Una locura

Juve, Inter y Fiorentina perdieron mientras que Nápoli vs Roma terminó en goleada

Actualizado el 7 de enero de 2013
Federico Manfredo Por Federico Manfredo
ESPN.com
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Nápoli venció a Roma por Cavani
Con tres goles del uruguayo, el equipo napolitano venció 4-1 a Roma y aprovechó caídas de Juve e Inter para acercarse.Tags: serie a, nápoli, roma, goles, cavani
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ROMA - Con la primera fecha del año 2013 se cerró la ronda de ida del 81º Scudetto de la Cátedra de la Táctica. Fue una jornada totalmente enloquecida, en la que se vieron resultados totalmente inesperados y en la que muchos partidos terminaron con resultados que no reflejaron en absoluto lo que se vio sobre el césped.

Una fecha que nos recordó que nada se puede dar por sentado en el Calcio y que es casi imposible determinar cuando un resultado es justo o menos: el tema es que si un cuadro cuenta con un arquero extraordinario, que tapa todo lo posible y hasta lo que parecería imposible, y luego gana 2 a 0 pegándole dos veces al arco, ¿quién puede decir si ese cuadro mereció o menos el triunfo o si su rival mereció o no la derrota?

Eso fue lo que pasó en Fiorentina vs. Pescara, pero también en otros partidos el andamiento fue muy raro, como en Nápoli vs. Roma, que acabó con una goleada por 4 a 1 del Burro, en Juventus vs. Sampdoria, 2 a 1 de remontada para la visita (con hombre menos) y en Udinese vs. Inter.

También Parma le ganó a Palermo sin demasiado mérito, así como el sábado Lazio no merecía ganarle a Cagliari ni Torino debía sumar en Catania. Al final, entre todas esas dudas, la realidad nos dice que quedó una tabla un poco más corta y que las fiestas de Navidad, de una manera o de otra, afectaron a todos los grandes del Calcio.

LA SUERTE DEL CAMPEÓN
Perder de local ante Sampdoria, estando 1 a 0 arriba y con hombre de más, es un tropezón bastante grave, pero Juventus puede agradecer a los dioses del fútbol, porque no había fecha mejor que esta para cometer un paso en falso, considerando todos los otros resultados.

Respecto al partido, la Vieja Señora fue tan afortunada como desafortunada: de no ser por los regalos de Berardi (quien probablemente creía jugar con la remera bianconera), difícilmente hubiese pasado en ventaja, pero al mismo tiempo hubiese vencido sin el "pato" de Buffón, algo que ocurre más o menos una vez a cada dos o tres años (¡y en sus mejores tiempos nunca se veía!).

De todas maneras, el conjunto de Conte puede recriminarle poco a la suerte, porque jugó mal y no fue ese equipo que dominó el panorama del fútbol italiano por todo el 2012. Por culpa de algunas ausencias y, especialmente, de una actitud que nada tiene que ver con el carácter de este equipo, Juventus no hizo nada para merecer el triunfo y fue por eso que perdió, si bien nada había hecho tampoco Sampdoria, aunque hay que encomiar su coraje por no haber nunca renunciado a ganarlo, ni jugando con hombre de menos por unos sesenta minutos, cumpliendo una hazaña que parece casi un milagro.

Más milagro aún fue lo de Pescara: Fiorentina, a diferencia de todos los otros grandes, por un tiempo mostró un fútbol maravilloso, bajo los ojos de la nueva estrella del plantel Giuseppe Rossi (en la tribuna) y, si el primer tiempo hubiese terminado 4 a 0 para los violetas, nadie habría podido contestar nada. Sin embargo, Perín atajó todo y, cuando un arquero juega así, simplemente hay que ser perfectos para poder anotar.

