El futuro del fútbol argentino

A la hora del balance, el año no dejó demasiado para destacar

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Washington Cucurto Por Washington Cucurto
ESPN.com
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Independiente Fotobaires.comCucurto nos propone una historia que mezcal misterio y descenso
BUENOS AIRES -- Y bien queridos lectores, otro año que se acaba. Y tenemos que hacer un balance obligado. ¿Cuál es nuestra impresión? ¿Cuáles son los pasos inmediatos para que se juegue un fútbol de mejor calidad en Argenitna? ¿Este año, fue bueno?

Otro año que se va y de cierta manera los resultados no se dan y los resultados no se cumplen. A nivel clubes, lo mejor lo dio el Boca de Falcioni que, a esta altura, parece un euipo prehistórico. ¡Así son los tiempos en el mundo del fútbol, demasiado volátiles, veloces y pasajeros!

Falcioni se fue por la puerta de atrás y estuvo a punto de ganar todo en Boca, mucho más que otros, en un tiempo record, recordemos: campeonato, Copa Argentina y Copa Libertadores. Le faltó la cuota de suerte decisiva que necesita cualquier campeón.

Sin duda, el primer semestre de Boca fue lo mejor que mostramos a América y al mundo. Tigre fue otro equipo que pudo obtener un certamen internacional, pero cayó de manera vergonzosa, casi sin jugar, ante un San Pablo, desconocido por momentos.

Julio Falcioni
DYNJulio César Falcioni será el sucesor de José Romero
Y a nivel clubes, nada más pudimos entregar. Fue un año malo, queridos lectores, sin triunfos internacionales, con un River Plate jugando en la segunda categoría. Recordemos, por favor, que River fue uno de los equipos argentinos más ganadores de América.

De la mano de Matías Almeyda retornó a Primera división, pero sigue insistiendo en jugar en una categoría menor, sin ideas, sin ganas, sin esa identidad que lo hizo grande ve pasar sus días sin pena ni gloria. River Plate, queridos lectores, refleja el tremendo caos institucional que existe en el fútbol argentino.

A nivel selecciones tampoco tenemos mucho que decir. Es cierto, nos enamoramos y nos ilusionamos con Messi. Pero un solo jugador no hace a un equipo. Y eso le falta a nuestra querida albiceleste "tomar conciencia de equipo". Con caídas y buenas levantadas, la selección dirigida por Sabella, jugó muy bien las Eliminatorias. Varias presentaciones fueron espectaculares, pero no alcanza. Este equipo tiene sabor a incompleto, algo le falta.

Es muy difícil para un hincha, para un fanático como yo, dilucidar el futuro del fútbol argentino. Considero fundamental que los grandes vuelvan a ser grandes, que los chicos continúen jugando como ahora, tratando de ser protagonistas siempre. Pero dejenmé decir una cosa: es imposible soñar con logros a nivel selecciones, si los clubes no juegan bien, no ganan torneos internacionales y pelean los puestos de todas las copas. Es una realidad. Eso nos diferencia de Brasil.

Los equipos de Brasil, por dar un ejemplo, siempre están en la lucha de todas las copas. De hecho, las dos mas importantes las ganaron equipos de Brasil (San Pablo y Corinthians). No fueron ganadores rotundos, indiscutidos, grandes ganadores. No. Pero les alcanzó con imponer un juego para acabar con las ideas de todo el mundo.

En este marco de resultados no conseguidos, caos institucional, con los grandes a punto de descender, con Boca sin Riquelme, es dificilísimo aventurar un futuro de grandes logros a nivel selección.

¿Acaso pensamos salir campeones del mundo con San Lorenzo e Independiente en la B? Sería un caso inédito, no menos doloroso que la tremenda contradicción que eso implica.

De todas formas, no tengo dudas de que podemos imponernos al fútbol de Brasil. Es nuestro primer rival, hoy mas que nunca. Tenemos mucho que aprender de ellos. Tomar notas y notas.

Y es posible superarlo, tenemos con qué. Sería un gran golpe para la idiosincrasia futbolera de ambos países que Argentina se consagrara campeón del Mundo en Brasil. Siempre se puede escribir un antes y un después en esta historia que nos toca vivir.

Felices fiestas a todos.


Washington Cucurto es escritor y poeta. Aunque su nombre real es Santiago Vega, él prefiere que lo llamen simplemente \"Cucu\". Su obra siempre recurre a las minorías y a los marginales y entre sus publicaciones se destacan Cosa de negros (2003) y Las aventuras del señor maíz (2005). Además creó Eloisa Cartonera, una editorial que publica libros de autores inéditos latinoamericanos, realizados con cartón. Actualmente está terminando una biografía de Don Ramón, personaje del Chavo del 8. Consulta su archivo de columnas.