Al-Attiyah abandona el Dakar

Actualizado el 14 de enero de 2013
DYN

CÓRDOBA -- El piloto de coches catarí Nasser Al-Attiyah (Buggy) abandonó hoy el rally Dakar en la novena etapa, entre San Miguel de Tucumán y Córdoba, debido a una avería en la rueda trasera.

Según informaron a Efe fuentes del equipo, el buggy que conduce el catarí sufrió un desperfecto en la almohadilla de un neumático trasero, una pieza que permite que gire la rueda.

Al-Attiyah y su copiloto, el español Lucas Cruz, recibieron ayuda del camión de asistencia de su equipo, lo que está prohibido por el reglamento, y decidieron abandonar la carrera.

Las fuentes consultadas descartaron que Al-Attiyah haya chocado con un árbol, tal y como había señalado la organización del rally en su sitio web.

El catarí, ganador del Dakar en 2011 al volante de un Volkswagen, debutaba este año con un buggy del equipo que él mismo había impulsado, el Qatar Red Bull.

El segundo vehículo del nuevo equipo lo pilotaba el español Carlos Sainz, que abandonó por problemas mecánicos en la sexta etapa.

Hasta este lunes, Al-Attiyah ocupaba la segunda posición en la clasificación general a poco más de tres minutos del francés Stéphane Peterhansel (Mini).

El piloto francés Stéphane Peterhansel (Mini) reconoció este lunes que su estrategia en el Dakar variará a partir de esta jornada, después de que su principal oponente, el catarí Nasser Al-Attiyah, ha quedado al margen de la lucha por el título por problemas con su vehículo.

"La estrategia no será la misma. Con Nasser (Al-Attiyah) la lucha era dura porque estaba cerca en la tabla y había que apretar cada día", dijo Peterhansel, que en la novena etapa, entre San Miguel de Tucumán y Córdoba, finalizó en el segundo lugar.

El galo lidera la clasificación general con casi cincuenta minutos de ventaja sobre el segundo, el sudafricano Giniel De Villiers.

A pesar de la amplia distancia en la clasificación, el francés no se fía y aseguró que en las etapas que quedan pueden suceder muchas cosas.

"Aún quedan muchos kilómetros. Sabemos que hay etapas complicadas, como la de Fiambalá o la que termina en Copiapó (Chile). Es fácil encallar en la arena y perder media hora, así que la victoria no está en el bolsillo", manifestó.