El Giglio perfecto no fue y, por el contrario, como era fácil imaginarse, sufrió un pequeño bajón en el complemento, que su rival aprovechó con cinismo y algo de suerte para meter no uno, sino que dos goles. Un partido insensato, que sin embargo muestra el límite de los violetas, que de jugar con mayor atención y madurez, hubiesen ganado ante un equipo tan inferior como Pescara.

No fue tan evidente, pero de todas maneras "injusto", el triunfo de Udinese ante Inter, porque los nerazzurri no habían concedido nada a frente de cuatro clarísimas ocasiones de gol, la de Jonathan tan fácil que no se entiende como un jugador de esta categoría haya podido fallar.

De todas maneras, ya no es un secreto que cuando los nerazzurri aceleran y se levantan para destrabar un partido que sus estrellas, por sí mismas, no logran decidir, termina por conceder demasiado atrás. Discutible, en este contexto, la decisión de Stramaccioni de pararlo a Cambiasso en la línea de tres, con tal de no renunciar a su esquema de juego.

Los albinegros, en fin de cuentas, guiados por la sabiduría de Guidolín, no hicieron más que esperar que Inter concediera algo y, apenas vieron la posibilidad de golpear, lo hicieron muy duro, gracias también al talento de Di Natale y Muriel.

TODO MUY RARO
Fue también muy raro el triunfo de Lazio ante Cagliari, puesto que el equipo de Petkovic, en fin de cuentas, produjo poco y nada, tanto que le dio la chance a un equipo que había viajado a Roma para defenderse de salir a buscar el gol, que encontró con una gran jugada individual de Sau.

Vale la pena aclarar que los albicelestes, sufrido el golpe, se despertaron y algo hicieron, pero la Navidad debe haber afectado a la concentración de Klose como una buena manzanilla antes de ir a dormir, porque el alemán desaprovechó cada ocasión que tuvo.

De todas maneras, el Águila encontró un par de episodios decisivos y no los desperdició, primero anotando en el desarrollo de un córner y luego poniendo el 2 a 1 en un penal (muy dudoso) que le costó también la segunda amarilla al portero visitante.

Para subrayar que la primera amarilla de Agazzi había llegado por perder tiempo en un saque de arco: para ganar pocos segundos, terminó por participar activamente a la derrota de su equipo. Nos gustaría que ese hecho sirviera de lección para todos los arqueros, pero difícilmente será así.

Si ese encuentro fue raro, el 4 a 1 de Nápoli a Roma es algo que raramente se ve. Como primera cosa hay que decir que ninguno de los dos cuadros jugó con el ritmo que suele imponer al juego y que ambos fallaron mucho a nivel técnico, culpa también de una cancha que fue inundada a propósito antes del encuentro (pequeños trucos que deberían pertenecer al siglo pasado...).

Más allá de ese detalle, no se puede decir que la Loba haya jugado mal o, cuanto menos, no jugó peor que su rival. Los dos concedieron mucho y fallaron a menudo atrás, si bien los giallorossi se vieron apenas justificados puesto que después de cuatro minutos ya debían recuperar el marcador, exponiéndose así a las contras celestes.

Al final, la diferencia la hicieron la efectividad de Cavani, a frente de los muchos yerros de Destro, y la inteligencia de Mazzarri, quien planteó el partido de la mejor manera para que sus muchachos pudieran aprovechar al máximo los espacios que Roma concede a todos sus rivales. Pero esa diferencia no se vio reflejada con justicia en un marcador demasiado pesado en contra de los capitalinos.

Por último está Milan: difícil decir si las vacaciones pesaron en las piernas de los rossoneri o no, porque en verdad el equipo de Allegri en estas primeras 19 jornadas nunca jugó bien. En este específico caso, sin embargo, fue realmente penoso el espectáculo del Diávolo, que en los primeros 45 minutos casi ni le pegó al arco, provocando los silbidos de su hinchada.

Mejoró en el complemento, pero terminó concediendo una vez más un gol, un tanto que por encima sin el penal que le regalaron a Pazzini (increíble que se cobren ciertas cosas) les hubiese costado dos puntos a los milaneses.

