12 asaltos completos.

Guevara, de poca pegada, logró que Santa Cruz pareciera humano, apoyándose en el trabajo de pies y el contragolpe para frustrar al campeón antes de saltar fuera de peligro. De este modo, Guevara reveló la dependencia de Santa Cruz de pegar con los pies en posición mientras expuso su necesidad de salirse primero para crear el impulso de su ritmo implacable. De hecho, Santa Cruz nunca descifró realmente la estrategia de Guevara tanto como su poder de golpe lo hizo por él, frenando a Guevara lo suficiente como para ser encontrado. Y ahí está el problema que enfrenta cualquier peleador que intente desarticular y exponer el tren de ataque de Santa Cruz: ¿Tienes el corazón, la durabilidad y la resistencia para llevar a cabo el plan de terminación frente a semejante amenaza de ataque al cuerpo?

4.¿Algo de Wilder para la división de pesos pesados, tal vez?

Ya hay bastantes pretendientes en la división de peso pesado para amortiguar el entusiasmo sobre más pronunciamientos de "The Next Big Thing". Así que no se preocupen, no voy a tratar de vender la idea de que el peleador de 6'7" Deontay Wilder es exactamente eso. Sin embargo, el medallista de bronce del 2008, ahora de 27 años, coronó un ocupado año 2012 con su sexta victoria del año en la cartelera de Khan-Molina en la forma exacta en que deseas que lo haga un prospecto con 27-0 y 27 nocauts: con un sólo golpe de nockout. La fácil victoria de Wilder sobre Kelvin Price no dejará a nadie pidiendo a Klitschko (o incluso a un Povetkin, si fuese el caso) para calentar en el bullpen, pero tampoco va a lastimar sus acciones en lo adelante.

5. Merchant fue tan bueno como se puede ser

En la emoción de una noche llena de acción boxística no se perdió la salida tranquila de la gran figura Larry Merchant de su asiento de primera fila en el equipo de transmisión de HBO después de narrar su última pelea en Houston. El difusor de medios masivos de 81 años de edad, un viaje a los días de gloria del periodismo, fue tan grande como lo requirió el momento, sin desperdiciar nunca una palabra mientras dijera adiós tan elocuentemente en el estilo clásico editorial que definió su carrera. El cierre de 35 años de locución deportiva de Merchant, describiendo las peleas en su propio estilo de narrar, marca el fin de una época memorable en el deporte. Desde el nacimiento de pay-per-view a la caída de la gran división de pesos pesados, Merchant estuvo allí en cada paso del camino y fue tan importante para las transmisiones por televisión como los propios peleadores. El boxeo nunca será el mismo sin él.