El Milan sufrió racismo

Actualizado el 3 de enero de 2013
EFE

Sulley Muntari
APMilan decidió no continuar el amistoso

ROMA -- Un partido amistoso que disputaban el Milan y el Pro Patria, de la provincia de Varese (Lombardía), ha quedado suspendido después de que los jugadores del conjunto "rossonero" decidieran retirarse por los insultos racistas que recibieron de los aficionados locales.

El encuentro, que se jugaba en la localidad de Busto Arsizio, se suspendió en el minuto 26 del primer tiempo cuando un grupo de aficionados del Pro Patria, equipo local, comenzó a gritar insultos racistas a los jugadores del Milan y el capitán de este equipo, Massimiliano Allegri, ordenó a sus compañeros que abandonaran el campo.

Allegri lamentó posteriormente este tipo de situaciones y afirmó que "esta clase de comportamientos no se pueden tolerar".

"En un ambiente de racismo -dijo- como el que hemos vivido en Busto Arsizio no se puede continuar jugando", subrayó.

Según relatan los medios italianos, el ambiente se fue calentando desde el comienzo del partido cuando algunos de los aficionados del Pro Patria comenzaron a insultar desde las gradas a los jugadores de color, al delantero francés MBaye Niang, al centrocampista holandés Urby Emanuelson y al centrocampista de Ghana Boateng.

Boateng respondió a los gritos de los aficionados locales lanzándoles el balón y se encaró a ellos arrancándose la camiseta.

La actuación de Boateng fue aplaudida por gran parte del público que se encontraba en el estadio y que comenzó a entonar himnos deportivos, aseguran las mismas fuentes.

Finalmente, el capitán del conjunto "rossonero" ordenó la retirada de los jugadores de su equipo del terreno de juego como señal de repulsa hacia este tipo de actos racistas.

EL COMUNICADO DEL MILAN
Milan volverá y con la "cabeza alta" a la localidad de Busto Arsizio, en la provincia de Varese, donde hoy ha sido suspendido un partido amistoso que disputaba con el Pro Patria, después de que los jugadores del conjunto "rossonero" decidieran retirarse por los insultos racistas lanzados por un grupo de ultras.

En una nota publicada en la página web del Milan, el equipo rossonero insta a que "el fútbol italiano aisle definitivamente la presencia de pequeños, pequeños que infestan nuestros estadios".

El encuentro, que se jugaba en la localidad de Busto Arsizio, se suspendió en el minuto 26 del primer tiempo cuando un grupo de aficionados del Pro Patria, equipo local, comenzó a gritar insultos racistas a los jugadores del Milan y el entrenador de este equipo, Massimo Ambrosini, ordenó a sus compañeros que abandonaran el campo.

"El Milan volverá y con la cabeza alta, pero los gritos racistas de pequeños, pequeños de hoy no podían quedar impunes", considera el club.

Y comenta: "La vergüenza que se debe sentir cuando por culpa de pocos se echa a perder un tarde serena de deporte".

Según relatan los medios italianos, el ambiente se fue calentando desde el comienzo del partido cuando algunos de los aficionados del Pro Patria comenzaron a insultar desde las gradas a los jugadores de color, al delantero francés MBaye Niang, al centrocampista holandés Urby Emanuelson y al centrocampista de Ghana Boateng.

"Hasta que ha llegado el momento -se lee en la pagina del equipo rossonero- que el Milan ha dicho basta. Quienes tienen el mismo color del corazón de Boateng, Muntari y Niang no han podido más y han decidido que había llegado la hora de dar una lección a aquellos cuatro supervivientes"

Esos "supervivientes" -relata- "estaban de pie con su ignorancia, pero era como si estuviera a ras de tierra".

"Hagamos un tesoro de esta experiencia", dijo el entrenador Massimiliano Allegri.