TODO LO DEMÁS
En zona descenso todo se le complica enormemente a Siena, cada vez más lejos de la zona permanencia, mientras que equipos como Parma, Udinese, Catania y Chievo ya pusieron una buena hipoteca para la permanencia (pero aún hay que seguir trabajando).

Atalanta y Torino deben encontrar mayor regularidad, especialmente si se consideran sus penalizaciones que significan simplemente que deben hacer algo más respecto a los otros cuadros. Misma historia para Sampdoria, aunque la impresión es que el triunfo en Turín pueda representar un momento de transformación para el cuadro de Rossi, que parando a otro grande equipo demostró a si mismo que tiene todo lo necesario para protagonizar un buen campeonato.

Mal Bologna, no tanto por la segunda caída consecutiva cuanto, sobre todo, porque de visita a Genoa, un rival directo y por encima en enorme dificultad, no mostró absolutamente nada: ni ideas, ni garra ni kilómetros. Jugando con tan pocas ganas, difícilmente el conjunto de Pioli logrará salvarse.

Respecto al Grifo, la reacción del equipo fue importante, así como la de Immobile, un muchacho que supo ser decisivo en el triunfo y que, no por coincidencia, cada vez que supo marcar diferencia le regaló puntos valiosos a su equipo. De él depende gran parte del futuro de los xeneixez, que deben saber darle el justo significado a esta victoria, puesto que nada asegura aún que lo peor haya quedado a las espaldas.

Por último, Cagliari y Palermo preocupan enormemente, porque dejaron de perder jugando mal y empezaron a ser derrotados también cuando juegan bien. Un aspecto sumamente peligroso, que tiende a insinuar en las cabezas de los jugadores que nada se puede hacer para obtener el objetivo al que le apunta el equipo.

LOS NÚMEROS
Fecha localista esta decimonovena, con nada menos que siete triunfos internos, un empate y dos conquistas externas. Respecto a los goles, promedio perfecto de 2.5 tantos por match, fruto de las 25 anotaciones realizadas en los 10 partidos, 17 por parte de los cuadros locales y 8 por los visitantes.

Muy bien lo de los hispanoamericanos: se contaron cuatro goleadores por siete tantos y tres figuras de la cancha. Anotaron Edinson Cavani (triplete), Mauro Icardio (dos goles), Luis Muriel y Pablo Osvaldo. De ellos, solamente el delantero de Roma no fue indicado como el mejor del partido.

Respecto a la tabla de los goleadores, gracias a sus 3 centros contra Roma el Matador Cavani ahora suma 16 y así alcanzó la cima de la clasificación, dejando a sus espaldas a Stephan El Shaarawy, ahora segundo con 14 goles. Sigue en tercera posición Antonio Di Natale, con 12.

LA PRÓXIMA FECHA
La primera jornada de la ronda de regreso, es decir la vigésima del campeonato, comenzará el sábado a las 12 ET en el Dall'Ara con el match Bologna vs. Chievo, para seguir a las 14:45 con Inter vs. Pescara, que se disputará en el estadio Giuseppe Meazza de Milán.

El domingo se abrirá a las 6:30 ET con Torino vs. Siena (Olímpico de Turín), para seguir dos horas y media más tarde con el siguiente programa: Cagliari vs. Genoa (Is Arena), Catania vs. Roma (Massimino), Lazio vs. Atalanta (Olímpico de Roma), Nápoli vs. Palermo (San Paolo), Parma vs. Juventus (Tardini) y Udinese vs. Fiorentina (Friuli).

La fecha se cerrará con Sampdoria vs. Milan, en programa como de costumbre a las 14:45 ET en el estadio Marassi de Génova.


Federico Manfredo nació en Buenos Aires, pero vive en Italia desde 1998. Allí comenzó su carrera periodística, en medios radiales y televisivos. Desde setiembre de 2009 es el corresponsal en Italia de ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas.